En el cierre de la temporada en Pumarín Oviedo CB ha hecho un gran partido frente a uno de los equipos más fuertes de la categoría. Los buenos minutos iniciales de Ourense hacían presagiar un partido muy complicado, como finalmente se produciría.

En el juego interior Ourense dispone de tres jugadores de un altísimo nivel, Busma, Fieler y el gran Guillermo Rejón, que durante todo el partido se impuso en el rebote, causando muchos problemas a la defensa de Oviedo CB.

Pese a ello, Guillermo Arenas había preparado muy bien el partido, y aún sin haber podido contar con Tresnak durante toda la semana, fue capaz de plantear una defensa muy efectiva que impedía anotar a Ourense con la facilidad con la que acostumbra. Jugando durante bastantes minutos con un sólo interior, a los visitantes les costaba encontrar posiciones claras de tiro.

Sólo en los últimos minutos, cuando el cansancio en los jugadores locales era evidente, pudo Ourense despegarse en el marcador, aprovechando tanto la falta de frescura en ataque de Oviedo CB, como la reaparición, también por el cansancio, de los problemas para defender el tiro de tres en la salida del bloqueo directo, algo que ha sido una pesadilla para Arenas durante toda la temporada y que en la visita de Ourense había sido corregido en buena medida.

Los mejores del partido han sido, como casi siempre, Cvetinovic, Bassas, Levesque y Muñoz. Los dos primeros anotaron 13 puntos, correspondiéndole el MVP a un Bassas que gracias a sus 6 rebotes (máximo reboteador del equipo) alcanzó los 19 puntos de valoración. Álvaro Muñoz fue el motor ofensivo del equipo durante la primera mitad y Levesque hizo un gran trabajo defensivo frente a jugadores mucho más altos que él y logró anotar 16 puntos (máximo anotador) con un buen 2 de 3 en triples.

Aunque parece que al menos tres de esos jugadores (Cvetinovic, Bassas y Muñoz) pueden haber disputado su último partido en Pumarín, dado el excelente nivel que han demostrado a lo largo de esta temporada, siempre queda la esperanza de que alguno de ellos pueda seguir en Oviedo para liderar un proyecto que se consolida en LEB Oro.

La derrota supone la pérdida definitiva de las opciones de alcanzar el playoff, algo que no debe ser el objetivo del club, pero sí una motivación extra una vez alcanzada la salvación matemática. Sin embargo, la victoria tampoco habría servido para seguir peleando por acceder a las eliminatorias, toda vez que no se habían producido las necesarias derrotas de Melilla y Palencia.

Además del buen nivel de juego demostrado por el equipo ante un rival tan complicado, se ha vivido una jornada festiva en Pumarín, en la que se ha rendido homenaje a los voluntarios que hacen posible que disfrutemos de la LEB Oro en Oviedo.

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