Cerramos la semana con un poco de táctica. Con una nueva temporada de La pizarra de Jorge Hernáiz a la vuelta de la esquina, hoy el protagonista es Álex González, que nos habla en profundidad de la zona 1-3-1.

Pero antes de dejaros con la disección de la citada variante defensiva, aprovechamos para hablar brevemente con el ex técnico, entre otros, de La Roda (equipo al que ascendió a Plata y con el que logró el subcampeonato copero en su debut en dicha categoría).

Zona de Básquet – ¡Hola, Álex! Daba la circunstancia de que llevabas un tiempo sin parar. ¿Cómo lleva un entrenador esa adrenalina de no parar con trabajo, entrenamientos, familia y el fin de semana de ruta por España y ahora encontrarse con ese vacío de horas que deja el parar de entrenar en dinámica profesional?

Álex González – ¡Muy buenas a todos! Pues la verdad es que llevaba siete años seguidos entrenando. Ahora, pues un poco de todo. Al principio necesitaba descansar, por eso dejé el equipo, estaba agotado y con la sensación de no dar el 100% y cuando intentas ser tan serio y exigente contigo mismo no es una sensación que aceptes fácilmente. Tenía que recargar la energía y llenar los depósitos de ilusión y ganas a tope. Llevaba varios años muy intensos compaginando trabajo, familia y baloncesto y después de los últimos dos años tan buenos, pero a la vez tan exigentes, estaba muy cansado. Después de unos meses pues ya te va picando el gusanillo porque el baloncesto al final es lo que más te gusta y la verdad es que tenía ganas de entrenar este año, pero al final no salió ninguna opción viable a nivel profesional. Ahora, la verdad es que estoy muy al día de todas las categorías, veo muchos partidos, sigo las LEB y la EBA semanalmente y las intento conocer al detalle.

ZdB – ¿Qué has hecho estos meses sin entrenar? ¿Te has seguido formando o has preferido resetear y desconectar?

ÁG – Pues he dado algunas charlas y colaborando un poco con la FBCLM y la AECLM, viendo mucho baloncesto y viendo entrenar a colegas, que la verdad es que se aprende mucho siempre. Siempre es bueno parar de vez en cuando y ver otras formas de trabajo y otras metodologías, porque aunque te haya ido bien últimamente en general llevas tiempo  haciendo más o menos las mismas cosas y siempre es bueno ver cómo trabajan otros entrenadores, resuelven los problemas y construyen los equipos desde otra perspectiva.

ZdB – Tras cuatro años de éxito, con dos grandes temporadas en Quintanar con buenos resultados en EBA (2014-16) y luego en La Roda, con ascenso a Plata y enorme debut (siendo finalistas de Copa), el año pasado no terminabas el curso en el equipo. El proyecto era más modesto y no pudiste renovar a muchos jugadores, pero la idea se mantenía y parecía que el bloque era el adecuado. ¿Qué sucedió?

ÁG – Pues fue imposible mantener a ninguno. Con algunos ni nos dio tiempo ni a hablar. Es lógico en un club tan serio y responsable pero a la vez tan modesto como La Roda que después de las dos increíbles temporadas que hicimos tuvieran ofertas económicas imposibles de igualar para La Roda. Sobre todo quería que siguieran los jugadores nacionales, ya que algunos estaban conmigo ya dos años, pero por diferentes causas fue complicado.

ZdB – Te conocemos bien y sabemos que eres un entrenador muy metódico que trabaja muy bien el aspecto mental de los jugadores. ¿Cada vez es más importante este aspecto en el baloncesto moderno?

ÁG – Yo creo siempre en el trabajo. Lo más importante es trabajar en una idea y ser consecuente, en ser muy exigente y muy serio pero a la vez, y a todos los niveles, en tener empatía con los jugadores. Es la mejor manera, bajo mi punto de vista y sin perder nada de autoridad, de conseguir el máximo de cada jugador, y a cada jugador no lo puedes tratar igual. Estos dos o tres años hicimos un gran trabajo, sin duda, pero en parte fue por el gran grupo humano y jugadores que fuimos capaces de formar con casi culminando con un ascenso a LEB Oro, quedando en segunda posición por el average y perdiendo en la prórroga la final de Copa LEB Plata en Granada contra un equipo con infraestructura ACB y que tenía cuatro veces nuestro presupuesto.

ZdB – Así como los halagos nunca te han cambiado en tu forma de ser cuando las cosas iban rodadas, imaginamos que las críticas tampoco te han afectado y han sido una experiencia más en tu formación como técnico.

ÁG – Siempre me he comportado igual. Incluso me achacaba a mí mismo no disfrutar más el momento, pero supongo que es mi forma de ser. Los entrenadores en general somos así. Las cosas buenas nos duran muy poco en la cabeza y cuando pierdes un partidos estás 48 horas que ni comes, dándole vueltas a todo [risas]. La verdad es que no he recibido o no me puedo quejar de las críticas. Desde el club sabían mi situación personal  casi desde el primer partido de liga, pero su confianza fue absoluta en todo momento. Incluso cuando decidí dejar el equipo todavía seguían confiando en mí. La verdad es que tengo mucho que agradecer a toda la gente de La Roda, sus dirigentes y sus aficionados, porque yo no oí ni una crítica en ningún partido ni hacia mí ni hacia los jugadores casi nunca. La verdad es que tuvimos mala suerte en varios aspectos y los pequeños detalles no nos acompañaron, eso hizo que perdiéramos confianza poco a poco. Sinceramente, creo que el equipo podía haber aportado más, pero algunas veces no salen por diferentes causas.

ZdB – Hace unos días, nos enteramos de tu fichaje por el EBA Albacete para llevar el equipo Júnior (otro ex entrenador de Plata como Alfredo Gálvez dirigirá el Cadete) y ya hace unos años entrenaste en esta categoría. ¿Cómo surgió esta oportunidad?

ÁG – Pues la verdad es que entreno por el club que es, si no fuera ese club no creo que entrenara a un equipo Júnior ahora mismo. En el EBA Albacete hay muchos amigos míos, siempre han sido un club ejemplar en el trabajo de cantera y siempre estoy en contacto con ellos. Les faltaba un entrenador para ese equipo, que además es la primera vez que lo tenían en esa categoría, me lo comentaron y lo cogí. Mi única ambición es intentar ayudar a mejorar y evolucionar a los chavales y que poco a poco veamos mejora individual y colectiva.

ZdB – Esta temporada habrá un equipo de EBA que seguirás con especial interés. ¿Sientes envidia (sana) de tu hermano Juan (técnico de Tobarra CB)?

ÁG – Estoy muy contento por él. Lleva los últimos años trabajando a tope con el baloncesto, sacándose todos los títulos (a título por año) y entrenando mucho cantera, asistiendo a muchos clínics , charlas… El año pasado tuvo su premio con el ascenso a Liga EBA con Tobarra y este año, aunque será duro, disfrutará mucho y le hará seguir mejorando.

ZdB – Imaginamos que aunque vayas a estar con el equipo Júnior sigues con las ganas intactas de volver a entrenar en categoría profesional, ¿verdad? ¿Sigue el gusanillo latente?

ÁG – Seguro. Hubo alguna opción pero al final no se concretó. Pero sin duda que estoy abierto y con ganas e ilusión de encontrar algún proyecto que me ilusione cerca de casa y que me permita mantener mi situación actual a nivel laboral y familiar o todo lo contrario: un proyecto profesional serio que me haga plantearme cosas.


Zona press 1-3-1 para mejorar la defensa individual

Características importantes a destacar
  • Físicas. Hay que hacer un desgaste físico grande y necesitamos jugadores inteligentes y muy activos. Todo el mundo debe estar trabajando sin descanso.
  • Mentales. Con esta defensa asumimos riesgos. El equipo debe tener confianza y mentalidad fuerte para superar alguna canasta fácil y seguir creyendo. Sobre todo en las primeras defensas.
Después de la disposición inicial: ¿dónde y cuándo hacer el 2c1?

Partimos de la idea de que no queremos que el ataque se acostumbre a recibir los 2c1 siempre en los mismos sitios y hay que tener presente que cuando el balón salga del 2c1 la defensa se encontrará en dificultades.

El defensor (X1) debe llevar el balón lo más cerca posible de la banda. No saltamos al 2c1 antes de que el botador supere la línea de medio campo. El que salta al 2c1 -(X3) o (X4)- sale muy flexionado y con los brazos encima de los hombros (diagrama 2) para poder dificultar cualquier intento de pase.

El resto de defensores no se ponen en línea de pase: (X4) intenta “invitar a pasar el balón a la esquina para tocarlo o robar. (X3) en lado débil debe calcular el riesgo y estar pendiente de robar el pase a (3) y que no le gane la espalda o negar totalmente ese pase para intentar robar un pase bombeado a (2) de banda a banda.

(X5) anticipa muy fuerte a poste alto sin dejar recibir, contactando con su antebrazo y sin que se produzca puerta atrás. Si el ataque juega con dos jugadores en línea no hacemos trap arriba, (X1) trata de crear dudas con fintas al ataque. Finta y retrocedo, o finta y ataco

pero sin llegar a hacer 2c1. (X3) y (X4) se ponen en línea de pase con los brazos arriba dando la sensación de que van a hacer trap pero sin llegar a hacerlo (diagrama 3).

El trabajo constante consiste en fintar, recuperar e incitar el pase a la esquina para hacer trap. (X5) trabaja para que el balón no entre en el centro. (X2) siempre ha de estar en el lado de balón pero nunca en línea de pase, aunque sí pendiente de robar si (X3) o (X4) tocan el balón.

Sólo arriesgamos a tope para robar el balón cuando hacemos un 2c1 en la salida del balón

Si el balón llega a la esquina inferior, (X3) o (X4) hacen trap con (X2), quien llegará antes y tendrá la misión de aguantar el balón y pisar línea de fondo hasta la llegada del compañero, que cerrará con los pies el centro.

El 2c1 gana terreno (encimar) siempre que sea posible pero sin falta. No queremos robar el balón en el trap y sí en la salida del balón. (X5) se sitúa un paso fuera de la zona entre balón y aro. (X1) no anticipa el pase de vuelta a (2) y protege el pase a poste alto salvo que se quiera provocar el pase a poste alto hacia (5) para robarlo. En cambio se cierra y niega el pase sobre (5) e intenta robar la salida del balón. (X4) controla el lado débil desde la línea de fondo. Si el balón va a la otra esquina no intenta robarlo, solo llegar y defender 1c1 (diagrama 4).

Los desplazamientos deben hacerse con el cuerpo en la línea de pase y los brazos altos.

Si se invierte el balón (diagrama 5) es (X4) quien sale primero a buscarle, salvo que el receptor esté muy alto que entonces será (X1) quien llegaría. (X3) no permite que le ganen la espalda y no permite un pase cómodo que se convierta en canasta fácil. Si el balón llega a la esquina haríamos un nuevo 2c1 (diagrama 6); si no hay 2c1, defendemos el balón en 1c1, ayudamos y recuperamos.

Si se produce penetración es responsabilidad de (X1), que defiende pase a poste alto, pero sobre todo de (X5), que tiene la responsabilidad de defender TODAS las penetraciones al borde de la zona. No quiero que los jugadores de perímetro defiendan las primeras ayudas y sí defender la salida y debe ser (X5) quien defienda las primeras ayudas y los demás que defiendan agresivo  donde pueda salir el balón.

(X5) trabaja la anticipación por encima de la línea de tres puntos. Jugamos cara a cara cuando el balón llegue a zona de tiro. Si el balón va a la esquina, (X5) baja y el poste alto lo coge (X1) (diagrama 7). Si el poste alto corta es responsabilidad del defensor de lado débil y no de (X1), que estaría pendiente del exterior (diagrama 8). Si el balón entra en poste alto defenderíamos 1c1, en este caso el base no haría 2c1, salvo cuando el atacante eche el balón al suelo, que (X1) intentaría atacar el bote e intentar tocar el balón. Si el poste atacante recibe balón interior (X5) le defiende 1c1 con ayuda de los demás, pero sin llegar al 2c1, esto es debido a que normalmente contra zona los postes atacantes tienen más tendencia a pasar que a atacar, por eso necesitamos mucha actividad del perímetro en las salidas del balón. La excepción a esta regla está cuando es nuestro defensor de fondo (X2) -un pequeño- defiende a un poste. Intentará anticiparse y defender por delante, pero si no consigue, mandamos a (X5) al 2c1 y (X1) será quien releve en el poste alto. No hay ayudas exteriores cuando hacemos un trap, sólo fintas defensivas (diagrama 9). Por tanto, (X5) debe ser un pívot activo y dinámico.

Rebote defensivo

El cierre del rebote defensivo constituye una cuestión especialmente delicada, porque puede ocurrir que uno de nuestros pequeños se vea obligado a cerrar el rebote a un poste contrario. A esto hay que añadir el momento crítico que vive la defensa cuando el balón sale del 2c1.

Trabajamos para que cada defensor cierre a un atacante, sin normas fijas. Esta situación también se produce en defensa individual cuando hay una penetración y doblan fuera para un tiro. A menudo (X1) tendrá que cerrar a un poste y en el lado débil habrá que elegir a quien se cierra entre dos atacantes (diagrama 10).

Es conveniente saber qué hacer en todas las situaciones defensivas (puestos). Podemos imaginar las posiciones de cada jugador, pero habrá jugadores que lo hagan en varias posiciones.

Mejoras de la técnica defensiva y de la defensa individual

Con esta defensa se producen situaciones muy parecidas a las que se producen en la defensa individual que a mí me gusta hacer y siempre la he utilizado en casi todos mis equipos últimamente,  no tanto por la defensa en sí, sino por las ventajas que le encuentro para la búsqueda de la mejora de la defensa individual, que al final es la que hago en el 90% de los partidos. Es una defensa que he entrenado mucho y que he hecho poco en los partidos pero siempre con buenos resultados. Me gusta hacerla como una defensa de sorpresa, no como una defensa zonal al uso, y casi siempre en momentos puntuales e importantes (después tiempo muerto rival, después de TL propio, después de un contrataque fácil…) y mantenerla muy pocas defensas seguidas (como máximo dos consecutivas).

Beneficios
  • Mejora evidente en defensa del lado débil.
  • Mejora de la actividad defensiva, del trabajo de fintas defensivas y el close out
  • Uso de las manos en los trap y en la salida de balón, trabajando la intuición en el robo.
  • Defensa de líneas de pase.
  • Rebote (estás en desventaja y debes buscar y trabajar mucho para cerrarlo y tener ambición).
  • Ayuda a la comunicación en defensa.
Metodología

1ª TAREA: Se empezaría trabajando la técnica defensiva del primer trap al pisar medio campo el atacante.

  • Continuar con 2×2 en la salida del trap con el jugador último y el de lado débil para trabajar la actividad, el close out en la recuperación y el movimiento en función del balón, donde los tres participantes en el trap una vez que salga el balón no participan más.
  • Después hacemos participes a dos jugadores del trap para convertirlo en 3×3.
  • 3×3 + 1 para trabajar rebote y balance y luego ponemos otro jugador en campo contrario para cuando finalice la acción finalizar en 4×4.

2ª TAREA: Trabajar solo la técnica defensiva con la parte central de los defensores (3 defensores) contra 4 atacantes, después de varios pases para trabajar las posiciones y rotaciones a la señal del entrenador se produce un tiro y los tres defensores cerramos rebote contra 3 atacantes (todos menos el que tira), con lo cual tienes que cambiar rápido “el chip” y buscar un atacante para cerrar rebote. Este ejercicio lo evolucionamos con 3×4 en otro campo y 4×4. Evolucionarlo hasta 5×5, donde vamos metiendo jugadores con los mismos objetivos hablados anteriormente.

3ª TAREA: Trabajar sólo la técnica defensiva con 4 jugadores, mejor el del centro contra 5 atacantes con los mismos criterios hablados en la tarea anterior.