Cuando uno piensa en los pívots se los suele imaginar como esos jugadores fajadores interiores en búsqueda de rebotes y opciones en la zona. Sin embargo, todo se ha ido modernizando con el paso del tiempo, y el tema físico es uno de los aspectos que ha sufrido gran evolución, con jugadores cada vez más grandes, más fuertes y más rápidos. Al ocupar más espacio, la necesidad de generar espacio libre provocó que los pívots alejaran de su radio de acción de debajo de la canasta. El jugador que habitualmente realiza esta función es el alapívot, el cuatro. En su adquisición de capacidades, como jugar de cara al aro, siendo agresivo en sus movimientos de fuera hacia dentro, los jugadores han ido mejorando sus aptitudes y una de ellas es el tiro exterior. Ser una amenaza desde el triple obliga a la defensa a salir afuera para su defensa dejando la zona desguarnecida. Si preguntamos a los aficionados, en los últimos tiempos, por un cuatro tirador creado por la necesidad, unido al tesón de trabajar y su buena mano, puede que saliera el nombre de Jorge Garbajosa como paradigma de este tipo de jugador.

Si extrapolamos estos pensamientos a la LEB Oro y buscamos pívots así entre las estadísticas de la Leb Oro observamos varios detalles. En esta liga hay varios interiores triplistas: mirando la clasificación de triples intentados, varios son los nombres que surgen. Descarto a Beqa Burjanadze y Joan Cabot por su versatilidad entre el tres y el cuatro, así como a Richi Guillén porque aunque tira de tres, su mayor parte de la puntuación viene de los tiros de dos. Si observamos qué pívots tiran más desde la línea de triple que de dos sobresalen Iván García, Mike Carlson y Jorge García (muy igualado en este caso entre T2 y T3). Pero en esta lista que nombramos nos faltan dos, además ambos juegan en el mismo equipo; se tratan de Kevin Van Wijk y Fernando Fernández Noval, jugadores del Unión Financiera Baloncesto Oviedo.

¿Qué tienen ellos de diferentes a los otros tres pívots triplistas nombrados antes? Pues que mientras los tres interiores citados desde sus inicios ya tiraban de tres y era una de sus cualidades, para los del Oviedo Club Baloncesto el triple es un recurso adquirido a través del trabajo y mejora individual. El estilo de juego alegre y vivio planteado tanto por Arenas como por Marco, con el triple como recurso (el OCB es el tercer equipos que más triples intenta, muy cerca del primero que es el FCB), ha ayudado en la confianza y en la progresión en este sentido.

En cuanto a la evolución de Fernández Noval, la misma tiene un origen que él propio jugador nos explica:

Empecé a tirar de tres la temporada en el Óbila, un año en el que me tenía que ganar la posición con el otro cuatro y era más interior, por lo que no me quedó otra que, en lugar de tirar de cuatro-cinco metros como había hecho siempre, dar un paso atrás y tirar de tres. Practiqué durante el verano y cuando empezó la temporada me fueron entrando desde el principio por lo que seguí haciéndolo con confianza“.

De ese buen tiro de media distancia que tenía en la etapa previa a Óbila nos habla Ramón Carbonell (director de la prestigiosa web scoutbasketball.com), quien entrenó a Fernando durante su etapa en UCAM Murcia B:

Cuando llegó a UCAM, Fernando ya era un buen tirador de media distancia. Nos sorprendió su buena mecánica de tiro y en los ejercicios grupales le permitíamos tirar de tres. Él fue cogiendo confianza, además es un chico bastante listo, sabía que tenía que ampliar su rango de tiro para poder jugar en ligas superiores así que después de los entrenamientos nos quedábamos practicando el tiro de tres en posición frontal y 45º tras pase. Cuando finalmente pasó por quirófano (osteopatía de pubis) y comenzó su recuperación activa, retomamos el trabajo de tiro de tres como prioridad. Nuestro objetivo no era tanto tener un recurso más de juego para el equipo, si no ayudarle a crecer, pero todo esto no hubiera sido posible sin su predisposición positiva al trabajo y en este sentido Fer siempre trabajó duro por mejorar.

David Mangas, quien sigue siendo el entrenador del Óbila, actual líder de la LEB Plata, nos cuenta como se produjo la conversión de Fernando en un cuatro abierto:

De Fernando antes de llegar a Ávila conocíamos su movilidad y su actividad tanto en defensa como en ataque pero no conocíamos que tuviera esa capacidad de tiro que nos mostró nada más llegar aquí. Al jugar de ala/pívot y en aquel equipo que jugábamos con casi cinco jugadores abiertos en muchos momentos para abrir el campo y en el que todos tenía capacidad para tirar de tres, Fernando fue asumiendo tiros con naturalidad y demostrando que podía meterlos con regularidad. Cogió la confianza necesaria que en todo jugador es esencial para que esos tiros entren“.

Respecto a su evolución actual, Mangas señala que “a Fernando cada año le veo en constante crecimiento, debe seguir trabajando su físico y su juego de cara al aro con bote en salidas con ambas manos ya que está capacitado para hacerlo y sería mucho más peligroso para sus adversarios. Además puede y debe ser más agresivo en las acciones de rebote ofensivo porque tiene ese don de colocación y habilidad para estar en el momento exacto en el sitio adecuado. Y defensivamente cada año va creciendo en madurez a la hora de colocación en ayudas y defensa de P&R“.

Agustín Munárriz nos explica que “Fernando lleva dos temporadas tirando mucho de tres, desde la temporada de Ávila en la que lanzó unos 70 triples y el año pasado en Cáceres fueron más de 100. Su evolución hacia esa posición era lógica además, tiendo en cuenta que a medida que vas subiendo con la estatura y condiciones de Fernando es lógico que acabara haciendolo“.

Para cerrar este análisis le preguntamos a dos de los entrenadores que nos han ayudado por la figura del cuatro abierto y la importancia que tiene en sus equipos.

Así, David Mangas nos cuenta que “en mis equipos siempre me gusta tener un cuatro con capacidad de tiro ya que te da muchas posibilidades pero no me gusta que los jugadores interiores se acostumbren a estar fuera de la pintura siempre. En la actualidad hay muchos jugadores en esta posición que se dedican exclusivamente a tirar de tres y olvidan que pueden y deben aportar más al equipo haciendo otras cosas y no solo viviendo de su tiro“.

Por su parte, Lisardo considera que el cuatro abierto “es una posición clave en el baloncesto moderno, gran número de ataques se resuelven con situaciones de pick & roll y el crear espacios con ése cuatro abierto es muy importante. Pero ése perfil de jugador gana más o menos importancia en función de la estructura de equipo, por ejemplo nosotros hace dos años lo alternábamos con los dos postes, primero porque los dos lo podían hacer y segundo porque teníamos un gran jugador exterior en esa faceta. El año pasado abusamos menos de él por las características del equipo“.

La creciente importancia de esta posición podría afectar de forma negativa a otra cuyo futuro parece complicado: el tres alto. Le preguntamos a Lisardo si cree que puede ser así:

Creo que una cosa no debería afectar a la otra, es más yo creo que teniendo un tres grande la figura del 4 abierto gana en protagonismo y en importancia. Creo que es una cuestión de modas y ahora se lleva el jugar con pequeños en muchos casos. A mí personalmente me gusta jugar con tres alto y no me importaría tener en mis equipos uno o dos, creo que da muchas opciones y variantes, tanto ofensivas como defensivas, pero obviamente siempre hay que adaptarse a lo que uno tiene o le consiguen“.

Ahora que conocemos un poco mejor el trabajo realizado por ambos jugadores para adaptarse a una posición que no era la que tenían en un principio, podemos seguir disfrutando de ellos en Pumarín, compartiendo la esperanza que tiene Fernando de que “los triples vuelvan a entrar” y viendo como evolucionan ambos a lo largo de la temporada y si se mantienen los números actuales en los que se mueven tanto él como Kevin, lanzando más triples que tiros de dos, aunque como nos señala este, “cada partido es diferente“.

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