El Palma Air Europa está viviendo una pesadilla de la que no es capaz de escapar. Y eso que el pasado 5 de diciembre la situación del conjunto mallorquín hacía presagiar una temporada histórica en la que, por aquel entonces, plantilla dirigida por Ángel Cepeda acababa de batir el record de victorias consecutivas de un equipo mallorquín en la Leb Oro -siete- y ocupaba la segunda posición de la categoría, rozando con los dedos de la mano el sueño de la Copa Princesa. El conjunto isleño no supo asimilar la presión y la ilusión de una isla que se marcó el reto de estar en al final copera, y cayó en los tres siguientes encuentros ante Cocinas.com, Oviedo y Cáceres, dos de ellos en casa.

Con el objetivo de la Copa Princesa ya tirada por la borda, el Palma Air Europa reaccionó con dos triunfos ante Barça B y Navarra, que no fueron más que un espejismo ya que desde la victoria en Anaitasuna (3 de enero) el conjunto mallorquín no ha vuelto ha ganar. Han sido siete derrotas consecutivas y dos meses, que se cumplirán el jueves, sin volver a celebrar un triunfo. Ni el cambio de técnico -Xavi Sastre relevó a Ángel Cepeda- ni el fichaje del cinco intimidador que le faltaba al equipo, Cláudio Fonseca que suplió a Ryan Nicholas, han conseguido que el conjunto verdinegro vuelva a asomar la cabeza.

Hasta la duodécima jornada todo salía rodado para un Palma Air Europa que convencía. Un juego alegre y dinámico, con altos porcentajes de tiro y un Richi Guillén pletórico, le convertían en uno de los rivales a batir. Sin embargo, en plena lucha por la Copa al equipo se le vio nervioso y presionado. El sueño se escapó y la confianza del equipo disminuyó. Prueba de ello es la pérdida de eficacia en el lanzamiento exterior del equipo, una de las principales armas del equipo en la recta inicial de competición. Con la pólvora mojada, las defensas rivales pueden centrasrse más en frenar a un Richi Guillén, que en las últimas fechas se está mostrando más irregular.

Los últimos resultados están lastrando a una plantilla sin confianza y que, como manifestara su entrenador fechas atrás, “está ansiosa” por recuperar la senda de la victoria. “Todos deseamos, quizás demasiado, romper esta racha. Desear algo con tantas ganas a veces no es bueno y tendríamos que pensar en hacer las cosas mejor y no sólo en ganar. Si conseguimos esto, tenemos que ganar. Necesitamos ganar para quitarnos esta mala racha y pensar en positivo que este equipo demostró en la primera vuelta que puede ser un equipo importante”, manifestó, antes del partido de hace dos fines de semana ante Ourense, Xavi Sastre en unas declaraciones en la que dejó claro la presión y ansiedad de sus pupilos.

Primero la presión por la Copa Princesa, seguido por la falta de confianza,  el desacierto y la ansiedad, unido a la mala suerte que tuvo el equipo mallorquín ante Breogán y Ourense en dos partidos en los que cualquiera de los conjuntos podría ganar y que se acabaron decantando en contra de los isleños han llevado al Palma Air Europa a una situación delicadísima. Los mallorquines afrontan las siete últimas fechas al borde de las posiciones que no dan acceso al play-off. No lograr el pase a las eliminatorias por el ascenso sería un auténtico fracaso para un conjunto diseñado para optar a cotas altas. Ante esta situación el equipo debe aprender a gestionar la presión que no supo, en su día, soportar para entrar en la Copa Princesa.

Texto: @Rafa_GelCre | Fotografía: http://www.bahiasanagustin.es

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