Toca hablar de los destacados de Segunda FEB como ya hemos hecho en otras categorías. Con la temporada finalizada, es el turno de las notas y el análisis. Con los sub22 ya analizados en la semana pasada (Grupo Este y Grupo Oeste), toca ahora hablar de los mejores de la Conferencia Este con la condición de que sean mayores de 22 años (2002 para atrás). No por ello debemos obviar que jugadores como Dylan Bordon, Mor Diop, Youssouf Traore o Iker Montero, que se hubieran colado en esta lista sin problemas. También deciros que, como pasa con la ACB y la Primera FEB, la frontera entre esta última y la Segunda FEB va adelgazando y por ello hay mucho viejo conocido en esta lista que ha dominado la liga, jugadores consolidados en este nivel ya como Martínez o Urdiain y siempre hay apuestas nuevas que han cuajado como Vázquez, Pleasant o Kandulu, sin olvidarnos de la maduración de talentos como Copes o Ruesga. Sin más dilación, os hablamos de los nombres a tener en cuenta:

Adrián Chapela (1994, Palmer: 22 mi, 6.4 pt, 3.5 as, 1.4 ro). Complicado destacar a alguien en el equipo campeón donde el grupo ha primado por encima de individualidades, pero Chapela ha sido decisivo con mucha presencia en pista, sin olvidarnos de la importancia de Feliu y Scariolo. El base, de buena planta, ha aportado liderazgo, presencia defensiva, calma cuando se debía, mucho P&R y tiro de tres, con una aportación que va más allá de los números y que se ha ganado su vuelta a 1ª FEB con minutos.

Jorge Martínez (1996, Fibwi Palma: 26 mi, 8 pt, 4 as, 2.9 ro). El base ya parece un veterano de guerra en esta categoría, pero cómo la lee, cómo hace a su equipo jugar; de esos bases a los que no les hace falta anotar para ser importantes. Mantiene de sus inicios ese trabajo atrás, donde se convierte en “una mosca cojonera” para su rival y una colocación innata para robar, con gran manejo de pase y habilidad para pasar, ha ido sumando fiabilidad desde el triple y pidiendo un verano más una oportunidad más arriba.

Josep Pérez (1994, Refitel Lliria: 26 mi, 13.3 pt, 3.9 as, 1.7 ro). Volvió a casa con la temporada iniciada ya a finales de octubre y ha sido diferencial en la categoría. Un base que da un plus de calidad y ha sido una de las claves del buen rendimiento de Lliria. Uno que domina el ritmo de juego, capaz de imprimir velocidad, de crear opciones o de anotar cuando sea preciso y que, con su capacidad de anticipación, fue uno de los mejores ladrones del grupo. Un jugador que venía de Oro y que debería estar en ese nivel si él quiere.

Daniel de la Rúa (1997, Sant Antoni: 29 mi, 9.4 pt, 4.2 re ,5.8 as, 1.9 ro). Vaya pedazo de base tienen los ibicencos. Una vez más capitán general, su presencia en la cancha cambia el rumbo de los partidos, su capacidad de lectura, de analizar lo que el equipo necesita en cada momento, su habilidad para el pase, su seguridad en el lanzamiento o sus manos rápidas atrás, hacen que los centímetros no se noten. Un jugador que lleva años ya preparado para volver a jugar en una categoría superior.

Brian Vazquez (1994, Fibwi Palma: 23 mi, 13 pt, 1.2 as). Una de las revelaciones del año que se encumbró en los playoff. El puertorriqueño es un jugador con amplia experiencia en América Latina que vivía su primer año en Europa sin ocupar plaza de extra y sí que ha rendido a gran nivel. Un jugador de sangre caliente pero con experiencia en el “otro” baloncesto, sin miedo a lanzar y de gatillo fácil, veloz en las transiciones y siempre preparado para anotar desde lejos o penetrar raudo hacia dentro tras indirectos.

Greg Gantt (1991, Sant Antoni: 25 mi, 12.7 pt, 1.6 re). Bajó un escalón el francotirador americano con pasaporte y no ha fallado. Un fusil del catch and shoot, su experiencia en el juego y seguridad en el tiro (52% T2, 47% T3) siempre ha sido un plus para un jugador al que le da igual tener al defensor encima para anotar, pero en ese perfil unidimensional de siempre.

Jordi Juanola (1998, 31 mi, 17.3 pt, 4.4 re, 2.7 as). Alma mater de UE Mataró, el juego del equipo catalán gira en torno a él. Es un jugador capaz de generar, letal a campo abierto, su habilidad con el balón y su capacidad de encarar o producir desde el P&R una y otra vez le hacen sacar réditos. Inteligente en el juego, con capacidad en las puertas atrás, de jugar sin balón o de levantarse desde el triple, faltaría por ver como funcionaría en otro ecosistema sin ser el eje, así como vigilar las pérdidas y añadir consistencia a su lanzamiento.

Ander Urdiain (2000, Palmer: 24 mi, 11.4 t, 3.4 re). Un jugador fundamental para Marco Justo, un tres que da equilibrio en el juego, dando un plus incluso como falso cuatro, por su facilidad para cambiar abajo y que marca diferencias con su eficacia desde el triple, casi tres anotados por partido al 41, que hacen de él un especialista de lujo, que cada temporada ha dado un pasito más y ha demostrado ampliamente que es jugador de categoría superior.

Fede Copes (2002, L’Horta Godella: 24 mi, 14.8 pt, 6 re, 2.5 as). El argentino, tras tres años de León, daba el salto de categoría y no lo notó para nada. Copes es un driver de lujo, sus conducciones hacia el aro, con su buen manejo del cuerpo al contacto, le hacen ser muy productivo, ataca muy bien el rebote y se mueve bien sin balón. Atrás se hace grande con buena capacidad de reacción y lo mejor es que cada vez pule más su lectura de juego y su tiro exterior. Con pasaporte comunitario ya en vigor, debe ser un objetivo claro de equipos de Primera FEB.

Fausto Ruesga (2000, Benicarló: 29 mi, 17.2 pt, 5.3 re). Vuelve a repetir el argentino, un jugador que cada temporada acaba entre los mejores de Segunda FEB, un swingman muy potente, con unos muelles en las piernas, letal en las transiciones, donde llega como un tráiler, muy efectivo en el juego sin balón y que anota con cierta consistencia en el lanzamiento de tres a pies quietos. Su maduración y lectura del juego ha sido progresiva, pero el jugador ya ha alcanzado un nivel donde efectivamente está para jugar más arriba.

Joe Pleasant (2000, Gandía: 30 mi, 14 pt, 5.7 re, 1.6 ro). Tras un año de rookie en Bosnia desembarcó en España y ha sido una pieza clave. Desde el puesto de ala-pivot, es un 4×4 muy potente, con buenos muelles, efectivo en el roll, capaz de anotar desde el triple o de buscar opciones de cara, el americano ha destacado y puede haber atraído la atención de ligas de más enjundia.

Douglas Kandulu (1996, Refitel Lliria: 23 mi, 10.1 pt, 10.4 re, 0.9 ta). Llegaba desde EBA con vitola de apuesta de riesgo y el cinco cotonú ha rendido por encima de lo esperado. Capaz de correr a pesar de su tamaño, muy cómodo en el juego por encima de los aros, ha mostrado ciertos movimientos en el poste, efectivo sin balón o en el roller y todo ello regado de su capacidad intimidatoria atrás. Está claro que el cinco de 220 cm es un jugador aún de desarrollo y maduración en su juego y que debe mejorar desde el tiro libre, pero sus cualidades pueden ser interesantes para apostar por él.


No han estado solos y como siempre ha habido jugadores destacados, aunque para gustos colores, como siempre os hemos recordado. Simplemente esta selección es desde una opinión subjetiva tan respetable, como cualquier otra. No debemos olvidarnos de Marc Peñarroya en un Prat que no cuajó como debería, pero el joven base no se escondió y siempre estuvo buscando asumir y crear juego. En un equipo donde Pau Carreño también asumió a la perfección esa función de alero todoterreno. En los campeones, el rookie Charlie Easley del que ya os hablamos, ha mostrado ser un americano a tener en cuenta para dar el salto de categoría. Otro jugador a valorar es Joan Feliu (podíamos haber citado a un renovado Comendador o Scariolo perfectamente), el capitán balear es un jugador que produce en la sombra, siempre buenas opciones, intensidad atrás y capaz de anotar desde lejos. En Santfeliuenc la temporada no fue como se pensaba, pero Gerard Martínez ha dado siempre la cara, un cuchillo para las defensas rivales. Tal vez hemos sido injustos no metiendo a Álvaro Palazuelos de Benicarló en el grupo de arriba, el alero cántabro ha demostrado sus dotes de killer o su habilidad para producir sin balón. Otro jugador que lo ha hecho muy bien ha sido Adrià Aragonès, de Salou, su trabajo atrás, su energía, su capacidad para correr o anotar desde la media-larga distancia han llamado la atención. Algo que ha hecho Kennedy Clement en Lliria, su potencia y juego físico ha triunfado y repetirá en el equipo la 25/26. Por dentro, Christian Cunningham en Fibwi Palma ha dejado destellos del gran jugador que era antes de la lesión, buenos muelles y facilidad para anotar, o un Lamin Dibba que ya ha firmado por Caja 87 y que se ha mostrado como un carpanta de los rebotes.