Ha llegado a los cines el viernes una nueva película infantil sobre baloncesto, y hacía tiempo que no veíamos una desde el anime The First Slam Dunk o las películas para todos los públicos como Campeones o Space Jam: Nuevas Leyendas, sin olvidarnos de otras como Drazen o Garra. Como amante de baloncesto, y padre de dos niñas de 7 y 4 años que ha ido al cine con ellas a verlas, la he disfrutado, y aunque el deporte es rugebol, se asemeja al baloncesto. Tal vez el título en castellano, Como cabras, no sea muy sugerente, aunque el título en inglés es GOAT, donde juegan con el doble sentido de la palabra como acrónimo (Greatest Of All Time) con el significado de la traducción “cabra” que es el animal protagonista.

De los creadores de Las Guerreras K-Pop y Spider-Man, cruzando el Multiverso, dirigida por Tyree Dillihay y con la estrella de la NBA Stephen Curry como productor, la peli narra la historia de Will Harris, un repartidor de profesión que todos los días entrena para llegar a ser una estrella por una promesa que hizo a su madre que ya no le acompaña en este viaje. Sin oportunidades, sin dinero, con un casero con necesidades de alquilar su habitación, todo es oscuro para la cabra hasta que un vídeo viral (guiño total a las RRSS capaces de lograr estas cosas) le consigue una oportunidad en el equipo profesional de su ciudad, donde le cuesta tener oportunidades aunque luego será fundamental para el devenir de la temporada. El mensaje “Dream Big” será el lema en las famosas zapatillas de la peli.

La historia de esta película de baloncesto tiene de todo, y en varios frentes, desde la superación, creer en uno mismo, un equipo con una estrella egocéntrica como Jett Filmore que se reblandecerá, o un equipo con varios perfiles que huelen a NBA (el jugador de calidad errante que sale a equipo por año, el número uno del draft sin confianza, el propietario maligno que solo ve el dinero, el entrenador con doble personalidad, el padre de familia, el jugador extranjero enigmático), hasta diferentes pistas, la ropa de under armour, los rivales bien diseñados y diferentes guiños que harán las delicias de grandes y pequeños mientras todos gritarán al unísono “raíces, raíces, raíces”…