La configuración de los principales favoritos de la Primera FEB no se detiene y, desde estas líneas, analizamos cómo están esos cuatro equipos que, por potencial, ostentan esa condición:
Covirán Granada ha sido uno de los primeros en mostrar una idea de mercado clara y la verdad es que es imposible no situarlo como favorito. Arturo Ruiz es el baluarte en el banquillo; a pesar de su juventud, conoce la casa y se ha curtido en ACB. En el equipo siguen Rouselle y Costa, la pareja en ACB, pero es que además la línea exterior cuenta con Kljajic, Tomás y Edu Durán, una continuidad de garantías, a la que se suman pesos pesados como el anotador con su 1×1 Greg Parham o el todoterreno Kamba. Por dentro es donde han cambiado todo: la pareja de cincos del ascenso coruñés Thiam-Barro se suma a un McGrew que aportará experiencia, a Niang, que dará relevos en el plano físico, y mucho ojo a Andy van Vliet, un belga de 211 cm de excelsa muñeca y que en Primera FEB debe desnivelar.
Gran Canaria ha cogido ritmo poco a poco; la llegada de Frankie Solana desatascó y la apuesta por Bruno Savignani parece un valor sin fallo. El entrenador brasileño ha buscado rodearse de jugadores que “ya saben de que va esto” y la plantilla parece un all star. Llegan desde ACB nada menos que Gudmundsson, Fisher y Joaquín Rodríguez, que se unen a tres piezas que siguen, un Alocén que podrá recuperar ritmo tras sus lesiones, el francés Pelos será una de las estrellas de la liga seguro y Salvó, cuando se recupere de la lesión. Consciente de los roles, llega Pollito Díaz para aportar experiencia y sabor canario; también suman un gregario como Stumbris. Habrá que ver como se desenvuelve Townes sin tener tanto balón, siendo un jugador de mucha calidad pero que disfruta teniéndolo. Falta ver las piezas finales y tal vez se eche de menos un tirador puro en una plantilla que debe tener en frente la palabra ascenso, con la presión que conlleva.
Movistar Estudiantes es el eterno candidato, incapaz de obtener el ascenso directo, la F4 siempre es como esa asignatura que se le atraviesa y Toni Ten se ha quedado dos cursos seguidos saboreando la miel sin poder dar el mordisco que quiere ya. Un club mítico, cuya venta este verano ha empezado con decisiones buenas, como el fichaje de Iñigo de la Villa como DIDE tras su trabajo en el OCB, o respetar el ascenso del filial a Segunda FEB. Siguen Vaulet, la perla Giovannetti o un Petit Niang que es cupo y que. en forma y toda la temporada, puede aportar esa dosis intimidatoria. La retirada de Granger es un palo importante, pero la Granger-dependencia desaparece y ahora es momento de nuevos líderes. Zurbriggen aportará garra, ojo a Walker en el dos porque es un jugón, Munnings es un tres de élite en Primera FEB y un soldado de Ten, y los cupos Millán Jiménez y Aurrecoechea, que hace un año estaban en ACB, aportan profundidad de armario de calidad.
Super Agropal Palencia es, por presupuesto, tal vez “el patito feo” de este cuarteto, pero este club, por afición, por espíritu y por trayectoria, es un equipo para estar a la altura de los anteriores, no por nombres, sino por la palabra equipo y renovaciones como la de Lezkano en el banquillo, así como la columna vertebral que sigue como Jakovics, Borg (lesionado con Suecia), Muñoz o Vrankic. Sus fichajes hasta ahora son interesantes, regresa Dani Pérez, la experiencia en el uno y con mucho que decir, Naspler aportará juventud y verticalidad en el backcourt y ojo a las dos estrellas de la competición que recalan en el equipo, el metepuntos Littleson y la muralla Ngom, que puede ser ese cinco diferencial que el curso pasado echaron de menos. Para dar profundidad a la rotación, llega el tulipan cupo De Graaf.
Cuatro equipos que por poderío económico, por historia, y por afición, parten en el furgón de arriba. La pista debe poner cada uno en su sitio, pero estos clubes estarán arriba seguramente, con sus altos y bajos, pero mirando hacia arriba a priori.