La LEB Oro es, año tras año, escaparate para muchos jugadores jóvenes que buscan en ella el trampolín que les permita alcanzar el primer nivel de nuestro básquet. Este año, además, hemos contado con un buen número de cesiones desde equipos de ACB que han dado grandes resultados, poniendo de manifiesto el nivel de las generaciones ‘03-… de nuestro baloncesto. Veremos si estos ejemplos animan a otros jugadores y equipos a valorar la LEB Oro, futura Primera FEB, como el entorno propicio para estos primeros pasos firmes en el profesionalismo, especialmente con equipos que están apostando por el crecimiento de los jóvenes como uno de los principales pilares de sus proyectos. Echémosle pues un vistazo a cuáles han sido los mejores sub 22 (nacidos en 2002 en adelante) de esta temporada regular 23-24, por orden presencia diaria en pista. Para ello nada mejor que contar con la visión de un analista de lujo como Sergio Grabade, al cuál os recomendamos seguir en sus redes sociales por el gran trabajo que realiza y el valor de sus opiniones.

Kostas Kostadinov (‘02)
Ala-pívot, 2.04 m, Bulgaria
HLA Alicante (cedido por Lenovo Tenerife)
24 min/p: 9.9 pts (56% T2, 38% T3, 66% TLs), 4.3 reb, 1.1 ast, 0.9 rob, 1.4 pér

Este año ha dado la impresión de dar un paso definitivo en madurez, tanto por rendimiento individual como por ascendencia en un equipo de postemporada. Y es que si bien ya había dejado claro el último par de años un nivel relevante en Oro (siendo el año pasado un jugador de rol importante en el ascendido Palencia), ahora ha dado el paso para ser la principal referencia interior de un equipo en la regularidad del día a día.

Con un poderosísimo físico, sus altos vuelos y capacidad para jugar sobre el aro han dejado de ser sólo motivo de highlight para convertirse en una amenaza constante, convirtiéndose en un par ideal para cualquier manejador de BD que sepa encontrar continuadores y, en general, para cualquier compañero con habilidad para leer cortes por línea de fondo. Además, sigue mostrándose año a año más capaz de atacar él mismo con balón desde fuera cuando se enfrenta a interiores más lentos, como también más decidido para atacar a jugadores más débiles en el cuerpeo entrando al poste. Sobre todo, ha prácticamente doblado su volumen de lanzamiento exterior manteniendo un magnífico porcentaje (de 39 triples lanzados el año pasado, a 62 este), evolución clave de cara a su futuro. Es cierto que la mayoría de estos tiros siguen siendo relativamente abiertos y siempre a pies colocados, pero la progresión es innegable y ya está lejos de ser un jugador simplemente flotable. Además, no queriendo decir en ningún caso que vaya a convertirse en ningún point-forward, Kostas sí es un pasador conectivo positivo.

En defensa, su fortaleza le permite aguantar en la zona incluso frente a muchos pívots puros, mientras que mantiene sobradamente la capacidad de desplazamiento necesaria para salir a defender sin sufrimientos a cuatros abiertos (e incluso a algunos treses). También es uno de los interiores que más robos de balón produce en la competición, con ese punto de explosividad extra para poder atacar líneas de pase, que también le permite aparecer de vez en cuando para sumar un puntito de intimidación llegando desde el lado débil.

Lo cierto es que su temporada puede haber cargado de razones a Tenerife para pensar en él de cara al año próximo. Y, si no es en el mismo equipo aurinegro, parece bastante probable que algún otro equipo de liga ACB se decida a dar la oportunidad al canterano blanco.

Rubén Domínguez (‘03)
Escolta, 1.98 m, España
Amics Castelló (cedido por Movistar Estudiantes)
22 min/p: 11.2 pts (45% T2, 37% T3, 85% TLs), 2.3 reb, 1.4 ast, 0.6 rob, 0.9 pér

Era un año clave para el gaditano, que necesitaba encontrar minutos, consistencia y confianza después de un par de temporadas de protagonismo limitado y muy irregular en Estudiantes. Y lo cierto es que no terminó de romper durante la primera vuelta, de nuevo con un papel algo inconsistente y muy dependiente de su acierto en las primeras acciones de partido. Eso sí, en un Castelló definitivamente necesitado de talento y liderazgo, las cosas han terminado cayendo por su propio peso. De esta forma, Rubén ha terminado convertido en un jugador clave para que el equipo pueda jugar el año próximo en LEB Oro y ha dejado un buen número de actuaciones muy destacadas mostrando su talento ofensivo en momentos clave.

Rubén es un anotador muy autosuficiente, capaz de anotar tiros defendidos o en desequilibrio desde más allá del arco como pocos jóvenes nacionales. Es, claro, también un tirador muy peligroso en el C&S, generando por tanto muchos espacios hacia el aro gracias a su gravedad perimetral. Gravedad que, además, cuando se encuentra con confianza, puede utilizar para atacar el aro sacando provecho a una buena altura posicional, que hace muy difícil a muchos de sus pares recuperar cuando ataca la pintura con esas ventajas. También es difícil para muchos otros escoltas puntear con efectividad sus muy característicos pull-ups a media penetración, muy difíciles de defender cuando se encuentra entonado. Y, en sus mejores momentos, es capaz incluso de aparecer como generador secundario, actuando como manejador en acciones de bloqueo directo en las que tiene buenos resultados encontrando a sus rollers.

Este año también ha dado un buen (y necesario) paso adelante en el apartado defensivo, haciendo un mejor uso de su cuerpo para compensar frente a pares más rápidos o explosivos en su posición natural de escolta y mostrando en general un nivel de concentración y actividad bastante más consistente que años anteriores. Todo indica que podría tener esta próxima temporada su primera oportunidad real en ACB (veremos si puede ser en Estudiantes, ascenso mediante), y con un verano de trabajo físico posiblemente clave por delante, creo que podría hacerse con un buen rol desde el que ir creciendo en unos cuantos equipos de la primera división nacional.

Rafa Villar (‘04)
Base, 1.91 m, España
ICG Força Lleida (cedido por Barcelona)
22 min/p: 6.8 pts (59% T2, 19% T3, 55% TLs), 3.7 reb, 3 ast, 1.1 rob, 1 pér

Si uno quisiera explicar el (¿es acaso inesperado?) éxito de ICG Força Lleida esta temporada, quizás debería empezar (con el permiso de un excelso Gerard Encuentra) por explicar qué jugador es Rafa Villar. Y es que, si mirando sus estadísticas, ya queda claro que su influencia se extiende por todos los aspectos del juego, es sin duda uno de estos casos en el que los fríos números quedan lejos de dar una idea de su verdadero impacto.

Villar es un base grande, muy fuerte, inteligente y enormemente competitivo. Un excelente defensor capaz de asfixiar a cualquier manejador con un despliegue tan físico como bien medido, para a continuación cambiar en un P&R y aguantar a un jugador 10 cm más grande en el poste y acabar con una ayuda con el timing perfecto desde el lado débil para robar el balón. No hay emparejamiento en el que no vaya a demandar el máximo esfuerzo de su oponente, ni balón suelto por el que no vaya a ser el primero en lanzarse. Es, resumiendo, la primera piedra perfecta para cualquier sistema defensivo, sea actuando como ancla exterior del sistema o como defensor point of attack dedicado a la estrella rival. 

Esta combinación de físico y esfuerzo también se traduce, claro, en pista ofensiva. Sus excelentes piernas son muy peligrosas cuando es agresivo a la hora de ejercer presión sobre el aro rival, e incluso le ayudan a aparecer en el rebote ofensivo. Por otra parte, es un buen pasador que aunque quizás no especialmente creativo, sí es muy generoso en la toma de decisiones y utiliza bien su peligro a la hora de pisar la pintura para ofrecer finalizaciones ventajosas para sus parejas desde el bloqueo directo. No es, en cualquier caso, un jugador que reclame un enorme volumen de manejo, adaptándose de maravilla a compartir pista con otros guards que necesiten amasar más balón, algo claramente ejemplificado esta temporada con Nacho Arroyo o en el pasado verano verano con Jordi Rodríguez. Su lunar (y es uno significativo), eso sí, ha sido siempre y sigue siendo su muñeca lejos de la canasta. Villar es un mal lanzador exterior, que aunque intenta no renunciar a tiros liberados en la medida de lo posible, no consigue ganar peligro como tirador. Este es ya el único punto que puede retenerlo en la LEB Oro, al permitir a sus defensores flotarle con mucha comodidad y pasar automáticamente por detrás cualquier bloqueo que lo implique como manejador.

No dudo que Rafa tendrá ya algunas ofertas en ACB. Creo, eso sí, que merece la pena para él esperar al encaje ideal. Sin duda, puede aportar a casi cualquier equipo desde el papel de especialista defensivo, pero su lastre con el tiro exterior pudiera provocar un encajonamiento extremo en ese rol. Otro año en Oro, con algo más de espacio para intentar seguir creciendo, no me parecería ningún problema si la llamada perfecta no llega este verano.

Gael Bonilla (‘03)
Alero/Ala-pívot, 2.04 m, Méjico
Cáceres Patrimonio de la Humanidad
22 min/p: 7.6 pts (53% T2, 33% T3, 54% TLs), 4.8 reb, 2 ast, 0.9 rob, 0.5 tap, 1.5 pér

El mejicano se presentaba el verano pasado como uno de los jóvenes con más posibilidades de explotar en la liga esta temporada. Se trata de un forward con muy buen tamaño y envergadura, un buen perfil defensivo y una muy interesante capacidad de pase. Además es capaz de aportar de distintas formas para sumar sus puntos, principalmente finalizando con seriedad cuando corta o recibe en la zona, todo mientras sigue ganando consistencia en su lanzamiento exterior. 

Y lo cierto es que la temporada empezó en buena línea, con un importante impacto global, cierto protagonismo con el balón y presentándose como una de las principales bazas de un Cáceres que estaba claro que sufriría este año (dejando p. ej. su mejor partido de la temporada con 22 puntos para derrotar a todo un Coruña). Entonces, una lesión a principios de 2024 le cortó el ritmo, forzar para jugar con su selección no ayudó y no ha vuelto a acercarse a ese mismo nivel. 

Ya un pistón físico por debajo y contagiado por un ambiente muy enrarecido desde mucho antes de que los números fueran condenatorios, ha sido otro de los jugadores cacereños a los que se ha visto bastante cabizbajos, con poca confianza y una agresividad muy reducida. Para prueba, un dato: tras terminar en dobles cifras en anotación en 12 de los 16 partidos de la primera vuelta, sólo ha llegado a hacerlo en dos partidos de esta segunda.

Lo cierto es que las sensaciones finales con su temporada quedan bastante emborronadas por estos últimos meses de competición, pero quien viera su primer trimestre habrá vuelto a ver pruebas de su talento. Completo y con una planta más que interesante para esta liga, tendrá seguro la oportunidad para demostrar que estos fantasmas pudieron ser, en cierta medida, más circunstanciales que propios. El potencial sigue esperando el entorno perfecto que lo ayude a explotar.

Gonzalo Corbalán (‘02)
Escolta, 1.93 m, Argentina
Longevida San Pablo Burgos
21 min/p: 11.9 pts (61% T2, 28% T3, 74% TLs), 3 reb, 2.6 ast, 1.4 rob, 1.6 pér

Físico, garra y carácter… pero no menos talento, el argentino llegó a los playoffs quizás como la pieza más diferencial del bien poblado perímetro burgalés. Aunque por momentos luchó en cierto modo contra su naturaleza para intentar jugar como un base más al uso, ha sido al abrazar su identidad como escolta anotador cuando ha dejado sus momentos más decisivos para mostrarse como un jugador totalmente diferencial en la categoría.

Con grandes cualidades físicas, su explosividad atacando con balón le permite romper a sus pares desde el perímetro y atacar el aro con potencia y recursos múltiples para finalizar con grandísimos porcentajes en el aro. El tiro aún es bastante más irregular y es el principal aspecto de su juego cuya mejora podría facilitarle el siguiente paso de nivel, porque cuando tiene partidos de acierto y obliga a sus pares a pegarse, puede hacer verdaderos destrozos con su primer paso. También facilitaría su encaje en pista como 2 con un volumen de balón algo menor (al menos inicialmente), aunque este año ha mostrado que el escenario de compartir minutos con otro guard que pueda tomar la responsabilidad en la distribución es precisamente en el que se siente más cómodo. Con todo, definitivamente puede aparecer con cierto impacto como generador secundario, especialmente respondiendo con rapidez a las ventajas que encuentra cuando las defensas colapsan para detener sus internadas hacia el aro.

En defensa, sus grandes piernas e intensidad han sido también un valor importante. Su velocidad de reacción lo ha convertido en uno de los jugadores más peligrosos en la presión y saltando en las primeras líneas de pase, robos que convierte además en tradiciones virtualmente imparables cuando puede correr con ventaja. También puede hacer un buen trabajo en el 1vs1, con sobradas piernas para mantenerse delante de cualquier rival, aunque como es habitual en jugadores jóvenes de este perfil las ganas pueden traducirse puntualmente en algunos errores “por exceso”.

Con todo, y pendientes de una F4 que puede ser verdaderamente explosiva por su parte, su pasaporte extracomunitario podría ser de momento la razón que obstaculice el salto a ACB. Eso sí, de ser su equipo el que consiga el ascenso, yo no le daría muchas vueltas.

Millán Jiménez (‘02)
Alero/Escolta, 1.98 m, España
Longevida San Pablo Burgos (cedido por Valencia)
19 min/p: 7.3 pts (49% T2, 37% T3, 74% TLs), 3.6 reb, 1.1 ast, 0.9 rob, 0.8 pér

Difícil pensar en un perfil de jugador más fácil de encajar para cualquier equipo de la parte alta de la liga. Empezó como un verdadero tiro, mezclando su continuo trabajo oscuro con un gran acierto exterior, e incluso dejando ver sus posibilidades para actuar puntualmente con el balón en las manos. Ese acierto exterior le permitió brillar como complemento ofensivo sin balón, aprovechando también su perpetuo dinamismo e inteligencia para cortar sin balón para combinar con los múltiples manejadores de su equipo. Pero vuelvo a señalar que además, si se le da esa confianza, Millán puede dejar como he dicho pinceladas también desde acciones propias, atacando con agresividad en el uno contra uno y mostrándose como un pasador no especialmente creativo pero sí generoso e inteligente a la hora de aprovechar lecturas claras. Su constante trabajo y capacidad de trabajo hacen de él una pieza muy valiosa también en la defensa, donde su versatilidad le permite cubrir a prácticamente cualquier jugador exterior en esta competición y su disposición a trabajar también en el rebote tiene un impacto positivo por encima de sus números.

Es cierto que después, el peor momento del equipo coincide con sus momentos más bajos este año. Una gran caída en su acierto desde el perímetro durante una racha que se alargó bastantes partidos, se sumó a la llegada de nuevos fichajes que competían posicionalmente con sus minutos y lo desplazaban más del balón, dejándolo bastante descolocado en la rotación. A pesar de ello, cuando el equipo ha conseguido reencontrar la estabilidad, él ha vuelto a aparecer como un jugador importante para dar equilibrio al conjunto burgalés y, aunque sus números no siempre hayan sido los de sus primeros partidos, su presencia en pista ha vuelto a tomar un cariz claramente positivo. Y un jugador de su personalidad vale aún más en momentos como unos playoffs por el ascenso.

Puede ser, por rol y perfil, un jugador fácilmente trasladable al siguiente nivel como glue guy prototípico, para ir creciendo en su aportación desde su suelo competitivo y sus pocos agujeros, sobre todo si este tiro exterior sigue mostrándose mínimamente regular.

Adrià Rodríguez (‘03)
Base/Escolta, 1.94 m, España
HLA Alicante
19 min/p: 5.4 pts (40% T2, 31% T3, 59% TLs), 2.9 reb, 2.2 ast, 1.7 rob, 1.3 pér

Tras una gran temporada en Plata y un verano destacando con la selección, estaba claro que debía dar este siguiente paso… y lo positivo de su impacto en un equipo de playoff probablemente haya sorprendido a más de uno. Se trata de un guard muy largo y atlético, con un altísimo nivel de energía siempre constante y contagiosa. Es un gran defensor, que hace uso muy activo tanto de sus magníficas piernas como de su muy destacada envergadura para anular espacios a los manejadores rivales, que llegan a sufrir mucho con su tamaño. Capaz de esfuerzos muy explosivos para atacar líneas de pase o retar a un rival que ataque el aro, puede cambiar con relativa comodidad con casi cualquier exterior. Ha sido el mejor ladrón de la categoría (sólo Dídac Cuevas lo supera en promedios en su media temporada), y el potencial defensivo claramente apunta a ser importante también de cara a ligas de aún mayor nivel.

En ataque le ha costado más ser eficiente y es donde tiene todavía un proceso de maduración largo, aunque sí hay cierto potencial bruto interesante. Su explosividad y capacidad para elevarse son cualidades importantes de cara a atacar el aro, pudiendo incluso finalizar por encima del mismo con cierta facilidad. También le permiten producir con cortes con y sin el balón, ya sea para anotar o para aprovechar su capacidad doblando balones para alimentar a compañeros abiertos. El tiro exterior, por otra parte, es aún muy muy irregular y aunque a veces muestre incluso la posibilidad de anotar desde el propio bote, está claro que ganar esta regularidad en el lanzamiento exterior será una de las claves que puedan definir su verdadero techo como jugador. Repito que además es también un jugador más que capaz de encontrar a sus compañeros, especialmente gracias a una rápida capacidad de soltar el balón detectado un compañero en ventaja, aunque no sea un playmaker puro. Y es, por supuesto, una fuerza verdaderamente imparable en transición dadas su gran punta de  velocidad y su agresividad a campo abierto.

Creo que su segundo año en la liga podríamos disfrutar de un crecimiento importante tras este muy buen primer paso, empezando a ganar poco a poco más galones también en pista ofensiva. Si consigue efectivamente dar ese paso, es un jugador con claras capacidades de dar el salto a la primera liga nacional en el medio plazo.

Mario Saint-Supery (‘06)
Base/Escolta, 1.91 m, España
Grupo Ureta Tizona (cedido por Unicaja)
18 min/p: 11.8 pts (52% T2, 47% T3, 85% TLs), 2.8 reb, 2.3 ast, 0.7 rob, 1.5 pér

Tan deslumbrante desde el día uno que casi ha hecho olvidar lo que significa que un jugador de su edad (dos años menor que el siguiente jugador más joven en esta lista) se convierta en una de las claves de un equipo en la lucha por el ascenso. Y es que si bien Mario es una de las mayores promesas de todo el básquet español y había pocas dudas por ejemplo respecto a sus capacidades físicas, la personalidad, madurez y consistencia con la que ha tomado las riendas como base en el equipo de Diego Ocampo es verdaderamente singular.

Con unas piernas que serían diferenciales ya a niveles mayores, su capacidad para superar a básicamente cualquier defensor en el perímetro y atacar el aro a toda velocidad supone una descomunal y continua presión sobre aro rival. Y una vez allí, su capacidad acrobática le permite además finalizar a través (o incluso por encima) del contacto incluso si encuentra oposición en la zona, dejando muchas veces pocas más opciones que hacer la falta. Además, este año ha tirado realmente bien desde fuera, penalizando cada bloqueo pasado por detrás y cada relajación de sus defensores, que tienden a intentar darle espacio para poder aguantar sus muy explosivos primeros pasos. Este acierto también está facilitando su coexistencia en pista con otros manejadores al suponer una peligrosa amenaza off ball, aunque lo cierto es que el grueso de sus minutos están siendo como claro base del equipo. Como tal, ha brillado especialmente en acciones de 2×2 desde el bloqueo directo, regalando bastantes puntos fáciles a sus rollers, así como por su facilidad para doblar balones aun cuando cae hacia canasta a toda velocidad desde ventajas autogeneradas.

Con todo, lo más llamativo de su temporada ha sido quizás su impacto defensivo, en especial por su regularidad. Sus piernas siempre le han permitido un buen despliegue físico y de intensidad, pero hasta ahora en ocasiones había pecado precisamente de defender demasiado tirando de ellas sin demasiada cabeza para darles sentido. Y pese a que los errores de inmadurez no pueden menos que aparecer de vez en cuando en un chaval apenas mayor de edad, Mario ha mostrado que cuando su cabeza actúa rigiendo esas tremendas piernas, puede también aportar muchísimo en zona defensiva, siendo infranqueable por pura explosividad y mostrándose más que dispuesto a afrontar el contacto.

En fin, Mario es un talento de primeras ligas. No hay más discusión.

Guillem Ferrando (‘02)
Base, 1.84 m, España
Movistar Estudiantes (cedido por Valencia)
18 min/p: 7 pts (41% T2, 41% T3, 96% TLs), 2.1 reb, 2.9 ast, 0.7 rob, 1.5 pér

Guillem ya había demostrado el año pasado ser un jugador top en la categoría, probablemente el mejor manejador en situaciones de BD de la liga (y uno de sus mejores pasadores en general), y en general un jugador con una capacidad táctica diferencial. Estudiantes necesitaba un jugador así y su llegada en el último tercio de temporada ha tenido un impacto innegablemente positivo.

Como director, ha sido el más consistente de los colegiales. Clave para el juego interior, ha sido quien mejor ha entendido y encontrado a Kevin Larsen, el que ha sacado las mejores sensaciones ofensivas de Yannick Nzosa y el catalizador perfecto para la fácil adaptación de Francisco Cáffaro. Es, igualmente, un gran lanzador de transiciones, importante para un equipo que necesita maximizar sus posibilidades de generar puntos fáciles corriendo y una noticia siempre positiva para los lanzadores exteriores. Adicionalmente, ha encontrado la forma de aportar puntos propios, muchas veces sin necesitar un gran volumen de tiro, de mano especialmente de un gran acierto exterior y su inteligencia para recolocarse a lo largo de la línea de tres puntos.

En defensa, y aunque casi todos en Estudiantes han estado en pista en más de unos momentos en los que parecía no defender nadie, ha mostrado también que tiene la inteligencia necesaria para aportar, pudiendo además meterle intensidad de piernas para meterse debajo de sus pares y generar un número respetable de robos. Eso sí, hay que decir que ha sido uno de los que se ha visto contagiado también de los peores momentos de apatía defensiva del equipo.

Parece poco probable que Guillem vuelva a caer a LEB el año próximo, porque su dominio del bloqueo directo y madurez manejando equipos es claramente trasladable al siguiente escalón.

Urban Klavzar (‘04)
Base/Escolta, 1.84 m, Eslovenia
Grupo Alega Cantabria (cedido por UCAM Murcia)
18 min/p: 9 pts (52% T2, 43% T3, 83% TLs), 0.8 reb, 1.5 ast, 0.3 rob, 1.2 pér

Le ha costado encontrar estabilidad y consistencia, alternando durante meses buenas actuaciones con partidos muy desaparecidos. Ahora bien, su último tercio de temporada sí ha conseguido encontrar de verdad su lugar y ha sido muy importante para que Cantabria llegara a la última jornada ya salvado.

El talentoso guard esloveno despliega una enorme capacidad anotadora, sostenida además sobre grandes porcentajes, especialmente señalados teniendo en cuenta como muchas de sus canastas son generadas desde bote propio. Klavzar ha demostrado durante su etapa formativa una excelente muñeca y su primera temporada como verdadero profesional con minutos, ha vuelto a dejar claro que tiene todas las herramientas de un tirador diferencial por rango, mentalidad y versatilidad. Más sorprendente puede resultar su también gran porcentaje en tiros de dos y si bien muchos de ellos nacen de esa misma buena muñeca en pull ups o flotadora, lanzamientos de muchísima dificultad en primeras ligas, también sabe aprovechar su gravedad como tirador para romper desde el perímetro e intentar ser agresivo hacia el aro. 

Siempre ha sido mucho más un anotador que un director al uso, y aunque puede jugar el 2×2 o encontrar compañeros en base a las ventajas que genera desde sus acciones ofensivas, Urban está claramente más cómodo si la responsabilidad de mover al equipo descansa sobre otro jugador. Probablemente esta haya sido una de las claves para encontrar este buen momento final, pasando a jugar casi siempre acompañado por Sans o Lisboa, liberado para buscar sus puntos. En cualquier caso, el poder dar un pasito más como distribuidor puede ser una de las cosas que facilitaran su salto a un próximo nivel, aunque creo que su identidad como jugador está bastante clara en ese sentido.

Otra clave será encontrar su lugar en defensa, donde a pesar de ser relativamente fuerte para su pequeño tamaño, la envergadura es una limitación clara (especialmente jugando, como he comentado, más al 2 que al 1). Tampoco es un jugador excepcionalmente explosivo lateralmente, con lo cual perfeccionar su técnica de pies y el dominio de ángulos debe ser un trabajo importante de cara a su medio plazo. Sí hay que decir que es un jugador intenso y que siempre ha mostrado buena disposición a trabajar atrás.

Si hay un segundo año en Oro, podría fácilmente verlo convertido en uno de los mejores anotadores de la competición. Podría ser además un buen escenario para seguir progresando en esos aspectos aún menos preparados de su juego. También pudiera serlo alguna otra liga europea de nivel más bien medio, porque si bien el talento anotador es descomunal, probablemente deba aún aclarar unas cuantas dudas antes de dar el gran salto.


Tras este análisis espectacular de Sergio Grabade vamos a mencionar a otros nombres jóvenes con minutos en esta LEB Oro y que no debemos perder de vista:

Álvaro Martinez (‘03)
Alero, 1.99 m, España
Amics Castelló
21 min/p: 5.1 pts (50% T2, 26% T3, 69% TLs), 3.7 reb, 1.4 ast, 0.6 rob, 0.9 pér

Debutaba en Oro y ha cumplido con creces, aprovechando sus minutos de juego, haciendo un trabajo oscuro en defensa y rebote y siendo un peligro en las transiciones.

Mateo Díaz (‘02)
Base, 1.88 m, Argentina/Italia
Fuenlabrada
18 min/p: 8.4 pts (39% T2, 31% T3, 90% TLs), 4 reb, 2.2 ast, 0.7 rob, 1.5 pér

El argentino ha jugado a gran nivel, su garra siempre ha estado presente y su verticalidad ha sido puntal en determinados momentos de un equipo que fue de menos a más.

Tomislav Buljan (‘02)
Ala-pívot/Pívot, Croacia
Melilla Ciudad del Deporte (cedido por Cibona Zagreb)
18 min/p: 6.8 pts (56% T2, 13% T3, 57% TLs), 4.9 reb, 0.6 ast, 0.7 rob, 0.3 tap, 1.2 pér

Llegó casi a final de temporada y el buen hacer de Douvier le dejó sin mucho protagonismo. Ala-pívot de garantías que necesita más tiro exterior para pensar en más arriba.

Richard Balint (‘02)
Base/Escolta, 1.92 m, República Checa
HLA Alicante
17 min/p: 5.6 pts (49% T2, 29% T3, 89% TLs), 1 reb, 1.9 ast, 0.6 rob, 1.3 pér

El checo se ha mostrado como un jugador con mucha puntería y velocidad, capaz de variar el sino de un partido, su progresión física y su trabajo atrás marcarán su techo.

Dan Duscak (‘02)
Base, 1.85 m, Eslovenia
Alimerka Oviedo
16 min/p: 6 pts (52% T2, 29% T3, 64% TLs), 1.5 reb, 2.1 ast, 0.7 rob, 0.9 pér

Una lesión cortó un poco su temporada, pero ha tenido grandes momentos mostrando su potencial, su buena lectura y dominio del P&R.

Pablo Rodrigo (‘02)
Base/Escolta, 1.92 m, España
Cáceres Patrimonio de la Humanidad
16 min/p: 7 pts (51% T2, 36% T3, 78% TLs), 2.3 reb, 1.3 ast, 0.5 rob, 1.5 pér

De las pocas noticias positivas de los extremeños, es un jugador muy suelto en ataque y vertical, y al que una lesión de rodilla le dejará varios meses en el dique seco.

Hugo López (‘03)
Ala-pívot/Pívot, 2.08 m, España
Alimerka Oviedo (cedido por Estudiantes)
16 min/p: 3.7 pts (48% T2, 33% T3, 41% TLs), 3.5 reb, 0.8 ast, 0.8 rob, 0.2 tap, 1.2 pér

Su llegada supuso una entrada de aire fresco a la pintura asturiana. Aún  por madurar en su juego, aporta mucha energía, dinamismo y rebote a su equipo.

Aitor Etxeguren (‘02)
Pívot, 2.07 m, España
Grupo Alega Cantabria
16 min/p: 3.2 pts (57% T2, 58% TLs), 2.5 reb, 0.5 ast, 0.7 rob, 0.3 tap, 0.5 pér

Una lesión le hizo empezar tarde la temporada y los problemas de su equipo le hicieron vivir una montaña rusa de situaciones. Ha demostrado a la perfección que en Oro puede ser un cinco de trabajo sucio.

Ondrej Hanzlik (‘02)
Alero, 2.01 m, República Checa
Real Betis (cedido por Baskonia)
16 min/p: 3.1 pts (62% T2, 22% T3, 92% TLs), 2.2 reb, 0.7 ast, 0.5 rob, 0.4 pér

No ha encontrado el checo su sitio, y eso que ha tenido varios partidos con oportunidades, pero ha estado desacertado. Necesita recuperar confianza.

Manex Ansorregi (‘02)
Alero, 1.95 m, España
Guuk Gipuzkoa
14 min/p: 4.9 pts (57% T2, 31% t3, 54% TLs), 2.7 reb, 0.6 ast, 0.5 rob, 0.7 pér

El todoterreno vasco salió de su zona de confort, aunque se fue cerca y ha cumplido con su trabajo y su rol de segunda unidad.

Pavel Savkov (‘02)
Alero, 2.00 m, Rusia
Guuk Gipuzkoa (cedido por Baskonia)
14 min/p: 4.9 pts (25% T2, 47% T3, 67% TLs), 1.8 reb, 0.9 ast, 0.2 rob, 0.6 pér

De menos a más ha ido el ruso, un jugador con una muñeca de seda pero que necesita aportar más en todos los demás aspectos.

Yannick Nzosa (‘03)
Pívot/Ala-pívot, 2.08 m, Congo
Movistar Estudiantes (cedido por Unicaja)
13 min/p: 4.1 pts (57% T2, 68% TLs), 2.7 reb, 0.3 ast, 0.3 rob, 0.6 tap, 0.7 pér

Se esperaba un poco más de él, y eso que ha tenido buenos partidos. Muy largo, explosivo y con juego por encima del aro, la llegada de Cáffaro le perjudicó desplazándole de rol y robándole minutos.

Emil Stoilov (‘02)
Pívot, 2.08 m, Bulgaria
Hestia Menorca (cedido por Movistar Estudiantes)
13 min/p: 4 pts (61% T2, 48% TLs), 2.8 reb, 0.4 ast, 0.3 rob, 0.3 tap, 0.7 pér

Del internacional búlgaro se esperaba un poco más, pero la dupla Stevic – Arteaga le ha dejado pocas oportunidades para demostrar su buena planta.  

Rodijs Macoha (‘02)
Alero, 2.00 m, Letonia
Fuenlabrada
13 min/p: 2.5 pts (42% T2, 27% T3, 41% TLs), 3 reb, 0.4 ast, 0.4 rob, 0.5 pér

Tres alto, le ha costado encontrar su sitio, aunque cuando ha jugado su físico ha hecho daño.

Sergi Huguet (‘02)
Escolta, 1.94 m, España
Grupo Ureta Tizona (cedido por Obradoiro)
12 min/p: 5.8 pts (50% T2, 47% T3, 75% TLs), 2.2 reb, 0.4 ast, 0.4 rob, 0.2 pér

El balear llegó a mitad de temporada y poco a poco se fue haciendo un hueco en la rotación, aprovechando sus buenas cualidades.

No están solos, y hay alguno más que han formado parte de los planteles siendo U22. Pablo Marín (’02) ha demostrado que, juegue 5 o 20 minutos, su energía y dinamismo da mucho a su equipo, el Real Betis, como se ha visto en playoff; Adrià Domenech (’02) ha dado buenos relevos en la pintura sevillana; Marc Peñarroya (’02) no ha podido consolidar los destellos que mostró en Oviedo entre su paso por Grupo Alega Cantabria y Rioverde Clavijo; a los riojanos, colistas de la competición, pero donde no les tembló la mano dar minutos a jóvenes como Kevin Torres (’03), Hugo Arbosa (’03) o Pau Treviño (’02); Juan García Abril (’04) ha sabido aprovechar los minutos que las lesiones le han dado en el UEMC Real Valladolid.