Llegaba la última jornada de la Liga Regular de Primera FEB con todo por decidir y el horario unificado se traducía en un día de mirar y refrescar continuamente en las diferentes pistas, salvo un Leyma Coruña que estaba en casa porque jugaba contra el CB Descansa y que, después de tener durante muchas jornadas el liderato, lo cedió y ahora deberá lograr su objetivo por el camino largo.
El brillante campeón fue Monbus Obradoiro, donde Epi lo ha vuelto a hacer. Tras una primera temporada en la categoría que no cuajó, el club gallego siguió confiando en Héctor Galán para hacer la plantilla y el asturiano no falló, con un equipo con mucho músculo económico, amplitud de plantilla, capacidad de reestructuración ante lesiones y poder tomarse “postres” en forma de jugadores de calidad como Munnings. Pero todo el caché no vale, si no hay química, y más cuando empiezas 0-2 y con lesiones. Pero Epi sabe de que va esto, controló los tiempos, los ánimos, las dudas, los nervios, consiguió resultados antes que juego y luego se ganó su caché ganando a todos los teóricos equipos top en su pista y fuera, logrando un campeonato merecido y para el recuerdo.
Faltaba por decidir también una plaza de las premiadas con el factor pista: Inveready GBC cayó en la fiesta del Obra, el OCB sufrió pero ganaba en Ourense, mientras Flexicar Fuenlabrada se llevaba el derbi regional y el triple empate le daba a Gipuzkoa el factor cancha. El ultimo puesto de los playoff era un duelo directo, Caja Rural Zamora lo tuvo en su mano, sacaban puntos, pero HLA Alicante tiro de experiencia, aguantó el average que llevaba de la primera vuelta y logró la clasificación.
Por debajo, con Melilla ya descendido, buscaba compañero. Grupo Caesa Cartagena dependía de él mismo, y jugaba en pista de Grupo Ureta Tizona. Pero el partido fue como la temporada y un mal inicio ejerció como una losa del que no pudieron salir, y es el otro equipo descendido. Este resultado salvo a los dos equipos de Mallorca, donde Fibwi Palma, que llevaba doce partidos sin ganar, desarboló desde el inicio a un Palmer que finalmente salvó la categoría.
Ahora ya solo queda un puesto para la ACB, al que se llegará a través de la Final Four, pero antes deberán jugar, al mejor de 5 partidos, los cruces de cuartos de final, que serán los siguientes:
Movistar Estudiantes (2º) – HLA Alicante (9º). Los colegiales no llegan con las mejores sensaciones, han ido recuperando efectivos, pero la tranquilidad de tener asegurado el segundo puesto tras ganar la Copa España, les quitó competitividad, generó dudas y el juego no tan convincente. Un equipo que por peso histórico, experiencia y calidad puede lograrlo. El rival será un Lucentum que ha llegado, pero al que los cambios de la plantilla no les ha devuelto la dinámica de principio de temporada, si bien contar con jugadores como el MVP de la liga regular, Kevin Larsen, puede deparar sorpresas.
Leyma Coruña (3º) – Hestia Menorca (8º). Líder muchas jornadas, Leyma deberá recomponer el aspecto mental y frescura, porque ahora no pueden fallar. La plantilla está capacitada y es larga, y eso que la baja de Radoncic se ha notado. Enfrente, un Hestia Menorca que vivirá sus primeros playoff, pero con gente como Zurbriggen, Littleson o Vicedo intentarán poner las cosas difíciles.
Súper Agropal Palencia (4º) – Flexicar Fuenlabrada (7º). Palencia no ha detenido su marcha, llega en muy buena dinámica, con un bloque compacto, ideas claras y jugadores que pueden ser el puntal según se necesite, y también con una única derrota (vs Obra) en los últimos 17 partidos. Pero el rival también viene en un momento muy bueno, cinco seguidas, equipo largo al fin, roles definidos, nada que perder y varios jugadores con la experiencia de saber que es subir. Sin duda, una eliminatoria muy top.
Inveready Gipuzkoa (5º) – Alimerka Oviedo (6º). Dos equipos que llegan con sus entrenadores renovados a largo plazo, tanto Sergio García como Javi Rodríguez. El cuadro vasco tiene amplitud de plantilla, capaz de mantener la intensidad de su juego, los centímetros de Ngom, las genialidades de Tate o el bloque local pueden ser valiosas opciones frente a un OCB que buscará imponer su ritmo loco, su defensa de intercambios presionante y que sus estrellas Townes y Parham muestren el alto nivel al que están. Una serie que apunta a que será larga.