Tras haber analizado a principios de agosto los primeros siete jugadores llegados desde la NCAA a las plantillas de la Primera FEB 26/27, es el turno ahora de los otros cuatro refuerzos que han firmado posteriormente con el mismo origen, el baloncesto universitario americano.
Dezayne Mingo
(Palmer Palma)
El base canadiense tuvo una trayectoria diferente: empezó en el baloncesto universitario de su país, donde destacó en Gelph, y saltó a DI, cuajando buenas campañas en Marshall, como en su último año en UNCC (12.6 pt, 4.6 as) llegando como apuesta importante del Palmer de Íñigo Núñez. Base de buena planta (193 cm), aunque liviano de peso, con buena lectura del bloqueo, generando ventajas porque sabe ir hacia el aro usando su cuerpo y su buen manejo de balón, pero con habilidad para el pase (ojo a su buen ratio as:pe), es un jugador a veces complicado de detener y saca faltas con su dominio del P&R, también ha mostrado credenciales para anotar desde fuera. Sin embargo, ahora le toca el siguiente paso, ¿podrá en Pros traducir ese juego de lectura sin ser de mucha explosividad y aguantar el contacto físico, su trabajo atrás le hará sufrir, o probar la consistencia de su lanzamiento desde fuera?.
Noah Haaland
(Hestia Menorca)
Fichaje sorprendente en un inicio de Hestia Menorca, porque el rookie, que llega procedente de la prestigiosa Gonzaga, apenas jugó allí. Combo forward que fue reclutado como “walk on” desde el Junior College, pero sin minutos (4 mpp, 2pp, 1.1 rpp). Lo que le hemos visto en pretemporada es un 4-3 con fuerte tren superior, combativo y con intensidad, aunque ese 206 cm pinta al alza. No es un gran manejador, aunque puede usar su físico para postear, jugar sin balón, buscar rebote con buenos muelles o el tiro de tres a pies quietos. Aportará energía, pero la Primera FEB no espera a nadie.
Milos Nenadic
(Palmer Palma)
El canadiense con pasaporte serbio, de 208 cm, estuvo varios años en Maine y, tras no jugar por lesión, el pasado curso llegó a Lindewood, donde ejerció como cinco titular, con buenos números (12 ppp, 6.1 re, 1.2 ta). Es un cinco móvil que hace un poco de todo, con altura, pero estrecho de hombros, puede jugar en el poste con unos ganchitos muy característicos, activo en el roller o sin balón como finalizador, busca el rebote y tiene ciertas cualidades como la de ser capaz de hacer un coast to coast botando o bajar el balón para encarar. Sin embargo, viene de una conferencia poco competitiva, el nivel físico rival va a aumentar exponencialmente y la falta de fuerza y experiencia pueden costarle un peaje a un jugador que vemos un poco como un Factor X, ya que puede hacer ir hacia la zona media al Palmer.
Bryce Baez
(Caja Rural Zamora)
Hijo del mítico jugador de Gran Canaria Eulis Baez, se formó en la isla hasta que pegó el salto a USA a donde llegó en High School, pasó por JUCO para dar el salto a Division 2 donde llegó a Edinboro, con un crecimiento interesante y buenas medias su último curso (14.6 ppp, 9 re). Es un ala-pívot que rondará los dos metros, con buen tren superior, que en D2 jugaba con un perfil más interior de lo que hará en Pros. Ahora se ha ganado un contrato temporal, y el perfil no engaña, es un jugador sin muchos centímetros, pero con buena actitud e intenso en su juego. Va bien al rebote, y tiene mucha movilidad, tanto sin balón, como en roller, capaz de trabajar en el poste ganado la posición, además de poder dar continuidad o atreverse a lanzar desde fuera. Sin excesivo tamaño, ni consistencia en el tiro exterior, ni un manejo del balón top, deberá ganarse espacio poco a poco mientras mejora sus debes y posiblemente en un rol secundario si consigue que su contrato se le amplie hasta final de curso.
Vladimir Salaridze
(Palmer Palma)
Llega el georgiano a Palmer y es un fichaje que en cierto modo me ha sorprendido. Destacó en JUCO y europeos de formación, saltó a UC-Riverside, pero fue en UT-Martin y Youngstown State (8.5 pt, 4.3 re) donde empezó a destacar numéricamente. Ocupará las dos posiciones interiores; aunque su cuerpo es de cuatro, ha jugado más de cinco en NCAA. Es el típico interior que no llama la atención, hace de todo un poco, destacando su buena colocación para el rebote y su capacidad de lucha. Puede encarar, buscar sin balón, lanzar del pop y hacer la ayuda atrás, pero le falta cuerpo, no tiene un gran salto, tampoco mete de fuera de forma consistente o con un manejo top. Un jugador que habrá que ver su evolución a este nivel.