Tras los anuncios de Tizona y Palmer, ya se conoce el nombre de los dieciocho entrenadores de la categoría, donde habrá un poco de todo, siendo Saulo Hernández el que más tiempo lleva, seguido de Varela y cierra podio Zamora. Hasta trece entrenadores continúan en sus banquillos, entre ellos Arturo Ruiz, que lo hace a pesar del descenso del Granada, mientras que, de los ascendidos, solo se mantienen dos de los tres, cambiando de entrenador el Caja 87. De los cinco nuevos, varios entrenadores conocen lo que es ascender a ACB, como son Bruno Savignani y Pedro Rivero, a los que también se suma Natxo Lezkano. Solo dos son los noveles en este categoría como primeros entrenadores dirigiendo, Alex Formento, que recibe una buena oportunidad en Palma, e Íñigo Núñez, un entrenador joven de proyección, es la apuesta del Palmer.
Saulo Hernández (Caja Rural Zamora). Decimosexta campaña consecutiv,a son palabras mayores y ya es la tercera en Primera FEB, con Saulo reinventando el equipo cada año, pero fieles a su estilo de juego y logrando resultados satisfactorios en una competición cada vez más dura.
David Varela (Bueno Arenas Albacete). Son ya varios cursos en el equipo, desde que salió del HLA Alicante, llegó en 2019 y desde ahí se ha mantenido, con una renovación por tres años más, previa al ascenso; cuesta entender Varela sin Albacete y a la inversa, volviendo el dúo a vivir una experiencia que ya vivieron en la 22-23.
Javier Zamora (Hestia Menorca). Fue en marzo de 2021, tras su salida del Estudiantes en ACB, cuando llegó al equipo isleño en Segunda FEB, desde ahí ascenso, primeros playoff la pasada temporada y la idea clara de crecimiento sostenido, donde el entrenador madrileño es figura clave.
Javier Rodríguez (Alimerka Oviedo). Uno de los entrenadores de moda, tras finalizar su primer ciclo de contrato llevando a los asturianos a la F4 por sorpresa, inicia un nuevo ciclo de tres años bajo contrato, buscando el crecimiento del club y del equipo a la vez.
Moncho López (Cloud.gal COB). Llegado el verano de 2024 y tras una buena temporada, el pasado verano renovó por tres cursos. En estas dos campañas Moncho ha ejercido de líder desde el banquillo, en un intento de hacer crecer a los jugadores a través del equipo, con toda su experiencia. Un lujo tenerlo en la competición.
Lolo Encinas (Grupo Alega Cantabria). Los cántabros ya han manifestado que este curso quieren dar un salto de calidad y llegar a playoff. Mientras los fichajes se acumulan, Lolo Encinas permanece tras llegar a mediados de la 24-25, y cuenta con experiencia para lograr ese objetivo.
Sergio García (Inveready Gipuzkoa). Volvía el curso pasado y el equipo vasco cuajó una buena temporada, con momentos brillantes. Con ideas claras en cuanto a identificación y lo que quiere el club, su renovación hasta 2028 es una piedra importante para el construir el camino.
Natxo Lezkano (Super Agropal Palencia). Llegaba el curso pasado tras salir en 2015 del club palentino y la temporada ha sido satisfactoria, compitiendo, luchando y llegando a la F4. Bajo esas premisas claras y con su experiencia en la competición, Lezkano es un clásico.
Toni Ten (Movistar Estudiantes). Un experto en estas lides, muchos años en la categoría y dos años quedándose con la miel en los labios en la F4. Con muchas ganas de revertir esta situación, en su segundo año con los colegiales, es consciente de que el proyecto de Estudiantes debe de estar en lo más alto al fin.
Iñaki Martín (Flexicar Fuenlabrada). Una renovación muy esperada por la parroquia local, que tiene en la figura de su entrenador a un hombre que logra aunar los valores e identificarse con la lucha y combatividad y que puede haber encontrado en el Fuenla un lugar donde crecer todos.
Gonzalo Rodríguez (Coto Córdoba). Tras su experiencia en Primera FEB con Obra, que no fue bien, el entrenador gallego pegó un salto atrás, que podía generar dudas, pero el resultado fue altamente satisfactorio, creando un bloque sin fisuras, que logró el ascenso y confirmó la renovación.
Arturo Ruiz (Covirán Granada). Varios años en el staff, el joven coach fue el elegido en el curso pasado y su elección pudo generar dudas de si lo quemaría, pero el equipo sacó varios partidos y aunque la situación fue irreversible, hubo destellos y la confianza sigue intacta desde la presidencia y la dirección deportiva, conformando una plantilla de garantías.
Denis Pombar (Grupo Ureta Tizona). Una renovación muy merecida, salvó la categoría con un sprint fuerte la pasada temporada, con victorias de peso para lograr la permanencia, recuperando la confianza de jugadores como Brown y sabiendo adaptar de forma rápida a refuerzos como Nuga. Ahora le toca empezar desde el inicio y el entrenador gallego seguro que estará al nivel, con un bloque que se oriente más a su estilo de juego y con el trabajo como lema.
Bruno Savignani (Dreamland Gran Canaria). Tercera experiencia en España, tras su debut con el extinto Betis, llegó a San Pablo Burgos donde logró el ascenso, pero la dureza del ACB le pasó factura la pasada temporada y fue cesado. Con un alto pedigrí aún, en Gran Canaria han tenido claro que es el entrenador adecuado para volver de forma rápida y llevarlo a cabo con una plantilla con mucho nombre de peso.
Juani Díez (Insolac Caja 87). Formado en la estructura del Betis durante años, el pasado curso, tras la desaparición del Betis, recaló en Palmer, cogiendo el equipo a mitad de curso y logrando el objetivo de la permanencia. En Sevilla, tras realizar un casting de entrenadores, han creído que la mejor opción porque conoce la categoría, una ciudad como Sevilla, tiene hambre y proyección, lleno de juventud.
Pedro Rivero (HLA Alicante). Revolución grande en Alicante, a todos los niveles. Vuelve Rivero, que tras lograr un ascenso a ACB con Palencia y no poder repetir con Estudiantes donde estuvo año y medio, ha estado sin entrenar todo este tiempo, hasta que ha vuelto a la liga. Un nuevo reto, un nuevo proyecto en una liga durísima.
Alex Formento (Fibwi Palma). Entrenador novel en todo, sin experiencia como primer entrenador en Primera FEB como en el club, aunque Formento es un hombre de básquet, tanto como jugador como entrenador, donde ha vivido experiencias en el extranjero, como ayudante de staff ACB, o un ascenso a Primera FEB en el Girona, y que ahora disfruta de esta oportunidad conformando un bloque donde “los nombres no hagan tanto ruido como otros” pero buscarán dar guerra seguro.
Íñigo Núñez (Palmer Palma). Un entrenador muy joven, solo 28 años, pero con mucho trabajo en el baloncesto, con ideas claras, formación y mucha determinación. Volcánico en ocasiones, pero un amante de la preparación de los partidos, ha dejado destellos en varios equipos de Segunda y antes Tercera FEB, con un ascenso en su haber, y ahora recibe una oportunidad de Oro; no lo olviden: joven aunque sobradamente preparado.