Se marchaba un compañero de trabajo a esquiar, y su destino era Gudauri, Georgia, con sus 84 km de pista, así que, a modo de reto, medio en broma y medio en serio, a petición suya, decidí realizar este artículo en su honor, dando así continuidad al que hace unas semanas publicábamos sobre la BNXT.
La liga georgiana es la Superleague, donde muchos equipos juegan en el mismo pabellón al ser varios de la capital, Tbilisi, y en la que los favoritos suelen ser Kutaisi, TSU o Rustavi. Con once equipos en la liga, hay tres-cuatro americanos por plantilla, y aunque suelen llevar el peso, no nos debemos olvidar que la mismísima selección de Georgia, encuadrada en el mismo grupo que España en las ventanas FIBA, además de estrellas como Shengeila, tiene jugadores de la propia competición. Para no ahondar en profundidad de nombres de una liga que tal vez se sitúe sus extranjeros entre un nivel medio Primera FEB o Segunda FEB alto, he decidido apostar por una fórmula 5+1, con jugadores de los equipos situados en la zona alta en su mayoría.
Detrek Browning (1995, 185 cm, Kutaisi: 35 mi, 20.2 pt, 5.9 as, 2 ro). Varios años ya como Pro y trayectoria de trotamundos en sitios tan dispares como Irlanda, Bolivia o Azerbayán, repite en Kutaisi donde ya disputó la 23-24, equipo que ha jugado vs Bilbao este curso en Europa. Es un base pequeño, veloz, de manos rápidas y que se puede encontrar cómodo con otro director a su lado. Peligroso a campo abierto, busca bien el 1×1 o crea opciones con su P&R, porque además tiene buen tiro de tres, incluso lejano. Su talla, y no ser un director puro a la hora de toma de decisiones, es lo que le aleja por ahora de ligas más competitivas, pero si buscas un base killer con hambre puede ser tu hombre.
Courvoisier McCauley (1998, 196 cm, TSU: 27 mi, 16.3 pt, 6.1 re, 1.5 as). Destacó en NCAA DII y pasó De Paul; sin minutos allí, jugó su último año en Indiana State donde destacó y “por sorpresa” se fue como rookie a Luxemburgo. Tras aguantar todo el curso, pasó a Islandia sin muchos minutos. Después de este inicio tumultuoso, se fue al TSU, tal vez el equipo georgiano que aglutina mayor talento local (Tsintsadze, Turdziladze, Phevadze) y uno de los candidatos a ganar el campeonato. El ala americano es un jugador con buen físico, que cumple en esa función de tirador, tanto desde el triple, como saliendo de los indirectos hacia el aro, o jugando sin balón o puerta atrás. De esos jugadores “notable” en todo, sin ser excelsos, que cumple atrás, es capaz de rebotear, puede leer en la transición y su mayor debe es que no es un generador primario.
Jalen Hill (1999, 198 cm, Margveti: 35 mi, 19.9 pt, 8.6 re, 2.4 as, 1.4 ta, 1.1 ro). CF de libro que no llega a los 2 metros, pero con cuerpo de futbolista americano, con sus anchas espaldas que le hacen ser un 4×4 de 102 kg, cuenta con cierto pedigrí universitario tras lograr buenos números en Oklahoma y UNLV. Está en uno de los equipos revelación situado arriba, es un jugador versátil en defensa para cubrir jugadores de varias posiciones y con capacidad para rebotear. En ataque, suma por goteo y usa su cuerpo, bien para encarar o buscando opciones sin balón para recibir y hacerse fuerte para lanzar. Con cierta capacidad para anotar de tres a pies quietos en esquinas o 45 grados, si consolida más su lanzamiento y gana en explosividad, irá a mejores ligas.
Miryne Thomas (1999, 203 cm, Batumi: 33 mi, 21.7 pt, 11.7 re, 2.9 as, 1.6 ro). Debutó como rookie en UK, en el Leicester de Pablo Vázquez y Paternostro, luego saltó a la segunda alemana y acabó el curso pasado en Eslovaquia, para llegar a Georgia en esta, donde es una de las estrellas, MVP del All-Star y jugador del mes ya. Se trata de un cuatro liviano, muy activo en su juego, con brazos largos, mucho desplazamiento y que va bien al rebote, trabajando atrás y corriendo muy bien la pista. En ataque aprovecha bien las segundas opciones tras rebote, puede llegar al aro yo tirar de tres en el pick and pop. Si tuviera más físico y más consistencia en su tiro exterior estaría en otras competiciones.
Andre Weir (2001, 206 cm, Rashi: 32 mi, 19.8 pt, 11.4 re, 2.4 ta, 1 ro). Sin grandes números en NCAA en Unis medias como FGCU o Kennesaw St, este cinco rookie se ha llevado ya dos galardones de jugador del mes. Un 4.5 con bastantes kilos (¿116?) engaña con su movilidad, está claro que sufre en términos de lateralidad o cuando lo sacan de debajo del aro, pero a cambio protege bien su box out y en ataque es buen finalziador, trabaja bien el tema de bloqueos en el P&R, aprovecha sus opciones sin balón en los doblajes, y es capaz de usar su cuerpo de espaldas al aro y sorprender en las transiciones. Habrá que ver si podrá equiparar sus virtudes en el siguiente nivel.
Xavier Bell (2002, 190 cm, Kavkasia: 30 mi, 14.5 pt, 5.7 re, 3.7 as, 0.7 ta, 1.7 ro). Como outsider apuesto por este rookie que llegó a Georgia tras destacar en la prestigiosa Wichita State con 15 ppp tras previo paso por Drexel. Su temporada tal vez no es llamativa pero es un proyecto en el que creer por sus condiciones, a pesar de que tal vez tiene un rol secundario en su equipo pero donde ha sido capaz de hacer un triple doble. Buen físico, capacidad de ser letal a campo abierto, capaz de anotar de tres a pies quietos o aprovechar las ventajas para irse hacia dentro donde absorbe bien los contactos, sin ser un jugador que renuncie a rebotear o pasar el balón. En Pros, si no eres especialista, hay que ser atrevido y aprovechar las oportunidades. ¿Lo logrará?
Hay más jugadores extranjeros como el triplista DJ Davis, la versatilidad del recién llegado Jaeden King, el veloz base DeMaree King, el combo Tyree Boykin o un base con cierto futuro como Quentin Hardrict. También hay jugadores locales de calidad como el exGran Canaria Aleksander Phevadze, que sin duda debería ser el siguiente en seguir el camino que emprendió Korsantia, jugador del GBC, u otros valores georgianos como Luka Alavidze, Kakhaber Jintcharadze, Luka Maziashvili, Giorgi Ochkhikidze, Giorgi Sulaberidze, Giorgi Turdziladze, entre otros.