Hay que reconocer que la Selección, con el equipo que encabezan Chus Mateo y Paco Redondo, ha empezado con buen pie en las ventanas, con dinamismo y ganas de llevar la transición de la selección española a buen puerto. Aunque cualquier entrenador es presa de los resultados, han hecho cambios en las categorías inferiores apostando por entrenadores jóvenes de gran proyección en ACB para llevar diferentes selecciones inferiores, como son los casos de Gerard Encuentra o Dani Miret, y sabiendo que el futuro de las jóvenes promesas de cualquier país pasa por la rica NCAA, han hecho un plan de seguimiento y monitorización de los Spanish NCAA, personificado en las visitas de Mateo en primera persona, y creando un grupo de trabajo con Dani Gómez como coordinador desde el continente americano como relataba el mismo protagonista al Diario AS, buscando unificar los dos territorios. 

La apuesta de seguimiento ha tenido continuidad realizando un Training Camp en Madrid con jóvenes promesas españolas, que fue una pena que, por fechas, se haya simultaneado con las Ligas FEB y con la Liga U, pudiendo haber alguna ausencia. En las semis de la Liga U, Mateo daba ideas sobre la importancia de la misma en la formación de los jugadores o unas pinceladas sobre este Training Camp, hablando de esta concentración como un entorno ideal para ver los jugadores de cerca, dar continuidad al seguimiento que se realiza durante el curso, ver como trabajan en directo, como responden, detectar una posible proyección de mejora, etc.

El staff técnico de este camp lo encabezan Chus Mateo y su inseparable Paco Redondo, pero también han sabido acercar a tres entrenadores españoles de éxito en NCAA, una forma también de compartir ideas en sentido bidireccional, comprender mejor las posibles necesidades de jugadores y hacerlo en pos de una formación multidisciplinar. Los entrenadores asistentes del cuerpo técnico elegidos son:

Pedro García (Washington State). Un buen amigo de esta web, que en 2021 nos contaba su aventura en Islandia. Inquieto como pocos, saltó a la NCAA en la 21-22 a Eastern Washington. Allí permaneció tres cursos, hasta que la 24-25 pasó a WS, donde por su gran trabajo ha sido reconocido como uno de los mejores asistentes de la NCAA en los Silver Waves Media.

Jorge Sanz (Gonzaga). Todo un veterano y una institución ya cuando hablamos de presencia española en NCAA. Director de Operaciones, nada menos que en Gonzaga, fue en 2009 cuando se fue a USA, pasando por Unis como Florida Atlantic, con diferentes roles, hasta que en 2018 Mark Few lo recluta para su staff, donde permanece.

Miguel Mateo Vojtova (Kansas State). Entrenador muy joven, exjugador en Bethel, licenciado en Educación Física, y que ha cursado su segundo curso como Graduate Student Manager.

La concentración tuvo un total de catorce jugadores, once jugadores de la NCAA, uno de Primera FEB y dos de la LigaU, que llegaron en una segunda llamada.

Álvaro Folgueiras (2005, Iowa: 20 mi, 8.4 pt, 3.5 re). Un habitual de las selecciones españolas, el ala-pívot malagueño lleva dos años de éxitos en NCAA. Tras destacar en Robert Morris siendo jugador de la conferencia Horizon, en Iowa eclosionó en el momento adecuado con su gran actuación en el March Madness, que le ha llevado a lograr un buen contrato de patrocinio en Louisville el próximo curso.

Rubén Domínguez (2003, Texas A&M: 23 mi, 10.2 pt, 1.4 as). Destacó en Primera FEB, luego en Bilbao ejerció de francotirador y fue de los primeros jóvenes en tener claro su salto a NCAA con la aparición del NIL. Su primer año ha cumplido las expectativas, consolidándose su fama de shooter y ha decidido irse a Xavier, donde al lado de Pozzato huele a titular.

Conrad Martínez (2005, High Point: 21 mi, 8.8 pt, 3.3 as). Tras dos años sin minutos en Arizona, se fue a una High Point, que llegó a Segunda Ronda en el March Madness. El joven base catalán con minutos en el equipo, era un importante activo de la segunda unidad con su IQ y calidad donde seguirá y luchara el próximo curso por minutos con CJ Brown.

Pablo Tamba (2003, LSU: 29 mi, 7.9 pt, 7.2 re). El de Puente Genil, tuvo varios pasos en NCAA, llegó a D1 por Idaho State, se fue a JUCO, brlló en UC-Davis y llego a una Big Major de la mano del LSU, donde fue titular siendo ese CF físico, combativo, reboteador y con mucha energía. Ahora toca el mundo profesional, donde tiene hueco seguro.

Victory Onuetu (2004, Hofstra: 18 mi, 4.6 pt, 6.9 re). Tras pasar por Ligas FEB, llegó a Hofstra, donde su tamaño y potencia hicieron daño bajo los aros, y dejó muy buenos destellos cuando las faltas le dejaban estar en pista; este conjunto lo han llevado nada menos que a Wisconsin para dar descansos a Rapp y Winter.

Fabián Flores (2005, De Paul: 10 mi, 2.8 pt, 2.9 re). El ex del UCAM, llegó casi al final de la pretemporada a De Paul por temas de elegibilidad, parecía que iba a ser redshirt su primer año para adaptarse, pero pudo jugar y quién no va a querer disfrutar de un cinco de su tamaño y calidad. Ojo, porque la maduración de los interiores es lenta, pero es un jugador con mimbres para llegar con sus condiciones y sus 218 cm, aunque tendrá competencia interna el próximo curso.

José Roberto Tanchyn (2004, UMBC: 19 mi, 6.5 pt, 5.7 re). Un currante de esto, con trabajo en la pintura aprovecha sus oportunidades y responde en los dos lados. En cualquier equipo siempre necesitas alguien que aporte el trabajo sucio y él puede ser el hombre. Tras jugar con su Uni el March Madness, buscará nuevos desafíos en San Diego.

Lucas Marí (2005, Vermont: 20 mi, 4.9 pt, 1.7 as). El año de freshman siempre es complejo en la NCAA a nivel de roles, y eso que el base valenciano se fue a la American East. Egoístamente, tal vez esperaba un poco más de él en responsabilidades, pero nadie puede olvidar que este base es un jugador de enorme calidad y una gran planta con ese 198 cm, y su mejora física, por lo que no debemos perderle de vista en su nuevo destino que aún no se conoce.

Jordi Rodríguez (2004, Cincinatti: 8 mi,2.3 pt, 1.1 re). El tirador de la Penya, y puntal en selecciones inferiores, pegó el salto a la NCAA, pero los rigores de los roles, le dejaron sin espacio en Cincinnatti. Decidió pedir el transfer y se ha ido a Charlotte, ojo porque “acribillar el aro” es como andar en bici, no se olvida nunca.

Eddy Valentino Pinedo (2004, UNCG: 26 mi, 7.2 pt, 4.9 re). Una verdadera mole, un jugador que sabe usar muy bien su tren superior, que saca réditos en el poste, pero que además tiene movilidad. Ha estado varios años en USA entre East Carolina y Saint Francis donde fue titular indiscutible, teniendo un curso bueno y llegando preparado para los siguientes retos. 

Clemson Edomwonyin (2005, Drexel: DNP). El ilicitano se formó en UK y, con poco tiempo jugando de forma organizada, hizo que la NCAA se fijara en él y también las selecciones españolas de formación. Un jugador físico bajo los aros, donde está su radio de acción, y que tras su año de rookie en Drexel, no jugó este curso.

Michael Caicedo (2003, Melilla: 23 mi, 7.5 pt, 5 re). El representante de la Primera FEB, llega a la concentración tras una trayectoria tumultuosa. Tuvo espacio en ACB como cupo, tras estar en Barça y mostrar destellos en Granada, en Girona y Lleida no tuvo minutos. Por lo que el pasado curso se fue a Francia al colista a recuperar sensaciones. Saltó a la G-League en esta, pero no logró instalarse y tuvo minutos esporádicos, acabando en un Melilla que descendió donde aportó trabajo, físico, transiciones, rebote y puntos. Será turno ahora de que se vaya a NCAA como se ha comentado.

Xabi López (2004, Canarias: 28 mi, 15.2 pt, 8.8 re). Qué temporada la suya en la Liga U tras sus pasos anteriores por Segunda FEB, los cuales ya destacamos, y es que el alero canario todoterreno es un all-around en toda regla, corre la pista, defiende a la estrella, coge el rebote, llega al aro, y en cuanto empiece a meter de fuera ojo a su futuro.

Diego Fernández (2005, Canarias: 20 mi, 7.2 pt, 1.8 as). Un jugador de esos que trabajan en silencio, un exterior con buena planta, buen manejo de balón, capacidad de desborde o de acribillarte de fuera y que puede eclosionar en cualquier momento en un futuro próximo.

Estos son los integrantes del primer Training Camp que tiene pinta que viene para quedarse.