En esta Primera FEB el cambio de denominación no nos debe hacer olvidar la locura que se hereda de la LEB Oro. Las temporadas van pasando y a veces cuesta recordar los milagros o las rachas llamativas de cada temporada. Tal vez aquel COB de Gonzalo García de Vitoria que estaba en coma y de repente resurgió como un ave fénix en la segunda vuelta salvando la categoría. Cuando las cosas van mal, se buscan cambios, desde fichajes a cambio de entrenador, y al final las dinámicas pueden ser tan pretenciosas como ejecutoras. Sin embargo, en esta segunda vuelta hay dos equipos que con los cambios han ido para arriba donde tal vez pocos esperaban o más bien algunos dudaban.

HLA Alicante tenía que romper algún día para bien o para mal, el 0-10 inicial de balance era una losa para una plaza donde el baloncesto es muy querido con una masa social fija aunque lejos de los momentos de gloria. La llegada de Rubén Perelló a finales de noviembre supuso un nuevo aliento. El hasta entonces entrenador ayudante en Fuenlabrada conoce la categoría de sobra, es un motivador y tiene una idea muy clara del baloncesto, que cuajó a la perfección y que logró la primera victoria ante Gipuzkoa, y desde ahí un balance positivo de 8 victorias y 7 derrotas, sin caer en malas dinámicas y tampoco depender de una racha positiva, lo que da una sensación de solidez y crecimiento.

Kevin Larsen es el eje sobre el que gira todo, en ese balance de 15 partidos, solo en uno no ha sido una de estas tres (mejor anotador, reboteador o asistente), y en 10 de esos 15 fue el mejor asistente de su equipo y en cinco fue el mejor en las tres facetas. Pero los equipos no se hacen solo con un jugador. Un equipo donde varias apuestas con peso como Jofresa, Lypovyy u Ogunsipe dejaron el equipo. Jordan King ha pasado de anotar solo 8.8 puntos en los primeros 10 partidos a los 14.5 en los quince restantes, pero es que además la sensación de peligro que genera ha aumentando exponencialmente.

Además, desde el principio, Moute o Mwema dan ese equilibrio físico o un activo Adrià Rodríguez como base o la veteranía de Alex López. Lo importante es que los nuevos fichajes se han acoplado bien al conjunto sin necesidad de sobresalir, Kacinas es un veterano ya curtido en batallas que da solidez aunque desde el triple no esté acertado. Otros jugadores también han llegado y dan minutos de relevo como Rosa por dentro o un Sebastian Aris que aún debe rendir más en el uno. Ojo al último refuerzo, Prince Ali, un jugador muy vertical, con capacidad para sacar muchas faltas, pero que debe afinar en su lanzamiento exterior. Sin duda, el equipo alicantino que derrotó al todopoderoso San Pablo va a más, son un equipo con Larsen como director de orquesta, demostrando su enorme calidad, y el fortín hecho en casa desde que llegaron las victorias es significativo, seis triunfos en siete partidos, que han devuelto la sonrisa a sus aficionados.

Otro equipo que ha hecho una metamorfosis desde la plantilla de inicio es el Alimerka Oviedo y en este caso con un cambio para bien. De los fichajes veraniegos solo aguanta el argentino Valinotti que empezó como un tiro pero la irregularidad ha dejado ver solo en algunos partidos la calidad que atesora. Tras una primera vuelta donde sumaron 5 triunfos en 17 jornadas, logrados frente a rivales directos de la zona baja (Morón, Cantabria, Gipuzkoa, Real Valladolid y Alicante) con lo importante que es pero la derrota en el final de la primera vuelta vs Cartagena en casa de forma clara pudo dejar dudas en un proyecto, que nunca engañó en su objetivo de la permanencia esperando el ansiado traslado de pista para dejar atrás Pumarín y poder atraer nuevos patrocinadores en busca de dar ese pequeño salto. Pero el equipo se resarció con el inicio de la segunda vuelta derrotando en Madrid a nada menos que al Estudiantes y remontando de una forma increíble un partido donde dejaron KO a los colegiales. El posterior triunfo frente a Tizona en casa y otro nuevo triunfo en Ourense les hizo sumar tres seguidas. Luego cuatro derrotas, alguna ante equipos de arriba, pero ha sido en la “final” frente a Amics que ganaron y el triunfo de prestigio en Fuenlabrada que con la rotación acotada por las lesiones no pudo con la intensidad del OCB el que les ha hecho sumar ya cinco victorias en esta segunda vuelta, las mismas que sumaron en toda la primera y que les hace tener 10 victorias en el casillero.

Una intensidad de la que hablamos que es básica, y que empieza en la que transmite Javi Rodríguez desde el banquillo, siendo uno de los factores clave. Cuando sus chicos salen a la pista a ese 200%, parece que en defensa llegan a todo, da igual quién defienda a quien, y se cubren de su ausencia de centímetros. A veces ese ritmo alto hace caer en precipitaciones, pero el equipo ha conseguido en ataque tener opciones claras en muchos partidos. Porque otra de las cosas buenas es que cuando el plan de partido sale, es muy difícil cambiarles el ritmo, y otra virtud es la variedad pudiendo ser cada jornada, un hombre diferente el que es clave como destacado. Langarita, Valinotti, Verplancken, Menuge o Lobaco han sido los mejores anotadores en cada victoria variada.

Un equipo donde las bajas no se notaron salvo Bercy que se fue a Cantabria con una mejor oferta. La marcha de Nurse fue cubierta por Ike Nweke, un cinco pequeño de hombros anchos, intenso atrás y buen roller, que ha dado un funcionamiento perfecto junto a la energía pura de Cosialls en la pintura. Tampoco cuajó el rookie Ken West y la apuesta por el desconocido francés Loic Menuge salió bien porque es un jugador sin miedo a lanzar desde el triple (5 triples intentados en 15 mpp con 45% T3). Otro cambio reciente fue la marcha de Devin Hutchinson, que no pudo repetir su rendimiento de la segunda lituana, y la llegada del belga de origen dominicano Steve Verplancken, un combo rookie veloz, con buen manejo, mucho 1×1 y capacidad desde lejos para anotar (más de 11 ppp), que ya os habíamos dicho en varios artículos de la web que podía ser un jugador interesante.

Un factor clave fue la oportunidad de mercado: Lucas Langarita, el campeón mundial U19 había sido canterano del OCB muy de pequeño y tras no cuajar en Zaragoza en ACB, buscó un entorno con minutos para crecer. En Oviedo ha tenido buenos momentos, sabedor de que su campo de mejora es atrás o en toma de decisiones, su calidad ha sido palpable en ocasiones, su habilidad para el dribbling o su facilidad para anotar es de altos vuelos para un jugador muy joven, que en cuanto gane en regularidad tiene un porvenir asegurado. La última baja fue el descenso al filial de Alex Tirador, un hueco que aprovechó la semana pasada para reforzarse con Alonso Faure, internacional por España en categorías inferiores, y con formación NCAA durante 5 temporadas, que viene a aportar pujanza y los centímetros que necesitaban.

Al equipo más longevo de la categoría, el actual Decano de Primera FEB, se le une el crecimiento de jugadores que ya estaban en el equipo, Duscak es un base muy sólido que da equilibrio, Mikel Sanz está al mejor nivel de los treses altos de la liga y Lobaco que ejerce de férreo defensor o tirador ejecutor según se precise. A los citados anteriormente, Valinotti y Cosialls, se une la experiencia del capitán Martí y el portugués Amarante que ha perdido protagonismo con los últimos fichajes pero siempre está dispuesto a sumar. Un equipo que espera a seguir sumando con su juego correoso y asegurar cuanto antes la ansiada permanencia.

Hemos analizado así a dos equipos, al que los fichajes o el cambio de coach les hizo cambiar la cara, mejorar los puntos débiles y obtener varias victorias de prestigio, que les ha hecho mirar más hacia arriba que hacia abajo, aunque en esta liga loca en cualquier momento todo puede girar 180 grados, y estos cambios de los que hablamos en otros casos no se traduce en resultados.