Un año más ponemos nuestras miras sobre el país vecino, en la liga lusa, que dominan una vez más los equipos de fútbol, con el Oliveirense como alternativa para hacerles cosquillas. Es una competición interesante, con varios nombres con diferentes niveles de calidad y equipos pequeños con jugadores interesantes. La subida de nivel de Primera FEB nos hace intentar ampliar un poco el prisma respecto a años pasados. Por otro lado, los jugadores portugueses siempre han sido valorados en ligas FEB, de hecho hasta 4 jugadores en la última ventana juegan en España. La selección que se ha clasificado al Eurobasket, aunque lo han hecho con una plantilla muy consolidada en los últimos años, y a la cual han incorporado a André Cruz del que hablaremos a continuación.
Daryl Banks III
2000 – Imortal: 32 mi, 17.3 pt, 3.7 as, 1.7 ro.
Tengo que reconocer que el rookie que llegó con la temporada iniciada es un jugador que me ha gustado con cierto impacto. Es un base sin un gran físico y sin mucho peso, pero muy explosivo en sus movimientos, con rapidez y carácter para asumir el balón cuando quema. Domina muy bien el juego de P&R, cómodo en la transición, hace daño en el tiro tras bote, pero también anota desde lejos, además de ser un seguro desde el tiro libre y tener manos rápidas atrás. Aún joven, formado entre Saint Peter’s y St Bonaventure, le queda camino en Pros, mejorar lectura del juego, toma de decisiones y vigilar pérdidas, pero tiene mimbres.
Greg Parham
1999 – Queluz: 33 mi, 19.7 pt, 4.3 re, 6 as.
Una de las revelaciones del curso. Anotador en NCAA en VMI llegó a Georgia desde South Alabama el pasado curso como rookie pero no cuajó. Y ha sido de segundas cuando la ha roto y probablemente se gane un buen contrato en equipo top luso como ha pasado con anterioridad con otros jugadores. Hablamos de un combo de fuerte tren superior que se mostrado muy activo de uno. Jugador que sabe aprovechar muy bien su físico, atacar el P&R, hacer daño en transición, jugar buenas puertas atrás y aprovechar su verticalidad para asistir a sus compañeros (6 app). Capaz de anotar de tres a pies quietos, ha ido aumentando su nivel y, si consolida su tiro de fuera y su toma de decisiones, irá a más aún.
Antonio Daye
2000 – Vitoria: 30 mi, 17.2 pt, 4.1 re, 5 as.
Debutó como rookie entre México y Eslovaquia, tras destacar en varias Unis (Co. Carolina, Fordham, FIU) como anotador y en esta campaña recaló en Vitoria, en lucha por llegar a los playoff, donde juega de uno absorbedor de juego. Para mi es un perfil de combo pequeño con puntos, generador de juego, buenos splits para partir defensas rivales, capaz de sacar opciones en el 1×1 y muy cómodo a campo abierto. Su campo de batalla es, por un lado, el tema de pérdidas (4 por 5 asistencias de promedio) y tal vez su consistencia en el lanzamiento. Pero esa capacidad para desequilibrar y tener puntos siempre es bien valorada.
Malik Morgan
1994 – Oliveirense: 28 mi, 15.8 pt, 4.7 as, 1.7 ro.
Un jugador ya veterano con trayectoria overseas, desde empezar a Chile, a destacar en Centroeuropa (Chequia, Hungría, Rumanía) para seguir confirmando sus prestaciones en Portugal. Más de 7 triples intentados por partido al 46% T3 hablan por sí solos, capaz de anotar con balón, salir de indirectos o en catch and shoot, su mecánica es fluida y rápida, pero es que tiene experiencia en el juego y es capaz de generar juego a través del P&R o leer el juego. Tal vez, físicamente su momento más top en cuanto a explosividad ya pasó, pero esa puntería, experiencia y conocimiento del juego le hacen un perfil “Hasbrouck” muy interesante.
Leo Behrend
1995 – Imortal: 25 mi, 12.5 pt, 3.4 re, 1.5 ro.
Producto NCAA D2, tras sus experiencias en Alemania y Francia, retornó a la actividad en Portugal ofreciendo el juego de equilibrio que siempre tiene. Tres de buen físico, con potentes piernas, que aporta equilibrio al juego y un rendimiento de números constantes. Muy cómodo esperando en las esquinas o a 45º para lanzar desde el triple, también es efectivo saliendo de indirectos, corriendo bien la transición o encarando el aro cuando tiene el camino despejado. Activo atrás, con 1.5 ro, a veces es demasiado enérgico en sus acciones. Un jugador que no engaña en lo que va a ofrecer.
André Cruz
2002 – Sporting: 19 mi, 8 pt, 4.4 re, 1.8 as.
El portugués es de los pocos jóvenes valores lusos que se ha hecho un hueco en la rotación de un equipo top y se ha colado en la selección en un bloque fijo muy consolidado. Se trata de un swingman muy vertical, letal en las transiciones, efectivo sin balón y que nada más que tiene ventaja va al aro como una centella con un primer paso potente. Capaz de leer bien las jugadas, posicionarse para el rebote o incluso trabajar en el poste ante rivales inferiores físicamente, su juego incisivo le aporta minutos. Su punto más débil es su tiro exterior, esa ausencia de amenaza desde el triple y su crecimiento físico son sus hándicaps en un joven sub23 que volvió desde la NCAA para tener minutos en Portugal en un Sporting donde exFEB como Debaut o Ward están destacando y un ojo en Jeremiah Bailey del cual hablamos el curso pasado.
Phil Fayne
1997 – Porto: 24 mi, 11.4 pt, 5.4 re.
En un Porto lleno de jugadores extranjeros interesantes (ojo a esa segunda juventud de Toney Douglas), menciono a este cinco cotonú undersized, que repite por primera vez equipo en Pros donde lleva varios años (Alemania, Finlandia, Italia, entre otros). Interior de anchos hombros, un perfil físico, con buenos muelles, va fuerte al rebote y destaca en su juego por encima del aro o por correr el carril central. Es un perfil que en Primera FEB puede dar mucho en defensa en perfil protector del aro y que en ataque, si se es consciente de sus fortalezas, puede producir.
Michael Durr
1998 – Galomar: 35 mi, 13.5 pt, 11.1 re, 0.8 ta.
Formado entre USF y UCF con minutos, jugó el verano pasado en la NBL1 australiana con buenos números hasta desembocar en Europa. Todo un siete pies (213 cm), que llegó al Galomar, equipo de la zona baja de Portugal. En su equipo es referencia, un cinco grande, con buenos movimientos, capaz de trabajar de espaldas al aro en ataque o ejercer de protector de aro en defensa. Un jugador que aún no ha explotado, tal vez le falte lateralidad y a veces es intermitente en su juego, pero si va puliendo esos detalles le hace ser un jugador a tener bajo radar en un mundo donde cuesta encontrar cincos grandes que metan tiros libres y reboteen con buenos números.
Nicolás Carvacho
1997 – Benfica: 21 mi, 9.8 pt, 8.3 re.
El internacional chileno me parece un cinco de 211 cm interesante para esos equipos con ese radar entre ACB medio-bajo o la exOro alto. Una lesión cortó su progresión como profesional, en un curso a nivel medio en Alemania y con experiencias destacadas en Bulgaria y Polonia. Cómodo en el Benfica con un rendimiento constante sin grandes números y al que otra lesión le dejó en el dique seco unos partidos. Es un cinco grande, clásico, bien en bloqueos, cubriendo su box out en el rebote, sufre fuera de su radio de acción, pero destaca como buen roller y finalizador. No es generador top en el poste ni un virtuoso en el poste, pero aprovecha bien su tamaño y sin balón para hacer daño.