Tras un primer avance donde los números nos ponían sobre aviso de esos jugadores destacados de Tercera FEB que llegan a Segunda FEB, me toca a completar a mí, fijándome en esos jugadores de la Tercera FEB 25-26 cuya llegada puede suponer un impacto positivo a sus nuevos equipos en este salto de categoría, ya sea por su estilo de juego, por su rol o bien por la fase en la que se encuentran en sus carreras. Como recalco en cada ocasión, la lista podía alargarse, siempre habrá opiniones diferentes e incluso despistes nuestros, que también puede pasar. Así sucedió conel primer jugador del que hablamos hoy. También puede haber fichajes recientes como el segundo de la lista.
Alan Moreno (de Murgi a Cartagena). Por números, debería haber ido la semana pasada y es que el escolta argentino fue estelar en su primera experiencia fuera de su país. Tras estudiar varias ofertas, ha pegado el salto a un proyecto muy competitivo que quiere recuperar la categoría ya. Se trata de un combo anotador con buenos porcentajes, lo que le puede dar un rol en su equipo, siendo ese tipo de jugador que anota sin necesidad de estar muchos minutos en pista.
Manuel Varela (de Elche a Morón). Una lesión truncó su final de año, pero el escolta gallego ha ido creciendo y madurando en su juego, siendo cada vez más efectivo. Un jugador con grandes instintos ofensivos, anotador de varios niveles que ahora tendrá una buena prueba para adaptarse al cambio físico de la categoría y aportar a su nuevo equipo bajo otro prisma.
Miguel Yimbu (de Bosco a Ponferrada). El conjunto del Bierzo está muy acostumbrado a reinventarse y no tiene complejos para mirar hacia Tercera FEB, llegando media plantilla desde esta competición, con varios jóvenes con potencial. Nos centramos en este interior angoleño, un verdadero protector de la zona, imán para los rebotes y de fácil definición, que ya destacamos en su momento y que ahora hay que verlo en el cambio de categoría.
Gloire Goma (de Zentro a Getafe). Hasta siete jugadores llegan de Tercera FEB al equipo de Ramiro Pozuelo, con mucho sabor joven. Murray vuelve a esta competición, pero me gusta la apuesta por Goma, el congoleño llevaba muchos años en Zentro (12 pt, 9 re). Un portento físico, CF de libro, ataca muy bien el rebote, fuerte al aro, cuyo punto débil es el tiro exterior, pero era un jugador preparado ya hace tiempo para dar el salto.
Bruno Vidarte (de Fuenlabrada a Getafe). Joven U22 formado en canteras de equipos ACB o con pasado ACB. Polivalente jugador que puede alternar las posiciones de 3 y 4, con un físico listo para la categoría a pesar de su juventud, enérgico, vertical en su juego, ayuda en el rebote, fácil sea el nombre en la rotación exterior.
Pedro Robles (Movistar Estudiantes). Que poco le faltó para entrar en el artículo anterior, un metepuntos de libro, fiable desde larga distancia que es su principal amenaza, deberá compensar su juego con su inteligencia en pista ante jugadores más físicos, seguirá con un rol importante.
Felipe Díaz (Movistar Estudiantes). En un filial siempre hay calidad, como sus compañeros Sola, Robles o Campoy, pero a mi este proyecto de tres alto me encanta, un all-around de libro, que rebotea, hace coast to coast o anota de fuera. Si sigue ganando en consistencia en su juego, ojo a su futuro.
Gonzalo Díaz (Tres Cantos). El motor del conjunto de Alain Prada, qué año hizo el base, uno de esos jugadores que es un incordio atrás y con una visión de juego superior a la media. Ahora toca ver como se adapta al cambio de categoría, esas décimas de segundo menos para armar el lanzamiento, rivales más físicos y equipos más hechos. Un base para quedarse, si nada se tuerce.
Romar Reid (CB Algeciras). Vuelve a una categoría donde no cuajó como rookie, pero regresa tras una temporada con otro estatus. Referencia ofensiva de su equipo, de él partían muchas jugadas y volverá de nuevo a ser un jugador clave.
Lucas Sigismonti (Jaen Paraíso Interior FS). Borja Medina ha mantenido muchas piezas del ascenso, reforzando el bloque en posiciones clave y, a tenor de la configuración, el argentino volverá a tener un papel importante. Jugador con buen físico, trabajador y buena mano, hay ganas de ver su impacto en Segunda FEB.
Mark Hetor Mensah (de Algeciras a Biele Iraurgi). Un jugador que para mí tenía que haber dado el salto hace tiempo. No tiene muchos centímetros pero es una roca, sabe moverse sin balón, trabaja en el poste, corre la pista, es duro y ha ido mejorando su tiro. Ha aterrizado en un lugar donde tendrá sitio, minutos y responsabilidad, así que ojo con él.
Pol Ríos (de Mollerusa a Clavijo). Me cuesta ser imparcial con este base, sin enormes números, pero que debutó en ACB con Lleida el pasado curso. Un base de buen físico, muy buen playmaker, con una enorme visión de juego y que controla el tempo de partido. Tendrá que pagar el peaje de la adaptación, pero no debemos sorprendernos con su rendimiento.
Iker Sama (de Estudiantes Lugo a Clavijo). Era un paso lógico, además el gallego tendrá espacio, tiempo y compañeros como Pardina para “aprender el oficio”. Exterior todoterreno, uno de esos jugadores que hace de todo y ayuda al equipo en múltiples facetas.
Leo López (de San Antonio a Benicarló). El internacional andorrano era otro de mis candidatos a dar el salto. Un perfil de tres alto con buena planta, móvil, capaz de correr la pista y con muñeca fiable. Ha ido creciendo en consistencia en su juego y, si sigue ese camino, no se detendrá aquí.
Nahuel Peña (de Almería a Toledo). Un interior con un físico más que preparado para el reto, capaz de usar ambas posiciones, agresivo al rebote y puede abrir el campo, parte como último en la rotación, pero su no negociación con la lucha y entrega le capacita para robar minutos a cualquiera.
Connor Dickerson (de Mollerussa a Molina). El americano es un jugador inteligente, ha jugado en Autonómica y Tercera FEB antes de dar el salto, siempre bien posicionado, ayuda al rebote, trabajador atrás y con cierta amenaza. Tal vez le falte explosividad para niveles superiores, pero hay ganas de ver cual es su techo a este nivel.
Aboubacar Keita (de Navàs a Molina). Quizás no sea un jugador de muchos centímetros, pero el cinco es una mole complicado de superar, con buenos muelles, muy físico y juego por encima del aro. Es un perfil de jugador que puede trasladar sus cualidades a este nivel sin notarlo mucho.