¿Os imagináis que un jugador que participó en el Campeonato de España Cadete Cáceres ‘14 haya jugado recientemente la fase de clasificación para la Copa del Mundo? Pues esto ha ocurrido con el marroquí-alemán Sami Al Uariachi.

Nacido en Rabat en 1999, Al Uariachi (185 cm, 83 kg) tiene una historia curiosa. Perteneció a las selecciones de Ceuta en categoría Infantil y Cadete, cuando formaba parte del CB Inmaculada, llegando incluso a jugar contra equipos como Joventut.

Sus progenitores (padre marroquí y madre alemana), profesores de la escuela americana y muy unidos al baloncesto, organizan desde hace años, entre Alemania y Rabat, el Uariachi Hoop Camp. Era lógico que Sami sintiera ese amor por el baloncesto desde pequeño. Tras unos buenos campeonatos con la selección de Ceuta en los Campeonatos Infantiles y Cadetes de Comunidades Autónomas, su nombre empezó a sonar cuando fue incluido en el quinteto ideal del Afrobasket U16 ‘13 (el MVP fue Bebo Khalaf, actual jugador del Martorell de LEB Plata); de hecho, hasta probó con el Tecnyconta Zaragoza.

Finalmente siguió a sus padres y se mudó a Arabia Saudí, continuando su progresión en el baloncesto. Con Jeddah United y la Kaust School Al Jeddash siguió obteniendo éxitos. Pero no paraban ahí, y también le llegó el reconocimiento internacional en modo de invitación al Basketball Without Borders Africa ‘16. Posteriormente, decidiría continuar compaginando estudios y baloncesto en el continente americano. Obtuvo una beca en la Universidad de McGill (Canadá), donde tras jugar los primeros partidos contra universidades americanas, pasará un año de Redshirt en el CIS.

Pero en Marruecos lo tienen claro, y en la primera de las ventanas FIBA fue un fijo en la selección absoluta, siendo incluso el jugador más destacado contra la potente Angola (10 puntos en 31 minutos desde la dirección del equipo), ganándose entrevistas hasta por parte de la FIBA.

Para saber más de él nos ponemos en contacto con Marco Marañés, que fue entrenador suyo en Ceuta y que está de vuelta allí, en el Colegio San Agustín imparte clases y entrena a chavales, tras entrenar en la Brighton Basketball Academy.

“Sami es un jugador que vive con pasión el baloncesto, un incansable trabajador que se puede pasar horas entrenando al baloncesto. Cuando yo lo entrené para Ceuta, a pesar de su corta edad, llamaba mucho la atención que entendía muy bien el juego, y sobre todo destacaba por su capacidad para la toma de decisiones en el juego, algo que nunca lo había visto. Su ética de trabajo es muy alta, entrenando muchas horas por su cuenta además de los entrenamientos habituales, y que le hacían ser muy buen tirador. Para mí, no tenía nada que envidiar a los jugadores de Cataluña, Madrid o Andalucía, que suelen ser las más fuertes. La verdad es que me alegro mucho por su familia y él, y no me extrañan sus éxitos porque es un jugador que vive para el baloncesto”.

Sin duda, habrá que seguir de cerca la progresión de Sami Al Uariachi. Trabajo y pasión no le faltan a este joven marroquí.

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