Somos afortunados en la Zona de Básquet al poder contar con Joaquín Antón (@pallantiahoops) que ha sorprendido en la red social X con sus hilos recopilatorios, su guía de la G-League o su seguimiento de ligas europeas y NCAA. Por ello, nos ha regalado un gran artículo donde nos habla de jugadores no españoles pero cupos que están en la NCAA, o sea JFL (Jugadores de Formación Local), con una primera entrega donde nos describe a la perfección ocho “cupos NCAA”, y que complementaremos en un segundo tiempo con el resto de jugadores, entre la redacción y la información que Joaquín nos ha facilitado. A disfrutarlo, porque tiene aroma de artículo para guardar:

Amadou Doumbia
2005, 211 cm
North Carolina A&T, So
14 mi, 3.4 tp, 4 re

La temporada 2025-2026 de Amadou Doumbia en North Carolina A&T ha sido, por encima de todo, una historia de redención y adaptación. Tras un primer año testimonial en UMass, donde el pívot maliense apenas pudo pisar el parqué (promediando solo 4 minutos en 15 partidos), su llegada a los Aggies ha supuesto un giro radical en su trayectoria universitaria.

Bajo la dirección del coach Monte Ross, Doumbia ha pasado de ser un proyecto «en el aire» a convertirse en una pieza esencial del engranaje defensivo del equipo.

Lo que más destaca de su curso actual es su impacto defensivo inmediato. A pesar de no ser titular indiscutible y promediar cerca de 14 minutos por partido, Doumbia ha logrado situarse entre los mejores taponadores de la CAA (Coastal Athletic Association). Sus 1.3 tapones por encuentro son una cifra asombrosa considerando el tiempo que pasa en cancha; su capacidad para alterar tiros y proteger el aro ha sido fundamental en victorias ajustadas, como se vio en el emocionante duelo del HBCU Classic contra Hampton en febrero de 2026.

Su envergadura y los fundamentos adquiridos en su etapa en el Real Madrid y Zentro, le permiten ser un defensor muy inteligente, que no solo busca el tapón, sino que condiciona las penetraciones rivales solo con su presencia

Esta temporada ha sido perfecta para su asentamiento en la NCAA, dejando atrás el ostracismo de Massachusetts para ser un especialista defensivo de élite. El techo de Doumbia para su año Junior es altísimo: si logra mejorar su acierto desde la línea de tiros libres (actualmente en torno al 60%) y expandir un poco más su juego de pies en el poste bajo, tiene potencial para seguir su progresión. Además, ha dado el salto a una conferencia más potente como la Sun Belt, de la mano de Arkansas State tras tener ofertas de varias Unis.

Sidy Gueye
2007, 211 cm
Arizona, Fr
3 mi, 1.3 pt, 0.8 re

La situación de Sidy Gueye en Arizona es el claro ejemplo de lo que significa ser un freshman en una de las mayores potencias del baloncesto universitario estadounidense. Mientras que otros jugadores buscan minutos inmediatos en programas más pequeños, el ex del Real Madrid ha apostado por el «camino largo»: formarse en la élite absoluta, aunque eso suponga ver mucha pista desde el banquillo en su primer año.

Jugar para los Arizona Wildcats bajo las órdenes de Tommy Lloyd no es tarea fácil para un debutante, y más cuando Arizona ha sido una de las grandes animadoras llegando a semis del título de NCAA, lo que significa que la exigencia en cada entrenamiento es de nivel profesional.

Gueye se encuentra en una situación de «aprendizaje por osmosis». Está compitiendo diariamente contra interiores con proyecciones altísimas de cara a NBA/Europa en los entrenamientos como Tobe Awaka o Motejius Krivas, lo que explica que sus minutos en competición oficial sean reducidos (menos de 4 por partido). Sin embargo, estar en la dinámica de un equipo con altas aspiraciones, es un máster acelerado en competitividad para un freshman como él.

Su verdadera explosión tal vez pueda ser el próximo año, donde ha decidido no esperar los huecos que podía haber en Arizona, y tras pagar el peaje de los novatos se ha ido a Santa Clara, donde espera tener más minutos.

Declan Duru
2007, 203 cm
Texas, Fr
7 mi, 1.2 pt, 1.2 re

Llegar a la Universidad de Texas en la SEC, una de las conferencias más físicas y potentes de EE. UU, siendo freshman es un reto mayúsculo. El programa de los Longhorns, dirigido por Sean Miller, suele apostar por jugadores con experiencia y físicos ya formados.

Duru se ha encontrado con una rotación exterior e interior muy consolidada, lo que ha limitado sus apariciones a momentos puntuales. Jugar en el Moody Center de Austin exige una intensidad defensiva que Duru posee, pero que aún debe ajustar al ritmo frenético y a veces caótico del baloncesto universitario estadounidense.

Para Declan Duru, el éxito de esta temporada no se mide en sus estadísticas, sino en la preparación para el próximo año, donde aún no se sabe donde jugara. Duru, ha entrado en el Transfer Portal, y aún no se le conoce destino, pero tal vez no se pueda descartar que se quede en los Longhorns para intentar abrirse un hueco en la rotación. Donde sea, seguro que aprovechan su IQ baloncestístico europeo y su capacidad para hacer «un poco de todo».

Ismaila Diagne
2006, 213 cm
Gonzaga, So
7 mi, 1.1 pt, 2.4 re

Tras asombrar al mundo debutando con el primer equipo del Real Madrid en un partido contra Unicaja con apenas 16 años, su salto a los Bulldogs ha sido una cura de humildad competitiva y, sobre todo, una especialización táctica extrema bajo las órdenes de Mark Few.

En esta temporada Diagne ha asumido un rol de «especialista puro», donde el brillo estadístico queda en un segundo plano frente al trabajo sucio defensivo.

Para Ismaila, esta temporada es una inversión. Está sacrificando sus números individuales para aprender a ser un jugador de sistema en un equipo ganador. Sin embargo, la ausencia de oportunidades claras, ha hecho que Diagne no se marche de la WCC, pero pase a un San Francisco Dons donde tendrá más oportunidades de demostrar su valía.

Jan Vide
2005, 198 cm
Loyola Marymount, Jr
28 mi, 12.1 pt, 4 as

Jan Vide ha pasado de ser un recurso puntual en UCLA, pasar por una temporada de adaptación en LMU saliendo desde el banquillo, a ahora ser el faro ofensivo de los Lions. Jugar casi 30 minutos por partido le ha permitido recuperar esa fluidez y «arrogancia» positiva que le hizo ser el MVP del Next Generation Tournament con el Real Madrid. En la West Coast Conference (WCC), Vide se ha consolidado como uno de los exteriores más difíciles de defender por su combinación de tamaño y técnica

A diferencia de muchos bases de la NCAA que dependen exclusivamente de su físico, Jan juega con los ritmos del partido. Sabe cuándo acelerar y cuándo pausar, utiliza su cuerpo para proteger el balón en las entradas a canasta y tiene ese instinto competitivo que sale a relucir en los momentos calientes de los partidos.

Como Junior, Vide ha entrado en la ventana crítica para los ojeadores profesionales. Su temporada de explosión en LMU seguramente lo ha puesto de nuevo en el radar de equipos de las grandes ligas europeas (especialmente en ACB dada su condición de JFL) para equipos que buscan bases altos con capacidad de pase, un perfil más bien escaso. Mientras tanto, ha entrado en el Transfer Portal, y aunque aún no se le conoce destino oficial, al esloveno ya se le ha relacionado con Unis como Missouri,

Mor Massamba Diop
2005, 216 cm
Arizona State, Fr
29 mi, 13.6 pt, 5.8 re, 2.1 ta

Massamba Diop llegó a Estados Unidos precedido por una reputación de hierro en la cantera del Gran Canaria, donde dominó claramente la Segunda FEB y llegó a formar parte de la rotación del primer equipo en algunas ocasiones. A diferencia de otros proyectos que generan dudas sobre su adaptación al ritmo universitario, Diop aterrizó como una «certeza». Bobby Hurley le dio las llaves de la pintura desde el día uno, y el senegalés ha respondido convirtiéndose en el pilar central de los Sun Devils. Ser titular indiscutible en un programa de este nivel como novato es algo reservado para los elegidos.

El nombre de Massamba Diop ya está subrayado en rojo en las agendas de los ojeadores de la NBA, quizás no para este año, pero sí para dentro de 1-2 años. Su combinación de tamaño, movilidad y fundamentos defensivos es el prototipo ideal para la NBA moderna.

Diop tras consolidarse como una estrella en Arizona State salió al Transfer Portal, para ser una de las joyas del mercado. El gato al agua se lo llevó Gonzaga que espera llegar lo más lejos posible la próxima esta temporada. Si mantiene esta progresión y sigue puliendo su tiro exterior, unido a su movilidad y protección del aro, puede llegar a ser uno de los mejores pivots de toda la NCAA.

Dwayne Aristode
2006, 203 cm
Arizona, Fr
13 mi, 3.8 pt, 1.7 re

Si el caso de Sidy Gueye en Arizona es el de la paciencia, el de su compañero Dwayne Aristode es el de la irrupción inmediata. El neerlandés ha aterrizado en Tucson con una madurez impropia de un freshman, confirmando por qué todo un equipo como son los Wildcats apostaron por él.

Lo que realmente ha hecho saltar las alarmas (en el buen sentido) es su capacidad de tiro. Sus estadísticas son el sueño de cualquier analista de spacing: Un 45.3% en triples para un jugador de 2’03 metros en su primer año en el mejor equipo de la Big 12 es, sencillamente, una barbaridad (teniendo en cuenta que tira 2 triples por partido, el 67% de sus tiros son triples). Lo que indica que no solo es un buen tirador, sino que tiene una excelente selección de tiro.

Su año en el equipo que llegó a la Final Four le hizo salir al Transfer Portal, y Oregon apostó fuerte por él, esperando que sea un 3&D total, junto a Tyrone Riley.

Urban Klavzar
2004, 185 cm
Florida, So
21 mi, 9.6 pt, 1.3 as

Tras ser campeón de la NCAA con los Florida Gators la temporada pasada 24-25 con un rol entre testimonial y de una de las últimas piezas de la rotación, la salida de Walter Clayton Jr a la NBA (artífice del campeonato de los Gators la temporada pasada) ha supuesto una oportunidad clave para que el base esloveno se asiente como el sexto hombre de uno de los mejores programas de toda la NCAA.

A diferencia del base estadounidense promedio, que basa su juego en la explosividad física, Urban utiliza los bloqueos directos, los cambios de ritmo y el uso del cuerpo para sacar ventajas. Sus 1.85 metros no son un impedimento en una liga tan física porque sabe jugar con los ángulos para encontrar el mejor pase o el momento exacto en el que ir hasta la cocina.

En un final de temporada donde los Gators no pudieron repetir éxito tras caer con Iowa de forma inesperada, ha retenido su núcleo duro con Haugh, Condon, o Fland, con un Klavzar in crescendo todavía cada vez más.