Fran Sánchez es un entrenador asturiano curtido en diferentes categorías tanto en el baloncesto masculino como en el femenino. Un entrenador honesto que este verano decidió aceptar el reto de un Gijón Basket 2015 que recuperaba la plaza en Liga EBA tras las vacantes producidas y que daba un giro en cuanto a la composición de su plantilla. El resultado no ha podido ser más espectacular, tras un 0-3 inicial, el objetivo de la permanencia está cerca tras una racha increíble de once victorias consecutivas, la cual sitúa al cuadro gijonés en la segunda posición del Grupo AB.

Zona de Básquet – Cuando llega el verano, conocedor de todos los entresijos del Gijón Basket, y hablan contigo para entrenar el equipo, ¿te lo piensas o lo ves como una oportunidad para poder entrenar en EBA?

Fran Sánchez – ¡Lo pienso y mucho! No os miento si os digo que por dos veces decliné la oferta de entrenar, pero la insistencia de Chus Poves y de la Directiva consiguió que me replanteara la situación y al final, pese a las dificultades que me trasmitieron desde el inicio, decidí aceptar la oferta y sentarme en el banquillo del Gijón Basket 2015, no sin cierto temor a lo que pasaría, para ser totalmente sincero…

ZdB – Tras muchos años entrenando a chicos y chicas en la Primera Nacional asturiana, ¿te esperabas hace un año que empezarías el 2018 entrenando en EBA o simplemente las cosas vienen así?

FS – Pues la verdad es que, por temas personales, la campaña anterior había decidido apartarme de las canchas. Pensaba que mi decisión era definitiva, pero surgió la posibilidad de entrenar en Gijón y, finalmente, como os comentaba anteriormente, acepté la oferta, por lo que me quedo con lo de “simplemente, las cosas vienen así”, porque era una cosa que ni me planteaba. Tampoco pensé nunca que un equipo EBA pudiera pensar en mí como entrenador, la verdad…

ZdB – Llega la pretemporada y se va conformando un bloque con gente joven y nueva (solo siguen dos del primer equipo de la 16/17). ¿En algún momento te preocupas por la inicial falta de hombres altos o ya te veías jugando small-ball?

FS – ¿¿¿Inicialmente??? ¡A día de hoy me sigo preocupando! Es evidente que tenemos un déficit claro de juego interior, hemos tenido que “reconvertir” a Diego Sánchez y a Enol Ramos en falsos 4pero también os diría que quizás esta es una de las mayores virtudes del equipo, ya que nos ha creado una versatilidad en ataque difícil de defender para los rivales y quizás ese déficit haya provocado que el equipo se una mucho más, especialmente en el apartado defensivo, para intentar paliar esas lagunas interiores.

ZdB – Al fin llegan tres jugadores americanos, tienes a Diego, a gente joven, a otros jugadores que suben del filial y se inicia la temporada contra duros rivales. Tres derrotas en los primeros tres partidos pero cualquiera que os viera seguro que compartía la sensación de que el equipo iba a dar guerra. ¿Cómo recuerdas ese duro inicio?

FS – Fue un comienzo muy complicado, más que por las derrotas, por lo que se arrastraba de la temporada anterior. En Gijón, y en Asturias, nadie daba un duro por nosotros, todo era negatividad en el entorno… Aquí tengo que dar las gracias a Chus Poves y a mi ayudante Manuel González, que nunca dudaron de mí ni de nuestro trabajo. Ellos son la clave para no venirnos abajo en esos momentos tan duros y de seguir trabajando. Por fin, tras la primera victoria todo comenzó a fluir de forma ordenada.

ZdB – Después de ese inicio ha llegado una racha tremenda de victorias, pero antes de hablar de ello nos gustaría preguntarte cómo consigues que el equipo se mantenga entero y no entre en una dinámica negativa.

FS – La clave es no engañar a nadie, no crear falsas expectativas, los jugadores no son tontos. Les puedes engañar una o dos veces, pero no siempre. Ellos saben cuál es el objetivo desde el inicio de temporada y en ello están. Como anécdota, os cuento que, tras el partido en Venta de Baños, salimos hacia el coche y nadie hablaba de en qué posición estábamos, sino de cuánto le sacábamos al descenso. Una vez que tenemos claro esto, nuestra tarea es transmitir tranquilidad y confianza en el trabajo, corregir errores y seguir adelante. Y, siempre, con buen rollo dentro del equipo, lo que no está reñido con entrenar a tope y ser contundente si hay alguno que se desvía.

ZdB – Once victorias seguidas. Solo dos equipos que aún permanecen invictos en EBA os superan en racha. ¿Cómo se hace para no fallar en alguna jornada y mantener esa concentración? ¿Alguna técnica de motivación o apuesta con los jugadores?

FS – Como os comentaba, no engañando a los jugadores. Creo que soy un entrenador muy cercano a ellos y eso lo agradecen. Al final somos una pequeña familia en la que cada uno tiene un rol y unas funciones y todos las tenemos claras. Eso, unido a cierta dosis de suerte en determinados momentos, da como fruto, ya no la racha que llevamos, sino competir todos los partidos hasta la última canasta, y esto último es la gran motivación: nosotros no vamos a perder contra nadie, sino que son los rivales quienes nos tienen que ganar.

ZdB – Pasamos a analizar la plantilla. Un equipo donde todos van a una, con roles muy definidos y un quinteto centralizado. Una de las claves de este Gijón es el trío americano y su actitud positiva, perfectamente integrado en el equipo y no pensando en sus números particulares. ¿Estás de acuerdo?

FS – Es verdad, los tres jugadores americanos se han adaptado perfectamente a la ciudad, a sus compañeros y a sus entrenadores; tienen una actitud fantástica, tanto en la cancha como fuera de ella. Viven exclusivamente para el baloncesto y han tenido la suerte de encontrarse con un grupo de una calidad humana altísima, que les ha ayudado a todos.

ZdB – Kenny Hatch está viviendo su primera aventura profesional y es un jugador que cuanto más lo vemos más nos gusta; su adaptación al básquet europeo y su mejoría es exponencial en los pocos meses que lleva en Gijón. Visión de juego, liderazgo, rapidez, gran capacidad para definir en sus entradas, tirador… ¿Le ves jugando en niveles superiores? ¿Qué le faltaría?

FS – Kenny quizás fue el jugador al que más le costó entender el básquet FIBA. Al principio no era capaz de dirigir al equipo, simplemente subía la bola, pero sin sentido ni orientación. Pero a partir de la quinta jornada, con el equipo ya con 2 victorias y más tranquilos todos, Kenny comenzó a crecer en la posición de base y, a día de hoy, es evidente que está a un nivel altísimo. Aún tiene que mejorar ciertos vicios del básquet americano, pero es evidente que está llamado a realizar buenas cosas en este mundo del baloncesto.

ZdB – Wineglass es el otro rookie. Trabajando siempre desde la sombra, es un carpanta de los rebotes y vuestro pilar básico en la zona. ¿Cómo le estás viendo tú?

FS – Malik tardó una o dos jornadas menos que Kenny en entender cuál era su rol. Él no “aceptaba” jugar de espaldas a canasta hasta que conseguimos hacerle ver que en esa posición tenía la gran oportunidad de hacer grandes números y si no lo hacía así, tenía muchas posibilidades de ser cortado. El partido en Lugo, donde fue MVP de la jornada, fue el punto de inflexión; allí se dio cuenta de que el camino que le estábamos marcando era el correcto. Eso, y pasarme mes y medio repitiéndole “¡Malik is my center!” en todos los entrenos, en todos los WhatsApp y en todas las conversaciones que teníamos [risas].

ZdB – James Pegues fue el último en llegar, venía de jugar en Argentina y su versatilidad está creando muchos problemas. Su intercambio de posición con Diego y su capacidad para tirar de tres o atacar el aro le hacen un jugador completo. ¿Le ves mejor en la toma de decisiones más acertadas? ¿Crees que debería encaminar su futuro hacia el puesto de ‘tres’ a tiempo completo o hacia ese ‘cuatro’ abierto moderno que tanto se demanda?

FS – James es un jugador muy completo que, efectivamente, tiene todas esas virtudes; le falta un poco a nivel táctico, es anárquico y, a veces, desordenado en el juego, pero es un gran jugador y su talento físico está siendo imparable por momentos. Yo creo que se tiene que hacer aún como jugador de equipo y, sí, lo veo más como ese 3-4 que pueda hacer daño en ambas canastas.

ZdB – Diego Sánchez. Una institución en el baloncesto asturiano, 42 recién cumplidos y como el primer día. Un lujo poder entrenarlo, ¿verdad?

FS – Con Diego nada es difícil: entrena más que nadie, escucha más que nadie y aporta más que nadie. Teníamos un plan desde el principio para él en esa posición de falso 4, sobre todo en lo defensivo y mucho más abierto en el ataque, y lo está cumpliendo a la perfección. Ha sabido dar un “paso atrás” en su juego, adaptarse a esta situación y, a día de hoy, diría que es el que más disfruta jugando y entrenando.

ZdB – Que un jugador U20 asturiano como Rubiera esté a ese nivel es una muestra de que se puede confiar en los jóvenes asturianos y que la confianza es un factor clave para ellos.

FS – Evidentemente hay que confiar y más en un equipo limitado económicamente como el nuestro. Pero no tiene que ser una apuesta de sí o sí; hay jugadores que están preparados y otros que se tienen que preparar este año para dar el salto en temporadas venideras. Rubiera pagó su peaje la temporada pasada y esta temporada está recogiendo los frutos de su trabajo en categorías inferiores y de su trabajo en la liga pasada.

ZdB – Otra muestra de la juventud al poder es tu sexto hombre: Charly Suárez. No le ha pesado pasar de jugar en Navia siendo Júnior, a hacerlo como Sénior en EBA. Un jugador de una pasta especial, ¿no?

FS – No voy a decir todo lo que pienso de Carlos, ¡me acusarían de favoritismo! Es un chaval en lo personal increíble, un trabajador nato y con un talento muy difícil de igualar a su edad. Le costó adaptarse al comienzo de la liga, encontrar su hueco, pero a día de hoy está consolidado perfectamente en el juego del equipo y está siendo clave en esta racha que nos acompaña.

ZdB – No nos podemos olvidar del resto del equipo: la intensidad de Soto, la experiencia de Albano, las ganas de Enol y Víctor (o las de Zachow hasta su lesión). Básicos en el trabajo diario, imaginamos.

FS – ¡Efectivamente! Ellos son clave en el día a día y en muchos partidos también lo están siendo; sin sus minutos, por pocos que sean, nada sería posible. Sin sus entrenos, obligando al resto a ser mejores para jugar más… Y, sobre todo, sin sus ganas de trabajar día a día, todo sería una quimera. Estoy muy orgulloso de ellos, por todo esto y por cómo están respondiendo ante la adversidad de verse con pocos minutos de juego.

ZdB – En diferentes entrevistas siempre has mantenido la prudencia hablando de que el trabajo diario era algo innegociable y que el objetivo era la permanencia. ¿Se mira ya a cotas más altas o lo primero es asegurar el número de triunfos que consideras necesarios para atar la permanencia?

FS – No podemos mirar a otros objetivos porque, por mucha buena racha que llevemos, el objetivo no está conseguido, las matemáticas no engañan. Los objetivos se podrán cambiar cuando se consiga el inicial y si, en ese momento las matemáticas nos permiten pensar en un segundo objetivo, nos lo plantearemos. No renunciamos a nada, pero aún no es el momento de plantear segundas opciones cuando, insisto, la primera no está conseguida, sería apartarnos de nuestro camino y en eso sí que soy totalmente inflexible con jugadores, club y entorno.

ZdB – ¿Has pedido a los Reyes Magos algún refuerzo o es complicado?

FS – En realidad, lo pedí en agosto, en septiembre, en octubre, en noviembre… ¡Los entrenadores siempre pedimos! Hablando en serio, algunas cosas hemos visto, analizado… pero en principio no tenemos pensado hacer movimientos, al menos a corto plazo.

ZdB – Sabemos que a los entrenadores no os gusta autodefiniros, pero ¿por qué baloncesto apuesta Fran Sánchez? ¿Te adaptas a tus jugadores para sacarles el máximo provecho?

FS – Bueno, todos tenemos nuestras ideas y nuestros patrones, pero yo prefiero adaptarme a mis jugadores y, dependiendo de los mismos, intentar acercarme lo más posible a mi idea de juego y crecer siempre desde el talento del jugador y no desde mi idea prefijada.

ZdB – ¿Crees que al equipo se le puede hacer larga la segunda vuelta? 

FS – No creo que se nos vaya a hacer larga la segunda vuelta y esto no indica que no podamos perder todos los partidos… Pero el equipo está bien físicamente y, mentalmente, muy fuerte. Por lo único que se nos podría hacer larga, sería si de repente nuestro chip cambia y dejamos de ser lo que realmente somos, y pasamos a pensar que somos un equipo a batir. Si esto pasara, sería todo un fracaso mío como entrenador.

ZdB – Otro factor que parece clave es la recuperación de la ilusión de una afición, la gijonesa, que le encanta el baloncesto. ¿También percibes este clima de optimismo? Debe dar gusto jugar en EBA ante tanto público, ¿no?

FS – Está claro, Gijón quiere básquet y, a día de hoy, se respira en la afición un clima de euforia. De hecho, nos ha “obligado” a sacar una campaña de abonados para la segunda vuelta. Jugar en el Palacio, una cancha ACB, es un lujo al alcance de muy pocos equipos y, eso unido a los buenos resultados, nos tiene que hacer crecer, pero siempre con los pies en la tierra y sabiendo que igual que se ganan once se pueden perder, pero que si nos mantenemos todos unidos todo es más fácil. Estoy seguro de que con el tiempo y, seguramente, con otros jugadores y otros entrenadores, se podrá pensar en cotas mucho más altas, sin olvidar que la base de ese futuro es hoy. Todos tenemos que ser conscientes de ello y trabajar en la misma dirección.

ZdB – Peixe parece imbatible, pero también hay otros grandes equipos. ¿Apostarías por alguno para estar en los puestos altos de la conferencia?

FS – Marín está dos pasos por encima de la categoría, eso es un hecho. Del grupo que está por detrás de nosotros, en esa tercera y cuarta plaza compartida, saldrán los acompañantes de Marín en la fase final.

ZdB – ¿Algún jugador que te haya impresionado del tipo de Simmons, Solarin, Bracy-Davis o López (por citar algunos de los más valorados)?

FS – Cualquiera de ellos me valdría, son todos buenos jugadores, pero sobre todo me ha gustado el talento de muchos jugadores nacionales que, a veces, son grandes olvidados y que para mí están siendo claves en las buenas temporadas de los equipos que están luchando, al menos de momento, por entrar en los playoffs.

ZdB – ¿Se hace muy duro el día a día en una categoría amateur como la EBA que te exige, tras la reforma exprés del verano, jugar por semana, en los puentes…?

FS – El esfuerzo que hemos tenido que hacer todos en este primer tramo, jugando todos los puentes y, para rematar la jornada del día de Reyes, es de órdago a lo grande, pero bueno, ya ha pasado y a partir de esta jornada todo se normaliza. Esperemos que este año todo se consiga regularizar y estabilizar.

Anuncios