La vorágine del verano va consumiendo piezas y mientras unos cambian de equipo, otros realizan fichajes importantes, algunos llegan desde LEB Plata o equipos descendidos a Segunda FEB. Hay una posición en concreto, la de cuatro, que va ganando inquilinos inexpertos en las Ligas FEB, de los que vamos a dar unas pinceladas.

Hablar de Amanze Egekeze (1995) es hacerlo de un internacional nigeriano que ya lleva una carrera sólida en el profesionalismo. Salido de Belmont, debutó como rookie en Japón y desde ahí firmó nada menos que en un clásico como el Paok griego, sin muchos minutos, o en ProB francesa, donde tampoco brilló, algo que sí hizo en Países Bajos, lo que le valió para firmar en Finlandia por Kataja, equipo de los mejores allí con buenas actuaciones en Europa y donde ha permanecido dos cursos promediando este último 13.5 pt, 5.9 re, 1.9 as.

En mi opinión, es un fichaje interesante y que yo personalmente tenía subrayado en pajiplantillas diversas. Hablamos de un cuatro cotonú de buen físico que llega en un momento de madurez deportiva a la competición. Un jugador que hace un poco de todo: sabe rebotear, corre bien la transición, aguanta el 1×1 en defensa, responde en los intercambios defensivos, puede encarar hacia el aro, así como trabajar en el poste y, con una mecánica poco ortodoxa, se abre en el triple o en el pick and pop. No es muy grande, pero sí es fibroso y tal vez no ha dado ese paso hacia ligas más potentes porque le falte algo de manejo de balón y mayor consistencia en el tiro exterior.

Lo que no hay duda es que es un jugador que puede ser titular en el Valladolid de Encinas en el cuatro con de la Fuente como suplente y que, junto al rookie Shemar Wilson, formará una pintura muy física aunque inexperta en la categoría.

Dimitar Dimitrov (1993) es una apuesta diferente desde Palencia, donde se hacen con los servicios de uno de los mejores jugadores búlgaros de la actualidad, que en la liga de ese país lleva instaurado años tras sus breves experiencias de joven en Austria e Italia. En Bulgaria jugó en Lukoil, en su momento el equipo más fuerte de allí, y desde hace seis temporadas lo hace en el Balkan, siendo su último curso a su mejor nivel con buenas medias y destacando en competición europea (FIBA Europe Cup) con medias de 13.2 pt, 5.3 re.

Dimitrov es un jugador ya con experiencia que rondará los dos metros. Una de sus mejores virtudes es el juego sin balón, algo de lo que saca provecho a la mayoría y con dos bases asistentes como los que tiene, más Krutwig, le puede beneficiar. Sabe desenvolverse en el poste, así como anotar desde 3-5 metros, sin renunciar al triple, aunque no es su fuerte. Capaz de encarar, en Primera FEB puede que le cueste desde un plano físico, como en competición europea, aunque es un jugador listo para exprimir sus opciones. Otra lectura que se debe tomar es como se adapte de a un nuevo país, a pasar de un rol importante en Bulgaria a tener seguramente un rol diferente y menor.

Su fichaje cuanto menos me ha resultado extraño en un equipo con las aspiraciones de ascenso que debe tener un descendido desde la máxima división, con el ACB internacional argentino Vaulet al puesto de titular y sin olvidar la versatilidad de Kamba. Dimitrov deberá buscar su espacio y sus minutos en una pintura que cuenta con unos cinco muy móviles como Chema González como buen roller, y el base disfrazado de pívot Krutwig, aunque se antoja que falta algo de músculo y físico en ella.

Sorpresa para mí en el fichaje de Strahinja Micovic (1992) por el Obradoiro Monbus, conformando un bloque muy LEB y con experiencia en la categoría y que ha optado por este veterano jugador para cubrir un perfil donde tal vez se le hayan escapado otras opciones. Micovic es ya un veterano trotamundos, serbio formado en su país desde donde pegó el salto a Igokea y Mornar, lo que hizo en la 19-20 llamar la atención de la BBL alemana donde estuvo dos cursos con buenos números. La 21-22 se volvió a Mornar para dar el paso la siguiente a un MZT Skopje donde fue referente, de tal forma que el Jonava lituano, que disputaba además competición europea, se decidiese por él. En un equipo de la zona media de la LKL Micovic promedió 13.9 pt, 5 re mientras que en FIBA Europe Cup las medias fueron de 16.6 pt, 7.3 re, 1.9 as.

Partido donde anota 17 puntos vs Rostock (BBL Alemania) en Europa:

Micovic ya es un jugador bregado y, como demostró en Lituania, capaz de adaptarse a diferentes entornos competitivos o estilos de juego de ligas. Sorprende que no es un jugador muy físico: de hombros estrechos y en cierto modo movimientos que en ocasiones parecen descoordinados, se transforma en la pista, porque sabe jugar al baloncesto, sin ser el más fuerte o veloz, siendo móvil y buscando un adecuado posicionamiento. Tanto como roller, como en juego sin balón, sabe cuando encarar ante rivales a los que gana en velocidad, como postear ante débiles físicamente en intercambios. Ese entendimiento del juego es el que hace que aporte fluidez y con un tiro de tres no excesivamente consistente, pero lo suficiente para anotar y hacer que se abran las defensas. Ojo a una cualidad muy buena, tiene muy buen sentido de la colocación, brazos largos y saca mucho provecho en el rebote ofensivo. Atrás es un jugador que cumple sin ser un especialista y que sufrirá ante jugadores físicos. En su debe, es un jugador que sufre desde los tiros libres, tiene partidos de altos y bajos y tampoco es un cuatro tirador al uso, además de su plano físico.

Micovic afronta su primera experiencia en España y probablemente se le dé un rol importante dentro del alto nivel de rotaciones de los equipos considerados transatlánticos. Jugador ya veterano, sabe jugar a esto y dónde puede hacer daño, aunque tiene sus puntos débiles y no cuenta el conocimiento de la categoría de otros perfiles similares como Andric o Sander-Vene, por citar dos ejemplos. Con el gladiador Galán a su lado, parece que será el encargado de abrir la zona, aunque hasta que estén en la pista no sabremos los ajustes reales y todo son cábalas.

Se puede cerrar el artículo con Jakub Mokran (1999), fichado por Guuk Gipuzkoa. Con la renovación de Josip Vrankic al alza como gran éxito y la retirada de Carlson, contando con que el pitbull Ansorregi puede hacer de todo, la escuadra vasca ha fichado a Mokran, internacional eslovaco sin minutos en Prievidza que creció numéricamente en su país en las filas de Iskra Svit y categorías de formación y que desde hace dos campañas hacia buenos números en el Opava checo. Se trata de un 4×4 de 2 metros, fuerte tren superior, que, sin mucho virtuosismo, hace trabajo sucio, rebotea, corre bien el carril central y puede desenvolverse en el poste o en el tiro exterior. Ahora tocará comprobar si el salto de competición no le queda grande y sufre los rigores de una liga que no espera a nadie.