En Zona de Básquet, cuando el tiempo de la vida nos lo permite, nos gusta salir fuera de nuestras fronteras de Ligas FEB para ver los logros de esa legión de entrenadores que, por trabajo, están lejos de España. Hoy tenemos la suerte de hablar con Jordi Guàrdia, actualmente en Eslovaquia viviendo la experiencia de entrenador jefe en el MBK Lučenec, un coach que ya ha vivido más experiencias en el extranjero (Austria, Islandia, Suecia) y que ha ejercido en Ligas FEB en equipos como Lleida, Melilla, etc., como entrenador asistente. 

Zona de Básquet – Muy buenas, Jordi, ¿Qué tal todo?

Jordi Guàrdia – Hola Diego. Gracias por la entrevista y por ser voz para los entrenadores que trabajamos fuera de nuestro país. 

JG – Cualquiera que mire tu CV, puede tener claro que no te da miedo salir a entrenar fuera. ¿Cómo surge y cómo es esa primera experiencia de irte a Austria a Gmunden como coordinador de la cantera, dejando tu zona de confort, tus equipos, tu casa…?

JG – La posibilidad de ir a Austria surge en Septiembre 2017, cómo en muchos casos, por contactos en común. Por muchas razones (no quiero alargarme) hago contacto con Fernando Gómez, entrenador español que estaba trabajando de coordinador y entrenador de categorías inferiores en un club de segunda división austriaca, Dornbirn Lions. 

Les faltaba un entrenador y me propuso irme allí pero por condiciones no me terminaba de encajar, pero le dije en que estaba interesado en salir. Al cabo de un par de meses, el mismo Fernando, me hizo saber de otra oportunidad laboral en Gmunden y decidí dejar todo (yo en ése momento trabajaba en una fundación y entrenaba de forma amateur en mi Lleida natal), cogí mi coche y emprendí el viaje hacia Austria. Recuerdo perfectamente ese 28 de Septiembre de 2017. El coche iba cargado de maletas pero también de mucha ilusión.

La verdad es que Swans Gmunden es un club genial de gente muy familiar y estuve muy a gusto. Me trataron muy bien y mantengo muy buena relación con mucha gente del club.

ZdB – Luego has vivido más experiencias en tu carrera en el extranjero, en la 18/19 en Suecia (Nässjö) y en la 21/22 en Islandia (Thor Thorl). ¿Cómo fueron aquellas experiencias escandinavas?

JG – Fueron experiencias muy distintas entre sí pero de enorme aprendizaje en ambos casos. Los países, pese a lo que la gente puede pensar, son muy distintos entre sí, y su forma de vivir y su gente también. 

Nässjö, con su entrenador Jordi Juste a la cabeza, me dio la oportunidad de ejercer por primera vez de entrenador en un staff profesional, siempre estaré agradecido por esa oportunidad. Recuerdo cómo si fuera ayer el día del debut en Lulea. Pienso que la temporada en general fue bien, los resultados fueron buenos y saqué muchos aprendizajes de ésa temporada, tanto profesionales como personales.

La experiencia de Islandia me coge más maduro profesionalmente (temporada 20/21) y para mí se presentaba un nuevo reto, era la primera vez en la que ejercía de ayudante de un entrenador extranjero. El baloncesto islandés es muy particular, muy “virgen”, es como una pequeña burbuja aparte de todo. El entrenador de Thor era (y es) Larus Jonson es un tipo excelente y un muy buen entrenador con el que hice una gran relación de amistad. 

ZdB – En España también has tenido tu peso, de hecho Jorge Serna en su momento te reclutó para volver a tu lugar de origen como entrenador ayudante en el Força Lleida y el curso pasado Óscar Lata pensó en ti para ayudarle con el Melilla. Muchas veces en LEB Oro, como en otras competiciones, el entrenador ayudante hace una labor muy activa pero invisible para el público general. Desde tu experiencia ya de varios años, ¿cómo es la labor de un entrenador ayudante en LEB Oro? ¿Notas diferencias respecto a otras ligas donde no hay tanto trabajo de scouting, de trabajo específico, condiciones concretas…?

JG – Le estoy muy agradecido a Jorge Serna por haber contado conmigo, eso significó mi vuelta a casa. Siempre es un lujo poder ejercer la profesión en tú zona de confort (amigos, pareja, familia, etc…).

Además supuso otra fase de aprendizaje, la LEB es una liga con muy buenos entrenadores y he podido aprender mucho, tanto de Jorge en ése año cómo con los otros entrenadores con los que he podido compartir banquillo, como de otros entrenadores de la liga. Por desgracia, concretamente en esa temporada (18/19), Jorge no acabó la temporada y se planteaba ante mí otra experiencia nueva, hacer de puente entre entrenador saliente (Jorge Serna) y entrenador entrante (Gustavo Aranzana). Intenté dar lo mejor de mí y aportar todo lo que pude a ambos entrenadores, tanto a Jorge como a Gustavo, para que estuvieran lo más a gusto posible y pudiéramos trabajar para obtener los mejores resultados.

En Melilla volví, por desgracia, a vivir cambio de entrenador. Empecé con Oscar Lata, al cual también le agradezco mucho que quisiera contar conmigo para iniciar su andadura en Melilla, y acabé con Gonzalo García de Vitoria tras el cambio de entrenador por parte del club. La verdad es que para un asistente, el tener cambio de entrenador es de lo más pesado, te duele por el entrenador que se va y requiere tiempo de adaptación al nuevo entrenador y a un nuevo método de trabajo. Y más cuando en estos casos suele haber urgencias competitivas y de resultados. Sólo queda ser honesto, hacer tu trabajo lo mejor posible e intentar, como he dicho antes, ayudar en todo lo que se pueda a que el entrenador entrante (en éste caso Gonzalo) también se sienta a gusto lo más rápido posible y todo pueda funcionar con la mayor normalidad posible.

Y haciendo referencia a tu pregunta sobre el entrenador ayudante en la LEB: la labor del ayudante en la LEB Oro es de enorme dedicación. Ahora cada vez más hay clubes que empiezan a contar con dos ayudantes pero desde la crisis muchos clubes sólo tenían uno y eso implicaba en muchos casos una gran cantidad de horas de trabajo que no se ven, y cuando digo muchas, es muchísimas.

Disculpa que sea claro, pero me parece que la figura del ayudante en la LEB de la crisis en adelante está muy denostada y de manera muy injusta. Al final, desde mi humilde punto de vista, en la mayoría de los casos se pagan sueldos muy por debajo de lo que se debería por el trabajo que se realiza, eso añade una devaluación intrínseca de la figura del entrenador ayudante para los propios clubes y la propia liga.

Hay ayudantes en la LEB Oro con una preparación y una capacidad de trabajo altísima, pero no se les suele reconocer ni en forma salarial ni en forma de otras posibles variables como una posible promoción interna o externa (interés de otros clubes de la propia liga). Hace muchos años, había mucha más movilidad en la LEB en la figura del ayudante también.

En otras ligas (ACB) por ejemplo, es algo más común que se dé algo más de valor a esa figura y que se vean cambios de equipo o incluso promociones a primer entrenador en la misma competición (Salva Camps, Marco Justo esta temporada sin ir más lejos). 

Ese poco reconocimiento salarial a la figura del ayudante LEB hace que la figura pierda valor per se. Suele pasar que a esa marca blanca del supermercado que hay al lado de nuestro portal le asociamos menos capacidad que a la marca reconocida que hay en el pueblo de al lado. No es exactamente lo mismo, pero creo que con el ejemplo se puede entender perfectamente lo que quiero transmitir. Las excepciones son escasas.

En definitiva, pienso que hay que darle mucho más valor a esa figura y reconocerla, y ojalá pronto se establezcan regulaciones que ayuden a que eso sea así. Si queremos una LEB lo más profesional posible debemos también de cuidar éstos aspectos.

ZdB – Nos centramos ya en la actualidad, esta campaña vives tu primera experiencia como entrenador jefe en los últimos años de la mano del MBK Lučenec eslovaco ¿Cómo se cambia el chip de entrenador asistente a entrenador jefe?

JG – En el mercado de entrenadores se establecen unas supuestas etiquetas que a mi parecer carecen de mucho sentido (éste es entrenador de formación, el otro de femenino y el otro solamente puede entrenar en esa liga porque… etc.). Me declaro en rebeldía ante todas esas falsas creencias que se vierten sobre nuestra figura, llegando a poder ser elementos limitantes en nuestro desarrollo profesional. Yo me declaro y considero entrenador y punto, más allá del rol que desempeñe, o en dónde y con quién. 

Así pues, el paso de ayudante a entrenador principal es complicado (por funcionamiento de mercado). Yo tuve suerte, porque curiosamente un entrenador que estuvo en Lučenec en el pasado venía de hacer ayudante y lo hizo muy bien. Así que la directiva buscaba un entrenador que viniera de ejercer de ayudante las últimas temporadas. Curioso y poco habitual cómo te decía. Así que aquí acabé. 

Para mí no fue ningún problema de gran envergadura cambiar de rol. Ya había entrenado mucho de head coach a equipos seniors (pero no de manera profesional), así que no se me ha hecho raro para nada.

ZdB – MBK Lučenec es un club mítico de Eslovaquia, sí que es verdad que su mejor momento fue hace ya casi 20 años cuando lograron el campeonato, pero los últimos cursos era un club asentado en la zona de playoff. Este inicio de temporada fue nefasto, sumando solo una victoria y todo lo demás derrotas, lo que provoca tu llegada al equipo a finales de octubre. Estos dos meses finales del 2023 el equipo empieza a sumar victorias y después la cuesta de Enero se ha hecho larga en cuanto a resultados. ¿Cómo te has visto desde tu llegada el equipo?

JG – Vayamos por partes. Es verdad que Lučenec siempre ha sido una ciudad que pese a no ser muy grande ha tenido tradición de baloncesto. El club anterior quebró y tuvieron que volver a empezar de cero. Ahora mismo somos unos de los presupuestos más bajos de la categoría lo que hace que contemos con pocos medios. 

Cuando llegué el equipo iba 1-6 y fuimos capaces de, en los primeros 11 partidos hacer un balance de 6-5. La verdad es que en Enero, sobre todo por muchos problemas físicos, el equipo se fue cayendo para sumar derrotas y competir bastante peor de lo que venía haciendo. Creo que en Febrero hemos sido capaces de recuperar el tono pero se nos han escapado partidos que iban muy ajustados, algunos ante rivales de mucha entidad. Una pena. Esperemos que en Marzo podamos sumar algunas victorias para clasificar matemáticamente para el playoff e intentar pelearnos para hacer unas eliminatorias lo más competidas posibles. 

ZdB – El equipo se cimenta en un quinteto casi foráneo que lleva el peso del plantel, con el eslovaco Zorvan como sexto hombre, y varios jugadores de la casa completando la segunda unidad. Tras ver unos partidos está claro que Givance, a pesar de ser un rookie, está a un gran nivel y como distribuidor de juego, mientras Knezevic, que ya sabe qué es jugar al baloncesto, es un seguro por dentro ¿Cómo ves en tu opinión a tu plantilla?

JG – Estás en lo cierto. La plantilla es algo más corta respecto a otras plantillas de la Liga y eso nos hace ir un poco al límite en cuánto a rotación, sobre todo en el juego interior.

Givance está haciendo un gran trabajo y ya es el máximo asistente de la Liga, un jugador diferencial que creo que en el futuro tendrá oportunidades en mejores competiciones. La rotación exterior se completa con el americano Sherfiled (2-3 con grandes condiciones físicas), el lituano Sapiega (3) más algunos jugadores eslovacos jóvenes que poco a poco están progresando. Por dentro tenemos a Knezevic (4-5) y a Zorvan (4-5), ambos con gran conocimiento del juego. También usamos cómo falso 4 a Matej Siladi, un jugador local que está haciendo una gran temporada. Sin duda alguna, nuestra mayor carencia es en el juego interior. Cuando yo llegué fichamos a un 5 americano (Jordan Jones) pero se lesionó de larga duración al cabo de dos semanas de debutar. No sé si seremos capaces como club, pero lo ideal sería poder incorporar de nuevo la figura de otro interior para ser más competitivos de cara a éste final de liga. Teniendo en cuenta además, de que todos los equipos se están reforzando. 

ZdB – Quería preguntarte por Matej Siladi, jugador titular, buen triplista, y en la órbita de la selección eslovaca en la última convocatoria ¿Qué tipo de jugador es y cómo lo has visto?

JG – Matej ha sido convocado para la selección eslovaca para estar en la lista de 16 para éstas pasadas ventanas. Matej es un súper tirador, muy especialista, con físico de 3 pero que nos puede hacer el falso 4. Sin duda sus aspectos de mejora pasan por ser mejor tirando el balón al suelo, mejorando su físico y su capacidad defensiva. Estoy muy contento con él porque es un jugador que se deja entrenar y escucha. Sin duda, es un éxito suyo. Que éste año el seleccionador se haya fijado en él después de venir de dos temporadas de muy poco protagonismo en el equipo es una alegría para él y para todos.

ZdB – ¿Cómo es la rutina de entrenamientos, preparación física, preparación de partidos, scouting, organización de viaje con tu cuerpo técnico…? ¿Difiere mucho respecto a España u otros lugares dónde has estado?

JG – Pues como te he dicho antes los medios en éste club son escasos, lejos de los que es habitual en la liga y lejos de lo que era habitual en el club hace unas cuántas temporadas. Antes el club gozaba de primer y segundo entrenador profesionales, preparador físico profesional y fisioterapeuta profesional. Ahora mismo soy el único profesional full time en el staff y apenas cuento con ayuda, a excepción de un preparador físico que puede montar una sesión una vez por semana y asesorar a algunos jugadores. 

Eso es lo que tal vez se me está haciendo más duro, la soledad profesional, me gusta poder hacer las cosas bien, pero a veces es difícil llegar a la calidad a la que creo que podría llegarse si no estuviera sólo con todo. Entrenamientos, todo el soporte de video, gestiones logísticas, etc. Es así y es una realidad que no puedo cambiar, así que lo que he hecho es intentarme adaptar y con los medios que se tienen intentar trabajar con la máxima calidad y llegar a dar lo máximo pero hasta dónde se pueda. 

ZdB – La SBL la componen nueve equipos y ocho juegan los playoff, creo ¿cómo es la sistemática de competición, jugáis varias vueltas, solo hay un descenso, cuántos se clasifican para los playoff?

JG – Se juegan 4 vueltas (con 9 equipos son 36 jornadas y 32 partidos, es decir, cada vuelta tienes una jornada de descanso). Eso hace que se jueguen entre 6 y 7 partidos al mes más o menos. Clasificamos 8 por playoff y no baja nadie (no interesa a la liga tener menos equipos). Así que hay que tener mucha perspectiva y planificar a largo plazo pensando en llegar lo más a tono posible y los más unidos posibles a la recta final de la temporada. 

ZdB – ¿Cómo te has adaptado a la ciudad?

JG – Lučenec es una ciudad pequeña en el sur de Eslovaquia. Muy cerca ya de la frontera con Hungría. He podido disfrutar de Lucenec y también de alguna ciudad cercana pero la verdad es que poquito, porque cómo te he dicho el tiempo libre es algo que más bien escasea. Cuando acabe la temporada me dedicaré a visitar el país con más calma unos días.

Eslovaquia es un país muy bonito y lleno de contrastes. Lo que sí es verdad es que Lučenec, al ser una ciudad pequeña, el uso del inglés no está tan extendido cómo en otros países o tanto como en ciudades grandes de la misma Eslovaquia, así que es algo más difícil relacionarse o llegar a establecer relaciones con más confianza. 

Por lo que respecta a las temperaturas, han sido frías pero creo que siguiendo la tendencia actual, mejor que en otros años por lo que comenta gente de aquí. Ha nevado algunos días y hemos tenido temperaturas de hasta 7 bajo cero pero desde el 15 de Enero en adelante apenas ha helado y ha habido poca precipitación, así que en éste sentido bien, muy soportable. 

ZdB – Por último, aún queda temporada por disputar, pero cuáles son los objetivos de Jordi Guardia a corto plazo y medio plazo ¿Aspiras a volver a España, quieres gozar de más oportunidades en el extranjero…?

JG – Me encantaría poder seguir disfrutando de éste camino del Entrenador, porqué más que un fin en sí mismo, es un camino por el cuál, más allá de lo puramente deportivo o laboral, encuentras personas fantásticas o experiencias (buenas y no tan buenas) que te hacen crecer profesionalmente y personalmente, y eso pienso que es la verdadera victorias de los entrenadores. O al menos, yo concibo la profesión así.

La verdad es que con el tiempo y las diferentes experiencias he aprendido a dejar de planificar y a dejar de “tejer” decisiones basadas en la estrategia o la planificación profesional ya que en éste “mundillo” nunca sabes lo que va a pasar y hay mil circunstancias que no puedes controlar y hacen que cualquier plan se pueda ir al traste fácilmente. 

Así que desde un tiempo a esta parte estoy intentado tomar las decisiones más guiadas por “el corazón” e intentar hacer cada vez lo que más me pueda ilusionar hacer dentro de las opciones que puedan ir presentándose (si es que se presentan). 

Bien sea en España o en el extranjero, a la hora de decidir, el proyecto deportivo es muy importante, pero también intervienen muchos otros factores de decisión: desde la distancia a casa a las condiciones laborales, al tipo de ciudad o cultura o a las personas con las que puedas llegar a trabajar o de las que puedas estar rodeado. En resumen, tiene que merecer la pena. Es muy importante poder disfrutar de la profesión y no sufrirla. Parece simple visto desde fuera, pero a veces no es tan sencillo dependiendo de las circunstancias con las que te encuentres.

Ser entrenador es de las profesiones más bellas que existen, pero valoro otras muchas más cosas en la vida (familia, amigos, pareja, salud) que considero que son mi patrimonio más importante. Así que cualquier paso o decisión de futuro debe meditarse bien, por respeto a uno mismo pero también por respeto a los que más quieres.