A diferencia de otros años, en esta ocasión no elaboramos un listado de jugadores libres, pues aun quedan muchos sin destino y también son numerosos los huecos por rellenar. Por tanto, vamos a señalar unos cuantos nombres interesantes que siguen sin equipo conocido y de los que tampoco he visto relacionados con otros equipo en las RRSS del que suscribe, lo que deja fuera por ejemplo a jugadores del tipo de Polanco (Betis) o Jakovics (Coruña), estos entre el top30 de valoración de la pasada LEB Oro.

Josep Franch (1991). Base veterano, que sigue dominando el juego de P&R y es capaz de imponer su calidad. Viene de un año algo gris (6.3 pt, 3.2 as) en el que Amics no carburó, pero es un jugador que aún puede ofrecer un buen rendimiento.

Óscar Alvarado (1991). El pasado verano ya le costó encontrar equipo, pretemporada en Alemania, paso por Tizona y luego el líder de un Melilla (7.1 pt, 6.9 re) que no logró la permanencia. Base experto, director, capaz de asumir liderazgo y leer el juego.

Josep Pérez (1994). Volvía a Oro full time de la mano del Oviedo y el de Lliria demostró que su talante ofensivo sigue muy vivo (8 pt, 2.6 as), base con altas dosis de calidad técnica y juego rápido, puede adaptarse a diferentes roles a la perfección como ha demostrado en su carrera rindiendo.

Alberto Moreno (1996). Hace unas semanas destacamos un perfil de jugadores jóvenes nacionales que habían estado en Oro y, de todos ellos, ya solo falta por saber el destino del canario tras su buena temporada en Clavijo (8.4 pt, 2.3 as). Combo potente, intenso atrás, letal en transiciones y vertical en sus acciones.

Parker van Dyke (1994). Buena temporada de debut del combo americano en Melilla (14.4 pt), aunque extraña no verlo con equipo aún. Un jugador que es letal saliendo de bloqueos con su buen tiro exterior testado en todas sus temporadas como profesional.

Álvaro Palazuelos (1999). El cántabro ha rendido bien en su etapa en Oro entre Cantabria y COB (3.9 pt), jugador con un gran tiro exterior y voluntarioso, puede aportar al equipo que requiera sus servicios.

Petar Aranitovic (1994). El serbio no ha sonado para ningún equipo de forma clara, y ojo porque los jugadores con un buen 1×1 y capacidad para crear desequilibrio escasean. Tras destacar en Almansa y ser voluntarioso en Fuenlabrada (11.2 pt), es un anotador de libro.

Albert Ventura (1992). Su paso por HLA Alicante (3.8 pt, 2.4 re) no fue del todo bueno, pero llegando desde inicio el catalán debe dar mucho, intensidad, experiencia y tiro exterior de un jugador que durante años fue ACB.

Juan Coffi (1998). El exterior catalán ha demostrado que puede ser un jugador que aporte intensidad atrás, ser letal en transición y vertical en estático. Una buena segunda unidad y cupo que cumplió en Clavijo (5.7 pt, 2.8 re).

Diogo Brito (1997). Un jugador ya consolidado en la categoría y en que Lleida (7.7 pt, 2.9 re, 2.2 as) dejó constancia de que podía dar un paso más. Un todoterreno competo que suma en todas las facetas, capaz de hacer todo y que debería estar en un momento de dar un paso para ser puntal de algún club de Primera FEB como poco.

Eric Demers (1997). Con un perfil muy buscado por los equipos, extraña no verlo en ningún plantel, más cuando puede tener ese rol de tirador letal en catch and shoot y que ya ha estado un curso en la competición en Menorca (10.8 pt) por lo que no tendría que pasar peaje.

Yunio Barrueta (1993). Me extraña que no se le haya relacionado con ningún equipo, Barrueta es un alero poderoso, letal desde el triple, fuerte reboteador, que aporta en los dos lados y además viene de ascender en Coruña (14 pt, 4.7 re).

Sean McDonnell (1995). Cuesta ver que no se le relacione con ningún equipo, el combo forward americano es un jugador ampliamente testado en la competición, versatilidad, capacidad de adaptación a lo que le pidas, rebote, buen ambiente en el vestuario, sin duda uno de los tops libres que quedan en el mercado tras su ascenso en Coruña (5.6 pt, 3.8 re).

Kevin Bercy (1994). Un cuatro físico que acumula cursos en la competición, efectivo cerca del poste, muy móvil, aporta rebote, y sobre todo la seguridad que te da su rendimiento constante como demostró en HLA Alicante (4.5 pt, 4.2 re).

Omar Lo (1997). Extraña no ver apostar a nadie por él, un jugador hecho en Ligas FEB y que llegó a la extinta Oro, pero los problemas físicos le han hecho tener un rendimiento intermitente en Menorca (5.1 pt, 3.8 re). Mucha potencia, movilidad y rebote y un jugador que progresa cada curso y que necesita ir más en su lanzamiento llegados a este nivel.

Francisco Caffaro (2000). No sé si el argentino contará ya con pasaporte italiano tras su paso por el país transalpino en verano, pero incluso como extracomunitario resulta un cinco muy interesante como demostró en Estudiantes (7.4 pt, 3.5 re), buena planta, de ideas claras, rebote, duro atrás y buen roller en ataque.

Viny Okouo (1997). El cinco congoleño, que es cupo, es un jugador dominante cuando está centrado. Centímetros al poste, capaz de intimidar y cambiar muchos tiros atrás, mientras que atrás aprovecha su tamaño para hacer daño siendo decisivo cerca del aro como mostró en Amics (12.8 pt, 6.9 re). Ahora mismo jugando en Venezuela.

Brooks de Bisschop (1998.) No tiene números determinantes y le costó ir sumando desde su llegada a Real Betis (5.8 pt, 4.8 re). La marcha de Wembi le abrió un hueco, traducidos en minutos ofreciendo trabajo sucio en forma de rebotes y defensa. Con la escasez de cincos que se habla, y con un curso ya en Primera FEB, a lo mejor podría ir a más.