200d6b9b-0961-4e08-ad04-83c73f6a9ba0Repetimos el formato inaugurado hace una semana, con las ideas que nos quedan tras la victoria del OCB en Palma que le clasifica para el playoff y que deja a los baleares bastante tocados.

Lo primero de todo es hacer una mención a la dificultad de visión de este partido en directo por streaming, con una definición de imagen que hacía que estar atento durante diez minutos seguidos te agotara la vista. Donde otros equipos han mejorado, y perfeccionado los que ya iban por delante, tener que ver un partido así y sin comentarios es para mencionarlo. Ojalá Palma Air Europa, las autoridades políticas competentes responsables del Pabellón de San Moix y FEBTv aborden el problema, y encuentren una solución

PALMA AIR EUROPA

Un equipo aspirante al Top4 al inicio, se ve en la tesitura de afrontar dos finales (la primera Cáceres) para entrar en unos playoff donde todo es posible.

La excusa de la ansiedad. Está claro que nadie (club, jugadores, afición y rivales) esperaban ver a ese equipo ahí a estas alturas. La dinámica negativa está presente, y todo el mundo dice que basta ganar un partido para romperla, Palma ya lo ganó y la situación se ha reproducido. El trabajo mental es un cosa del cuerpo técnico que tiene un buen ejemplo en Breogán. Sin embargo, habiendo visto a los dos equipos casi seguidos, las sensaciones son uy diferentes. Y si es cierto que el estado de agitación del banquillo no ayuda, y que los tiros finales puedan tener esa cierta “muñeca encogida”, los pilares del equipo, gente reconocida y de calidad, se movieron en sus números habituales.

Juego libre. Los equipos de Sastre siempre han gustado por su estilo, que dejaba a los jugadores realizar su juego y aprovechar sus virtudes. En un equipo con un caudal ofensivo importante, la idea debería encajar a la perfección, pero no está siendo así. La causa, quizás un juego demasiado directo, basado en el 1×1, con un planteamiento en ataque donde parece que cada jugador tiene que realizar sus tiros (aunque estamos seguros que no es así). Eso repercute en el juego y en las defensas rivales que si son como la de OCB de muchas ayudas, y de 2×1, resultan efectivas para frenar al rival.

Desequilibrio defensa-ataque. Sin defensa en esta Leb Oro no se va a ningún lado, lo saben todos (Palencia ha cimentado su éxito en la defensa, Melilla con su minicrisis sin defensa, OCB cuando no va, Peñas Huesca al bajar un nivel de intensidad su defensa press, o Miraflores). Se sabe que Palma no destaca por ella, pero necesitan encontrar a su Pep Ortega particular. El daño que les hizo Trist con su juego de poste, o los triples liberados “fallados” del OCB, hace que Palma necesite morder por parte de todos sus jugadores, hasta los que solo son un recurso esencialmente ofensivo.

La montaña rusa. Algo bueno de Palma es que es un equipo que nunca se va, que aunque se vea abajo, sabe remar y tiene jugadores para ello, y es capaz de endosar parciales que le pongan por delante en el marcador (son varios los partidos en que lo hace). Este aspecto es sinónimo de calidad para hacerlo por parte de la plantilla y compromiso de los jugadores para dejárselo todo. El problema es que luego los finales ajustados casi siempre salen cruz.

Infrautilización del cuatro. Está claro que a Palma le hacia falta un cinco que aportara rebote, defensa y descanso a Guillén. Fonseca no es mal refuerzo, pero la cantidad de rebotes ofensivos del OCB demuestra que el rebote es algo de todos. Con Guillén y Fonseca como recursos interiores ante un OCB con uno de los juegos interiores más móviles de la Leb, esa parece la explicación de la sangría en los rebotes. Dos jugadores como Lucas y Tuty podían ser más aprovechables, sobre todo frente a un equipo como el asturiano, donde la táctica de dos pivots grandes no funcionó.

La calidad de la plantilla. Acaba el partido, miras las estadísticas y ves que la tripleta Uriz-Feliu-Guillén ha funcionado. Sin embargo, el partido cae del otro lado, decidido por detalles, como el factor Miso. Quizás es el momento de que un jugador inesperado surja para dar ese plus.

Recordando a Khalid. Parece una tontería, porque se lesionó muy pronto, pero creo que era un jugador físico que aportaba en los dos lados, y aunque Romero es un gran jugador, no es del mismo tipo. El contraste es evidente: el OCB se quedó sin su estrella Swing y el equipo dio un paso adelante. Volvemos a la idea anterior: quizás ya sea tarde, pero mientras hay partidos, hay tiempo para que algún jugador dé ese paso que el equipo necesite.

OCB

Llegaba a la cita rozando el playoff (casi matemático), y dieron un golpe en la mesa para asegurarlo y demostrar que este equipo quiere más.

La palabra equipo. Ya lo hemos dicho antes, ayer fue un nuevo ejemplo.Si bien Miso dio la puntilla y Trist ejecutó, todos estuvieron en la faena y se dejaron todo en el campo. Esa es la mejor noticia, ser un reloj ajustado en el que todas las piezas tienen su función.

Éxito del club. Es momento de pararnos un segundo (solo uno que esto no ha acabado) para felicitar a los jugadores por las alegrías que nos han dado, al cuerpo técnico por su trabajo, y a la directiva (Presi, Héctor, Ferdy, y compañía) por conformar la plantilla. Algún medio especializado metía al OCB en el pelotón de abajo, y a base de trabajo y tesón, amparados en una afición que nunca les deja solos, Pumarín vuelve a tener playoff. Gracias.

Seguros Miso. Lo comentábamos en la previa, Miso es un tío currante, un jugador que cuando no le sale el partido, se va a casa pensando en él. No estaba brillando, sabías que le encanta tirar así, y en un abrir y cerrar de ojos te mete dos triples decisivos para llevarte el partido. Señores, disfrutemos de este jugador y a ver si conseguimos robarle una renovación en una servilleta, porque Pumarín le adora.

Triples por doquier. Ya se ha visto en ocasiones, el OCB tiene como sino los triples, pero en ocasiones es una rémora. Ese juego, te puede llevar a ganar (Coruña) pero, ojo, lo importante debe ser el equilibrio interior-exterior. El análisis del acierto exterior muchas veces se queda en el porcentaje de acierto y en realidad el domingo se fallaron tiros claros, de los que hay que hacer. No es tan sencillo como mirar el numerito del porcentaje, eso está claro. En todo caso, equilibrio, esa es la clave.

Rookie Trist. Tras una fase de partidos irregulares, Dan está creciendo, y el otro día explotó. Constante en sus números, siempre le pedimos más porque le vemos capaz de darlo. A destacar su 9/10 de tiros libres, algo muy importante en un pívot (recordemos a Ortega diciendo a sus compañeros hacer falta a Trist). Nos encanta verlo así.

La segunda unidad. Somos muy pesados pero ver a Marín haciendo lo esperado, Gus apretando (le da igual los minutos), Windler siendo algo más que un cuatro que tira triples (importante para él ser algo más que eso), y ver a Diego jugando de tres el último cuarto, hace que la primera unidad llegue más fresca al final de partido, y menos cansada para meter las canastas decisivas. Un equipo como OCB debe aprovechar todos sus elementos.


Imagen: Palma Air Europa