A veces el salto de categoría de Segunda FEB a Primera FEB es un mundo, pese a que la distancia no es tanta. Al igual que sucede con el círculo cerrado de los entrenadores, también los jugadores tienen que lograr ascenso para dar ese salto, aprovechando que los equipos que suben suelen mantener en cierta medida la estructura para asegurarse esa química. Así es como llegan jugadores como Aramburu, Vázquez o Córdoba, entre otros. Otra vía son equipos como COB, OCB o Zamora, que cuentan con presupuestos en zona medio-baja y buscan jugadores de rol, que luego pueden sorprender como Peris, o un perfil de jugadores jóvenes que tras pulirse en Segunda FEB, dan un paso más en su formación como Vázquez o Giovannetti.
Aprovechando el fin de la primera vuelta, hacemos un repaso y nombramos los diez jugadores que estaban en Segunda FEB en la temporada 24/25 que más nos han gustado en esta primera vuelta del curso actual en Primera FEB:
Brian Vázquez
(1994, Fibwi Palma: 23 mi, 15.2 pt, 1.5 re).
El puertorriqueño ha sido una grata sorpresa, un tirador de altos porcentajes (57% T2, 44% T3), pero con sangre caliente, de esos jugadores que siempre quieres tener, capaz de encadenar rachas de anotación imparables como si se disfrazase de “estrella de NBA”.
Josep Peris
(2000, Caja Rural Zamora: 20 mi, 13.4 pt, 2.1 as)
Qué pedazo de temporada del joven base, ha aprovechado la baja de Ty Roberts a la perfección y su polivalencia para el backcourt le abre puertas. El jugador conocía Zamora de hace dos cursos y no ha necesitado aclimatación, por su capacidad para ser manejador y su buen “touch” desde el lanzamiento. Muy cómodo en la transición, su buen manejo de bote le hace dominar perfectamente situaciones de P&R, sin que le tiemble balón cuando quema y con capacidad de pase. Un jugador de gatillo fácil, que va creciendo en otros aspectos y que sin duda ira más.
Lysander Bracey
(1996, Fibwi Palma: 27 mi, 13.1 pt, 2.1 as)
Ya había probado en Primera FEB con Cáceres en el segundo tramo de la temporada 22-23. Tras dos años en Segunda FEB, el combo anotador ha vuelto: jugador de talento, voluntarioso atrás, ha mostrado su capacidad de anotación en los tres niveles es una pieza básica en el engranaje de Pablo Cano, cuyo estilo de juego le hace rendir a la perfección. Bracey, ya afincado en España, tiene pinta de que va a quedarse, si él quiere, mucho tiempo.
Isaac Vázquez
(2004, Cloud.gal Ourense: 16 mi, 6.4 pt, 2.8 as)
Sabíamos de su talento ofensivo innato y las dudas en otros aspectos las ha ido disipando. Al lado de Moncho López crece cada jornada, tiene que fortalecer su físico ya que planta tiene y su trabajo atrás con sus manos rápidas va a más; si a eso se une a su desparpajo ofensivo, velocidad y verticalidad, tienes un base para apuntar en rojo cuando madure su toma de decisiones y aumente su consistencia en el tiro exterior.
Pablo Córdoba
(1997, Melilla: 21 mi, 7.5 pt, 3.1 re, 1.4 ro)
Ha tardado en dar el salto, pero tras siete cursos en Segunda FEB lo ha hecho y qué inicio de temporada, consolidado como fundamental. Lo ha hecho como lo hacía en Segunda FEB, “partiéndose los cuernos atrás” donde se ha hecho básico, robando balones y corriendo la transición y siendo un complemento en ataque con su juego vertical, demostrando que puede afianzarse a la perfección en este nivel.
Jon Ander Aramburu
(1992, Fibwi Palma: 28 mi, 7.9 pt, 5.9 re)
Toda una institución en Segunda FEB, el ascenso de Palma, donde fue clave, le hizo dar un salto tardío, pero que visto su nivel tendría que haberse producido antes. Clave como cuatro ante la lesión inicial de Beraza, es un jugador ya veterano, móvil, con intensidad y lo mejor que hace es que maximiza sus puntos fuertes sin cometer imprecisiones, lo que da mucho equilibrio al equipo isleño. Siendo sinceros, gusta ver perfiles como el de este jugador, asumiendo su rol a la perfección en esta categoría.
Jan Zidek
(1999, Grupo Ureta Tizona: 15 mi, 7.8 pt, 1.9 re)
Llegó como una apuesta tras una temporada rookie de altos y bajos en Sant Antoni, pero el checo es una de las pocas noticias positivas del Grupo Ureta Tizona, ante un Brown que no acaba de arrancar: versatilidad en las dos posiciones de dentro, muy buena mano con capacidad para abrir la pista y movilidad. Tal vez sufre en el contacto en el cinco, y por explosividad en el cuatro, pero esa muñeca le otorga un perfil de especialista sin duda.
Daniil Shelist
(2003, Alimerka Oviedo: 18 mi, 6.5 pt, 3.5 re)
El interior ucraniano fue una apuesta del equipo asturiano y el jugador está respondiendo. Aún en formación en muchos sentidos, pero con unas condiciones físicas envidiables, cubre las dos posiciones interiores, se desgasta atrás y tan rápido ejecuta un P&R como intenta un triple.
Javi García
(2001, Melilla: 24 mi, 7.5 pt, 3.6 as)
Volvía el talentoso base aragonés a una categoría que ya conoce, pero con el objetivo de afianzarse. Los resultados del equipo de la Ciudad autónoma no están respondiendo pero el base lo intenta. Buen físico, cómodo en ritmos rápidos, buen manejo de balón y P&R, su capacidad para asistir sigue latente aunque tiene que encontrar mejores opciones de tiro y las decisiones para dar ese paso adelante, y cumplir todo lo que se esperaba de él.
Ángel Comendador
(2001, Palmer Palma: 18 mi, 6 pt, 3.7 re)
Otro de los que retornan a una Primera FEB en la que ya estuvo, con rol residual la 22/23 con OCB, y ahora lo hace de otra forma, tras superar una grave lesión y ser uno de los jugadores más activos en el ascenso. En una temporada dura, ha demostrado que es un jugador all-around, polivalente, capaz de secar la estrella rival, con muelles para rebotear y con buenas dotes para penetrar o jugar sin balón.
Hay más jugadores que llegaron desde Segunda FEB este curso a Primera FEB: la pujanza de Fynn Schott en Hestia Menorca, Ander Urdiain (Palmer) sigue aportando tiro exterior, en Melilla Morgan Stilma y Jeffrey Godspower tiran de versatilidad y físico, en Oviedo Fede Copes va poco a poco volando, y en Cartagena Alex Harguindey hace el trabajo oscuro que no sale en estadísticas. Alessandro Scariolo, ahora en Fibwi Palma, da intensidad en el backcourt, la experiencia de Pavle Krutous (Melilla) o Adrián Chapela (Palmer), la envergadura de Laron Smith (Fibwi Palma) o Robinson Idehen (Grupo Caesa Cartagena), los minutos de descanso en segunda unidad que aportan Joan Feliu (Palmer) o Jorge Martínez (Fibwi Palma) a pesar de sus dolencias, o el crecimiento de jugadores aún jóvenes como Miguel Ayesa (Cartagena), Lucas Giovannetti (Movistar Estudiantes), David Kristensen (Caja Rural Zamora), Carlos Taboada (Grupo Alega Cantabria) o Martín Iglesias (Cloud.gal Ourense).