Tras haber repasado el lunes los nombres destacados de Segunda FEB que llegan a Primera FEB, miramos ahora hacia la ACB, con el objetivo de comprobar si la hermana mayor ha sido fuente de fichajes para la antigua LEB Oro. En este sentido, no hay que pasar por alto que el descenso de dos equipos ACB ha traído consigo un buen reguero de jugadores que a todos suenan y que son muy ilusionantes. Sin duda, Gran Canaria, con hasta ocho jugadores ACB, varios con pasado en Primera FEB, ha tenido clara la apuesta y ojo a los nombres.
La presencia de un cinco como Fran Guerra, con su planta, su juego de poste y su calidad, es diferencial si está centrado, pero es que además llega Joaquín Rodríguez; del charrúa ya dijimos que nos encanta, un dos dominador en esta categoría, por instinto ofensivo, verticalidad y poderío anotador. Siguen tres ACBs en plantilla: Pierre Pelos es top total. Un cuatro que puede ser cinco, con juego de poste para ambos lados, con mano para lanzar, atacar el rebote o correr la transición, hay que ver la adaptación. Carlos Alocén tiene talento para aburrir, marcado por las lesiones, buscará recuperar sensaciones, ser playmaker y sumar esos coast to coast que deleitan al público, mientras que Miquel Salvó, una vez recuperado, aportará esa versatilidad, físico y facilidad para sumar que en esta categoría tanto se nota. Viejos conocidos de Savignani llegaron para reforzar la plantilla; desde San Pablo, dos jugadores que saben cómo se asciende, la movilidad y juego bajo aro de Luke Fischer se une al control del juego e IQ del islandés Gudmundsson. A ellos se suma Juan Rubio, compañero de viaje de los dos últimos, un cupo muy valioso, tanto como tres como cuatro, energía, con intensidad y muñeca para el equipazo de Savignani.
El otro equipo descendido es Covirán Granada, donde siguen hasta cinco jugadores (Álvaro Fernández estuvo entre Liga U y primer equipo). La dupla de bases es top, Jonathan Rousselle aúna esa veteranía y magia, Mientras Lluís Costa rompe con el P&R y su visión de juego. Siguen también gladiadores que conocen de sobra la Primera FEB, como el shooter Edu Durán o el multiusos curtido en mil batallas Pere Tomás. Hay un jugador que no podemos perder de vista, Jovan Kljajic, que debe dejar las lesiones atrás, y, si gana esa regularidad, podemos estar ante uno de los jugadores del curso por su calidad.
Exceptuando a los dos descendidos, no son muchos los jugadores que han llegado a Primera FEB, la codiciada condición de los cupos y la marcha de muchos jugadores a NCAA han dejado las plantillas con bastantes huecos, por lo que es raro ver a algún jugador dando un paso atrás para coger impulso. Uno de ellos es Millán Jiménez, el ala español que no logró hacerse fijo en Lleida y llega al equipo colegial, además de como cupo, para aportar su tiro exterior, su aprovechamiento de espacios y juego en transición, un jugador que hace de todo pero que no llega romperla. También al Estu llega Jordan Walker, que fue un temporero en el Breogán, tras pasar antes por China y brillar en el HLA Alicante. Situación parecida la de Iván Cruz, que tras un buen curso a pesar del descenso del Melilla, fue reclutado por los lucenses para cubrir las bajas del tramo final, como Walker, ahora con su juego con experiencia, saber estar y muñeca, llega al Flexicar Fuenlabrada donde aportará su juego. Como Jiménez, otro caso llamativo es Guillem Ferrando, el base llega de no jugar mucho en Girona y ahora debe dar ese paso para ser jugador clave, tendrá que repartir minutos con Wintering nada menos, pero se espera mucho de su curso en el Grupo Alega Cantabria.
Un caso a destacar es Dani Pérez, tras muchos años en Manresa a un gran nivel, regresa a una competición que conoce de sobra y a un club donde ya ha jugado como es Palencia. Un binomio muy positivo para un base que, aunque su “momento prime” ya ha pasado, puede aportar mucho: su estilo de juego, el dominio del tempo del partido y la claridad de ideas, será decisivo en una liga donde los pequeños detalles ganan partidos.
En total, solo 18 jugadores, pero 13 aportados por los dos descendidos, por lo que se puede ver que el trasvase de jugadores entre estas dos categorías va mayoritariamente en una dirección y muy focalizado.