Excelsa victoria la conseguida por Club Baloncesto Melilla frente a Unión Financiera Oviedo por 80 a 94, en la siempre complicada visita al Pabellón de Pumarín. Con ésta victoria los pupilos de Alejandro Alcoba rompen con las dudas y se consolidan, aún más, en el segundo puesto de la tabla clasificatoria. Por su parte, Unión Financiera Oviedo, sigue su pelea contra un duro calendario, con el fin de conseguir afianzarse en los puestos para el play off de ascenso. Pablo Almazán, saliendo desde el banquillo, con 17 puntos y 19 de valoración y el pívot británico Dan Trist con 22 puntos y 25 de valoración han sido los jugadores más destacados de éste bonito encuentro.
Club Baloncesto Melilla visitaba Oviedo, y lo hacía en su momento más “gris” de la temporada. Gran ambiente, dos equipos que anhelaban conseguir esta victoria y sobre todo, dos conjuntos que practican un baloncesto muy vistoso. El partido prometía desde el inicio. Unión Financiera Oviedo, con su último fichaje Andrew Windler como titular por primera vez en la temporada intentaba marcar su ritmo ya característico cuando juega como local. Velocidad, transiciones rápidas y mucho protagonismo desde más allá del arco. Pero, hoy, se encontró con la horma de su zapato. Alejandro Alcoba planteó un partido de poder a poder y eso sorprendió a los azules. Josep Franch tomaba el mando de las operaciones melillenses y comandaba la respuesta visitante. Rápido parcial de 2-8 que ponía a los suyos 8 puntos por delante, 10 a 18. Esta ventaja no se vería reducida hasta el final. Unión Financiera lo intentaba dando protagonismo a su mermado juego interior (“enésima” lesión de Mario Cabanas) pero no conseguía reducir. 18 a 26 al final del primer cuarto.
En este segundo periodo, C.B. Melilla no se conformaba con la diferencia en el marcador. Controlaron el rebote defensivo con total autoridad, a pesar del discreto partido de su interior más determinante, Edu Hernández Sonseca (6 puntos y 3 rebotes). A pesar de los incesantes intentos asturianos, Melilla era un autentico rodillo. Agresivos en defensa, forzando faltas en ataque y muy fuertes en el rebote, con la pareja Edwards – Gatell, no daban opción a Oviedo, y obligaba a Carles Marco a parar el partido, 20 a 33. Tras el tiempo muerto, el técnico catalán intento sorprender a su rival ordenando distintos cambios defensivos pero no surtió efecto alguno. Alejandro Alcoba demostró tener muy bien preparada su visita a Pumarín. La única buena noticia para los azules fue “el despertar” de Dan Trist. El pivot de pasaporte británico resurgió de sus cenizas y volvió a parecerse al pivot que era a principios de esta temporada, con dos grandes acciones en la pintura visitante intentaba que su equipo no se despegara demasiado. Una bonita penetración final de Ferran Bassas dejó en 11 puntos la desventaja local. Al descanso 35 a 46. Partido muy cuesta arriba para Unión Financiera Oviedo.
Tras el paso por vestuario, los de Marco intentaron subir un puntito en defensa, pero Melilla traía la lección muy bien aprendida. Con el joven base Jorge Sanz en pista, movieron el balón y supieron aprovechar muy bien sus ventajas cerca de canasta. Los locales apelaban a su orgullo y a su afición. Dan Trist con un gran 2+1, les acercaba a 9 por primera vez en muchos minutos. La remontada parecía posible, pero una protestada decisión arbitral difuminó cualquier esperanza asturiana. Falta técnica a Bassas y triplazo de Pablo Almazan desde la esquina que sentaban como un autentico jarro de agua fría en las gradas. Estos minutos podríamos denominarlos, los minutos de los arreones. Oviedo surtiendo de balones a su único filón en la pintura, Dan Trist, que recortaba de nuevo pero un fatídico último minuto enterró las esperanzas del conjunto asturiano. Dos triples consecutivos de Asier Zengotitabengoa y Pablo Almazán, reabrían de nuevo una brecha que ya parecía insalvable. 50 a 64 y 10 minutos por jugar.
Cuando todo parecía finiquitado, llegó una autentica “Oda” al baloncesto y a todos aquellos que nos gusta este deporte. Ambos equipos dieron lo mejor de si en cada jugada sin preocuparse de la que venía después. Una autentica maravilla. Melilla salió dispuesto a cerrar el partido cuanto antes y alcanzó los 21 puntos de ventaja. Fue entonces cuando Unión Financiera Oviedo, comenzó a tirotear el aro rival una y otra vez desde más allá del 6,75. Hasta 5 fueron los triples que consiguió anotar de manera consecutiva (Miso, Bassas, Van Wijk) pero Melilla era un muro infranqueable. Cada acción positiva ovetense era respondida al instante, con una inmensa dirección de juego de Josep Franch. El base catalán, muy bien arropado como siempre por Almazán y el combativo Hector Manzano, no daban lugar a la sorpresa. No existían las defensas. Al final, victoria de Club Baloncesto Melilla por 80 a 94, en un partido de los que siempre apetece ver, que les afianza en el segundo escalón de la tabla. Por su parte Oviedo, cosecha su segunda derrota consecutiva frente a los “gallitos” de la categoría y tendrá mucho que mejorar si quiere conseguir afianzarse en puestos de play off.
ESTADISTICAS:
UNIÓN FINANCIERA OVIEDO. 80: Bassas (17), Víctor Pérez (12), Windler (3), Van Wijk (11) Miso (15) – suplentes: Diego Sanchez, Javi Marín, Agustín Prieto, Hearst, y Dan Trist (22)
CLUB BALONCESTO MELILLA. 94: Franch (2), Suka-Umu (10), Eloy Almazán (9), Gatell (8), Manzano (15) – suplentes: Larraona (3), Zengotitabengoa (11), Jorge Sanz (6), Pablo Almazán (17), Sonseca (6) y Edwards (7)
ARBITROS: DANIEL PAZOS PAZOS Y ESPERANZA MARÍA MENDOZA HOLGADO. Algunas decisiones muy protestadas pero sin incidencia final en el marcador. Sin expulsados ni eliminados por faltas.