Solo un año ha estado Leyma Coruña en Primera FEB, donde la justicia deportiva se ha hecho real, tras su gran temporada en liga regular y ser primero durante muchas jornadas, aunque fue Monbus Obradoiro el ascendido de forma directa, al que ahora acompañarán en la ACB. Pero la Final Four es lo que es y podía pasar cualquier cosa, y así estuvo muy cerca de suceder, cuando a falta de siete minutos para terminar la final, iban quince abajo frente a un Movistar Estudiantes de dulce. Sin embargo, los colegiales tienen esa leyenda negra que les persigue, con su cuarta Final Four perdida (en las que ascendieron Girona, Lleida, Betis y ahora Coruña) en sus cinco cursos en Primera FEB. Se les escapó un partido que se les había puesto muy de cara con la experiencia de Granger y un Silverio en modo MVP, sucumbiendo en la prórroga al vendaval coruñés que comandaron Jorgensen y Pacheco.
LA FINAL
Inició con errores de ambos equipos tardando casi dos minutos en inaugurar el marcador Nwogbo desde el tiro libre, y Carles Marco cambiaba cuatro hombres de una tacada para que Jacobo Díaz (qué equilibrio da) lograse la primera canasta coruñesa y poner el 1-3. El cuarto era un cúmulo de errores de ambos equipos, con los nervios sin soltarse aún, con el balón naranja pareciendo tener vida propia y con las defensas primando. Caio Pacheco lo cerraba con un 6-12 favorable a los naranjas.
En el segundo cuarto las defensas seguían a tope, pero ahora los contragolpes de ambos equipos eran efectivos y aparecía Silverio en modo estrella (10 puntos del dominicano) apretándose todo en un 21-21, “el de siempre” Granger colocaba su equipo tres arriba y Coruña lo paraba. Iba de triples y dos de los naranjas (“Cuevas time”) obligaban a Ten a pararlo ahora con el 24-27. El cuarto giraba hacia al fin buenas acciones en estático como los 4 puntos de Barro y al descanso se iba con un 34-36 favorable a los anfitriones.
El tercer cuarto empezaba a otro ritmo, a cada acción que Pacheco buscaba las cosquillas, en el otro lado le respondía Granger. Algunas faltas personales de las que podíamos definir como “rigurosas” calentaban al público local y en esos terrenos pantanosos se mueve de maravillas el santo y seña del Estu, Jayson Granger que se iba ya a los 15 puntos; el partido entraba en ebullición. Silverio de nuevo al triple, mientras Coruña se alimentaba de 2+1 y se ponía el 50-48, pero Garino seguía el festival de triples que solo entraban en un aro. Dos tapones a Díaz en el aro estudiantil y un 2+1 de Giovannetti tras rebote ofensivo a continuación provocaban el delirio estudiantil para un 58-50. En los momentos de correr la segunda unidad de Estudiantes aguantaba la embestida coruñesa y cinco puntos de Stumbris mantenían el hueco con un 65-57 con solo un cuarto por jugarse.
Empezaba el último cuarto y la presión tras ser toda la temporada líder se notaba en la pista y la grada; los errores de Leyma no los perdonaba un Estu “perro viejo” en estas lides y el 70-59 hacía parar el partido a Marco. Pero enfrascados en triples que no entraban, Coruña tenía la ansiedad que no sufría Silverio bailando a ritmo de triples y el más quince se reflejaba en el marcador con un 75-60 cuando quedaban menos de 6 minutos y medio. Jorgensen y Cremo con entradas al aro lograban bajar de 10 puntos (77-68) con cinco minutos por jugarse y Toni Ten lo paraba. La fórmula de cuatro pequeños le hacía acercarse a Leyma, 78-74 con un combativo Cuevas, pero Nwogbo ejercía de ancla aprovechando que no tenía rival en poste. Un trastabilleo de McGrew y falta sobre Caio hacía que se acercara tras anotar solo un tiro libre (80-77) con poco más de un minuto por jugar. Otra defensa férrea de Leyma les hacía recuperar el balón. En un ataque largo donde nadie parecía quería tirar, Caio Pacheco fintó y sobre la final de posesión empataba a 80 el partido para delirio local. Tiempo muerto de Ten y 36 segundos por jugarse. Granger se jugó un triple frontal a 8 metros sin mucha ventaja que falló, Cuevas se llenó de balón acabándose el partido y llegando a la prórroga.
Con el impulso de venir desde atrás, los triples que antes no les entraban ahora sí lo hacían (Jorgensen y Diop) y otra entrada de Jorgensen era el 80-88 con lo que el Estu lo paraba. Un triple a tablero de Sergi García y una falta sobre Stumbris a la vez ponía el 84-88. Buena defensa del Estu, pero Jorgensen estaba con la flecha para arriba y en esas lides es imparable, triple sobre la bocina para poner el más siete para los suyos. Los colegiales anotaban de forma rápida mientras que a los anfitriones les costaba, llegando a estar el Estu dos abajo solo. Pero un 2+1 de Caio ponía el 91-96. McGrew desde la línea de personal daba vida aún. En el otro aro era Diop quien anotaba los dos (93-98) y catorce segundos. Turno para Silverio que anotaba también desde la línea de personal. Con seis segundos, era turno de Cremo que también metía los dos. Silverio anotaba rápido y pero no había tiempo para más, Leyma Coruña ganaba el partido 97-100, con su empuje y la fiabilidad desde los tiros libres.
LAS SEMIFINALES
Las semifinales fueron el sábado, donde ganaron Leyma Coruña y Movistar Estudiantes, y así fueron los partidos:
Leyma Coruña empezó fuerte pero súper Agropal Palencia lo tenía claro, acada dentallada de los anfitriones los palentinos respondían, reinando la igualdad. El segundo cuarto iba con las mismas directrices, la defensa palentina se atragantaba a un Coruña que se mantenía en cabecera por garra y su buena labor en el rebote ofensivo. Dos acciones de Kamba y un robo de Oroz obligaba a Marco a parar el partido con 26-29. Empezaron a entrar al fin los triples al Leyma, pero Palencia tiraba de músculo defensivo, rapidez de acciones y buenas lecturas, y se llegaba a un 38-40 al descanso.
El tercer cuarto regresaba a la pista con inercia palentina, pero en el momento de crisis de Leyma, la reaparición de Diop tras su percance físico inicial fue providencial para poner las tablas. Y en la hora de los valientes aparecieron jugadores como Kamba, Caio… el partido se desmelenaba, se empezaba a ver puntos y al correr Coruña salía ganando y sacaba otro parcial para el 66-61.
Quitaban la tapa los triples Leyma y el 75-65 hacia el delirio de los naranjas, con Pacheco como estrella yéndose a los 20 puntos. Fueron minutos de nervios, de cerrarse el aro; mientras pasaban los segundos, Coruña tiraba de individualidades y abría una brecha que fue definitiva, con un Caio Pacheco superlativo y se cerraba el partido con el 92-81 final.
La segunda semifinal empezaba también eléctrica, los triples de Lobaco obligaban a parar el partido a Toni Ten con un 3-10 a favor del Alimerka. Los colegiales aguantaban las embestidas de los asturianos desde el tiro libre, ante un OCB que quería un partido físico pero se cargaba de faltas. La veteranía del Estu (Granger y Garino son palabras mayores) les hacía estar el partido ante las penetraciones de Parham o Townes que dejaban el 18-23 al acabar el primer cuarto.
El segundo cuarto empezaba con Estudiantes ajustando su defensa y el OCB, salvo Parham, no encontraba situaciones y tres triples de Granger rompían el partido (35-28) y obligaban a Javi Rodríguez a pedir un tiempo muerto. El OCB se encomiaba a Townes, mientras que los madrileños dominaban el rebote y hacían daño en el bloqueo directo con Sergi García cogiendo alas, ante un OCB nervioso; el Estu se iba de diez arriba, que los ovetenses lograron rebajar al descanso para un 46-39 a favor del Movistar.
El tercer cuarto empezaba con un Estudiantes contemporizando el resultado e intentando dormir el partido, mientras el OCB se emperraba con triples que no entraban. La defensa presionante del OCB tampoco funcionaba ante un Estu que sabía circular el balón y Javi Rodríguez volvía a pararlo con un 57-45. Los de Ramiro seguían el mismo plan, pero Alimerka Oviedo ajustó su defensa sin salir tan arriba y Parham se ponía la capa y el antifaz, 20 puntos ya, para un 62-57 que obligaba a Ten a tirar de TM, dos mates de Nwogbo ponían el 66-57 para cerrar el cuarto.
El último cuarto fue eléctrico, la tensión en la pista hacía subir la temperatura, el tono físico se elevaba, cada contacto se protestaba y el OCB se acercaba a tres. Pero una técnica y un triple de Sergi García ponía el 70-63. Los fallos en el triple condenaban al OCB mientras que el Estu sí los anotaba y el 76-63 a falta de dos minutos parecía definitivo ante un OCB cansado. Pero no, el equipo ovetense no se rendía y tiraba de orgullo, con 5 abajo Townes caía en la trampa penetrando, Salin anotaba y al final el partido se iba a un 78-71.
LOS NOMBRES PROPIOS
En mi opinión, por su F4, Caio Pacheco es el MVP, su liderazgo, echarse el equipo a las espaldas, sumar canastas decisivas. No podemos olvidar a Paul Jorgensen, con ese efecto microondas tan característico que fue decisivo en la final. Por Estudiantes, qué final de Omar Silverio que metía todo y para bien o mal el juego de Jayson Granger muy importante para los colegiales. Del Alimerka Oviedo Greg Parham mostró ser imparable en el 1×1, y en Súper Agropal Palencia Mathieu Kamba fue el jugador bisagra.
LA SEDE
Qué bonito es el baloncesto, ver a aficiones juntas, compartiendo bufandas y todo ello en una gran ambiente, ver viejos amigos, gente que conoces de las RRSS y también gente del básquet a los cuales puedes saludar. Sin duda, un aplauso para una afición naranja que llenó el Coliseum, una afición morada que son espectaculares en acción y animando, una afición del Estu que encabezaba la Demencia que no eran muchos pero se les oía como si fueran miles y una afición azul la del OCB donde el germen se ha inoculado y que, siendo mil personas, animaban a los suyos media hora después de la derrota en semis.
BA-LON-CES-TO.