Una rotura de la placa base de mi portátil me dejó sin poder extraer el borrador del Europeo a tiempo del inicio de campeonato y en el tiempo transcurrido hasta poder volver a escribir este artículo, el FIBA U20 Eurobasket 2026 ya ha empezado. Pero, siendo una categoría que seguimos bastante en ligas FEB con los jugadores de estas edades, creo que se merecían este esfuerzo y, a la vez, me disculpo por no haberlo sacado el pasado viernes, pero nunca sabes cuando la tecnología te va a afectar, haciéndote perder los últimos datos que no tienes subidos en varios casos.
Ya hemos hablado del cambio en los cuerpos técnicos de la cantera, con la llegada de entrenadores ACB nacionales con proyección como Gerard Encuentra o Dani Miret, y ascendidos de Primera FEB, con Carles Marco, que, tras lograr el la victoria en la F4 al frente de Leyma Coruña, ha sido el entrenador elegido para este reto con sede en Eslovenia.
La sub 20 tendrá como rivales en el grupo C a Bélgica, Grecia y Croacia, en un Europeo donde los fatídicos octavos de final pueden jugar malas pasadas. Desde el Oro de 2022, con Núñez y Domínguez, no se han vuelto a alcanzar las semifinales. Del pasado año repiten Torres, Gaspá y Carot, y otros nacidos en 2006 se han quedado fuera. Una generación ’06 que en 2024, quedó 13ª con dos estrellas ya, como Hugo González y Mario Saint-Supery.
Al final, el crecimiento de los jugadores, los intereses NCAA o NBA, hace que los Europeos U18 sean la verdadera constelación de estrellas, mientras que los sub20 ganan en igualdad y competitividad con buena “clase media” pero con menos estrellas (Saraf, Steinbach, Anderson, González, Beringer, Kayil, Essengue, Sarr, Jakucionis, Traore, Kharchenkov). Si mirásemos a España, la lista de “posibles bajas” de este binomio 2006 y 2007, puede ser variada, desde los mencionados González, Saint-Supery, a los NCAA (o futuro) como Del Pino, Platteeuw, Blanco o Gildas Giménez.
A estas edades las listas son muy cambiantes, así en dos años vemos como de ese Europeo sub18 solo 4 jugadores (Alocén, Garmendia, Enabulele y Carot) siguen en este Europeo Sub20, donde hay jugadores como Amón o Arias, que hace dos años “era impensable” verlos jugando el Europeo, pero el trabajo duro tiene su recompensa, y con su día a día y su mejora ahí están.
Nuestra selección cuenta con tres jugadores NCAA (Alocén, Garmendia, Villar), un jugador en binomio ACB – Liga U (Gaspá), dos jugadores de Segunda FEB (Enabulele, Cebolla), cuatro jugadores de la Liga U (Rafa Rodríguez, Blanco, Torres y Carot) y dos jugadores de Tercera FEB con minutos en Primera FEB (Arias y Amón).
Respecto a los jugadores a seguir la FIBA hablaba de nuestro Raúl Villar, junto a Matteo Accorsi, Mohamed Diakite, Codrut Dinu, Amon Dorries, Nikola Dzepina, Mantas Juzenas, Urban Kroflic, Panagiotis Lefas, Kaan Onat. A ellos podemos sumar nombres como el hermano pequeño de Wembanyama, Bracq, Soulhac, Altuntas, Kutluay, PAdjen, Kekenbosch.
La selección, por lo que hemos podido seguir en varios amistosos, tiene claras las líneas de actuación, mucha versatilidad, defensa de cambios, juego de transición y bloqueo directo del uno – cinco, con cuatro abiertos. Un estilo que funciona, pero muy dependiente a su vez del acierto del tiro de tres. De los seis amistosos, se lograron cuatro victorias siendo las derrotas por el juego del rival, al que se le sumaron días aciagos desde la larga distancia.
De la convocatoria de doce jugadores, no se sabe muy bien si pudo haber problemas físicos respecto a la idea inicial, pero llama la atención de la superpoblación del backcourt respecto a la ausencia de tres alto, aunque hay varios jugadores versátiles.
Backcourt
Un jugador clave es Raúl Villar, el canterano del Barça viene de un curso donde tuvo minutos, pero como freshman no llegó a romper en Charlotte, y se marchará a Elon, con Garmendia, el próximo curso. En esta selección es básico, por liderazgo y físico, buen trabajo atrás, letal en transición y un juego de P&R que hace mucho daño. Para darle minutos de descanso, Dídac Cebolla llegó desde la convocatoria de la sub19 conjunta, el base de la Cultural, que acaba de fichar por Amics, se ha ido ganando el sitio en el día a día, un base centella, con gran visión de juego y de desequilibrar, que puede dar buenos minutos desde la segunda unidad.
El puesto de dos es el de verso libre, ese jugador vertical, con puntos, y capaz de hacer daño, los killer. Max Gaspá, que ha estado en Manresa y se comenta que busca NCAA, cogerá protagonismo y puede cumplir en ese rol por su atrevimiento, a falta de consistencia desde lejos. Ese otro papel queda para Alex Blanco también, el combo balear, que puede jugar en las dos posiciones, es un jugador especial, un auténtico microondas con verdaderos ciclos explosivos y con capacidad de anotar con el defensor incluso encima a pesar de su tamaño. Si ese esfuerzo es canalizado hacia la correcta toma de decisiones, puede ser un jugador decisivo en determinados momentos.
Cierra este perímetro Rafa Rodríguez, el jugador sub22 de Fundación Canarias, que ha destacado mucho este curso, sin un gran físico, muy cómodo jugando con otro generador, el combo zurdo ofrece buen manejo de balón, capacidad de desborde y muñeca desde lejos los minutos que tenga.
Alas
El asturiano Jorge Arias, como hizo con Javi Rodríguez en Primera FEB, ha ido convenciendo a Marco y ganándose minutos en la rotación, hasta el punto que, tras los cortes de Huguet y Miguel, se ha quedado como único alero alto con un perfil 3&D total, trabajo atrás, juego sin balón y tiro de tres de un jugador que será miembro de pleno derecho del primer equipo del Alimerka Oviedo la temporada venidera.
Una opción clara, que se ve frecuentemente, será jugar con tres pequeños, Bruno Alocén, que tuvo mayor protagonismo en el Europeo U18, habrá que ver si consigue mayor rol que lo visto en los amistosos. El jugador, que es segunda unidad en Indiana State, se ha ido a Valparaiso en busca de más oportunidades, da sensación de haber pegado un estirón en físico y crecimientos, puede dar buena continuidad al juego, puntos en el catch and shoot y ser un perfil más de un equipo que tiene varios jugadores así.
El cuatro abierto
En los amistosos ha tenido un peso muy importante este puesto. Adrián Torres, que puede hacer el tres por su versatilidad, e Iker Garmendia. Ambos ofrecen lo mismo, jugar con un estilo de cuatro abierto, polivalencia atrás, donde pueden cubrir grandes y pequeños, ser peligrosos desde el pop para el triple, correr la transición o encarar hacia el aro. Adrián Torres ha demostrado en la Penya U22 sus credenciales, que puede ser un jugador de peso en esta selección, mientras que Garmendia, que viene de dos años sin casi minutos entre lesiones y pocas oportunidades en Elon este curso y donde seguirá la 26-27, con su tamaño, muñeca y zancada larga ha dejado buenas sensaciones en los amistosos.
La variedad del cinco
Es una selección donde el juego de bloqueo directo es una opción muy usada en estático. Andrés Amón, que hace unos años jugaba en su colegio y ha pegado un salto enorme, ayudado por su trabajo y su fuerza, altura y coordinación, puede ser un jugador que sea protector del aro atrás, un finalizador en ataque y juego de poste, un cinco que mejora cada partido y que ojalá continúe su evolución en la NCAA en Siena, tras su buen curso en Estudiantes.
Su contrapunto es Michael Enabulele, un habitual de la selección, un cinco undersized, muy físico, de energía, de roller, rebote y sin balón, que tras hacerlo bien en Lliria salta al Manresa de la Liga U.
Para complementar las dos posiciones interiores está Jorge Carot, un 4.5 con IQ, sabe ocupar los espacios, continúa muy bien, se protege bien en los contactos y que cada vez abre más la pista, pudiendo hacer daño tanto de falso cinco como cuatro más interior si se precisa. El interior de Valencia abandona la Liga U y se va a la NCAA a Pacific, siendo el sexto joven de esta selección que se confirma que jugarán en el baloncesto universitario americano.