zamora

Llegaba el Hiled Queso Zamorano al Braulio García para enfrentarse al Real Grupo de Cultura Covadonga, equipo que había puesto en aprietos a los otros tres TOP-4 grupo EBA AB consiguiendo una victoria frente al Baloncesto Villa de Mieres y poniendo en muchos apuros tanto al Agustinos Leclerc como al Marca de Garantía Chorizo Zamorano. Sin embargo, hoy se presentaba con dos bajas importantes, Albano Fernández y Edmundo Martín, que a la postre serían decisivas.

Se iniciaba el partido de forma muy viva, con ataques rápidos y aprovechando ambos equipos los ataques. Enseguida Zamora se empezaba a imponer y pasaba factura con su diferencia física, aprovechando las canastas fáciles de Tate por fuera con sus penetraciones y Hunter por dentro, que ponía con rapidez una diferencia de +7 en el marcador (6-13). Sin embargo, no se venía abajo al Grupo que conseguía ponerse dos abajo (11-13) con un Díaz muy acertado, autor de 9 esos primeros puntos de los suyos. Respondió Hiled Queso Zamorano con puntos de Tate y una defensa zonal super activa que desconectaba el ataque del Grupo, llegándose al final del primer cuarto con una diferencia de 14-26.

En el arranque del segundo cuarto el quinteto de Hiled Queso Zamorano sorprendía por la ausencia de todos sus extranjeros. Cuatro puntos del Grupo que le colocaban ocho abajo hicieron cambiar de planes a los visitantes, que introducían en pista primero a Solarin y Hansen (uno de los mejores rookies de la Liga EBA, al que analizamos recientemente en nuestros scoutings) y después a Tate y Hunter. Vivíamos entonces primero unos momentos de intercambio de antideportivas, una dudosa favorable a Zamora de la que el marcador saldía con 21-29 y otra a favor de Grupo en la que los árbitros pusieron de manifiesto su voluntad de ser ser protagonistas, para a continuación ver como unos minutos de pérdida de solidez en el rebote defensivo de Hiled Queso Zamorano permitían a Grupo Covadonga tener segundas opciones en ataque que aprovechaba con cuentagotas. Con 24-31 emergió la figura de Tate que con cuatro puntos seguidos, los primeros en jugada personal tras penetración y otra tras una salida sin balon, colocaban el 25-37 que obligaba al técnico local a pedir tiempo muerto. La defensa zonal de los zamoranos no daba opciones al ataque visitante, por lo que la diferencia en el marcador seguia creciendo, pese a que Jorge Escapa intentaba sin suerte tirar de los suyos, pues no era capaz de superar los centímetros de los visitantes. Se llegaba así al descanso con un claro resultado de 25-39.

Empezaba el tercer cuarto con varias jugadas rápidas y con un Zamora que no se quería relajar en ningún momento y ponía en practica una defensa agresiva que robaba balones que se traducían en contraataques fáciles acabado uno de ellos con un gran triple desde la esquina de Hansen. Emergía Solarin como un continuo dolor de cabeza para los locales, produciendo constantemente, ya fuera cogiendo rebotes, anotando desde la media distancia o provocando dos más uno. La incapacidad de los pivots grupistas para detener a los zamoranos hacía que el marcador se fuera hasta el 29-49. Tras unos momentos de intercambio de canastas, que llegaron hasta el hasta el 35-56, una defensa press del Grupo surtió efectos, para hacer un parcial de 10-2, posible germen de una recuperación de los locales. Si la causa era una eventual relajación de Zamora, Saulo Hernández la cortaba de raiz moviendo el banquillo para llegar al final del tercero con 45-59.

Se empezaba el último cuarto y el Grupo no se rendía, pero una vez más, Roman y Tate volvían a hacer de las suyas consiguiendo de canastas fáciles que ponían otra vez en los 20 puntos de diferencia 46-66. El esfuerzo de los locales era en vano, ya que sin meter los tiros claros resultaba imposible reducir la desventaja y mucho menos remontar. El intercambio de canastas final llevó el marcador al definitivo 54-80 favorable a un Hiled Queso Zamorano que demostró porque es uno de los aspirantes del Grupo y porque tiene una de las mejores plantillas de la categoría.

Aunque destacó Díaz (máximo anotador con 15 puntos), Grupo Covadonga hizo como suele ser habitual en ellos un partido en el que el conjunto está por encima de las individualidades. En Hiled Queso Zamorano, sobre todo destacaron Tate (22 puntos), jugador con virtudes propias de otras categorías, y Solarin, que pese a su estatura es un martillo que no deja de crear problemas y desajustes en las defensas rivales, siendo también determinante en las defensas zonales por su intensa actividad. Sus 17 puntos y 15 rebotes le llevaron hasta los mismos 22 créditos de valoración de Tate, con quien compartió la condición de MVP del partido.

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