LOS PIVOTS DEL MELILLA BALONCESTO SON EL PULSO DEL EQUIPO

Siempre dije, digo y diré, que el juego interior es la clave de un equipo y determinará sin duda la regularidad o no en la competición donde juegue. Bajo este detalle, los hombres grandes (Sonseca, Gatell, Manzano y Edwards), hemos hecho un estudio al Melilla Baloncesto desde el inicio de liga contra Ourense hasta la jornada 24, contra Cocinas.com.

Hasta la jornada 24, el equipo que dirige Alejandro Alcoba ha pasado por tres fases muy diferentes, una primera parte, FASE 1, de adaptación y conocimiento del grupo, que dura desde la jornada 1 (Ourense) hasta la jornada 8 (Prats), una segunda parte, FASE 2, de comodidad y buen baloncesto, que dura desde la jornada 9 (Cocinas.com) hasta la jornada 19 (Palma) y una tercera parte, FASE 3, de previsibilidad en el juego, que dura desde la jornada 20 (Burgos) hasta la jornada 24 (Cocinas.com).

Curiosamente, en la FASE 1 y en la FASE 3, que han sido los periodos negativos del Decano, los jugadores interiores tuvieron menos protagonismo y así lo dicen sus estadísticas y sus números. Por esta falta de protagonismo, el equipo sufría irregularidad en su juego y sobre todo en las pérdidas de balones.

A continuación mostramos los números cosechados por los pívots del Melilla Baloncesto durante las distintas fases:

  • FASE 1: La valoración media en estos 8 primeros partidos de liga fue de 33,3 puntos por partidos, fueron 6,25 veces al tiro libre por partido y en consecuencia el equipo sufría una media de 15,5 balones perdidos por partido.

  • FASE 2: La valoración media desde la jornada 9 hasta la jornada 19 fue de 49,7 puntos por partidos, fueron 7,4 veces al tiro libre por partido y en consecuencia el equipo sufría una media de 12,5 balones perdidos por partido.

  • FASE 3: La valoración media desde la jornada 20 hasta la jornada 24 fue de 33,8 puntos por partidos, fueron 8,2 veces al tiro libre por partido y en consecuencia el equipo sufría una media de 18,6 balones perdidos por partido.

Viendo los guarismos de las tres fases, vemos una clara mejoría sobre todo en las pérdidas de balones en la segunda fase, donde los hombres de pintura tuvieron más protagonismo en el juego del Decano y valoraban más. En las fases negativas, fase 1 y fase 3, el equipo pierde 15,5 y 18,6 respectivamente y en la fase positiva, en la fase solo pierde 12,5 balones por partido, minimizan los errores de perdidas en 3 y 6 balones perdidos.

Autor: @pastorjjjj

Imagen: http://www.clubmelillabaloncesto.org