
Además de la crónica del partido, esta semana probamos un nuevo formato: los apuntes que nos deja el encuentro entre Unión Financiera Baloncesto Oviedo y Cafés Candelas Breogán. Allá vamos:
OCB
Contra Breogán vimos algo que ya se apreció contra Coruña y Melilla: el equipo se ha vuelto a desequilibrar y el tiro exterior supera a los tiros de dos. No es el estilo de juego que más le va a este OCB, que ha sabido sacar provecho al juego interior a lo largo de esta temporada ya próxima a terminar. Contra Coruña funcionó por encima de lo normal (57%) y contra Breo empezó de la misma manera (6 triples de 10 intentos en el primer cuarto), pero a medida que avanzaban los minutos, la precisión fue cayendo (4 de 17 en los tres cuartos restantes). El equipo parecía precipitado por momentos, sin mover adecuadamente a Breogán. Bassas está muy bien en las últimas jornadas (notable mejoría en el tiro exterior) pese a que el desgaste sigue siendo el mismo (otra vez por encima de los 34 minutos), pero a Miso se le notaban los problemas físicos (dosificado durante la parte inicial del partido, en la parte final no estuvo al nivel que acostumbra).
En el otro lado de la balanza, el equipo sigue compitiendo muy bien, con muy buena actitud durante los 40 minutos. Le cuesta culminar remontadas (como la lograda ante Cáceres en la primera vuelta) pero en muchas ocasiones sabe defender rentas exiguas, aunque el domingo no fuera el caso.
La escasa rotación no afecta sólo a Bassas. Ya lo analizamos hace unas semanas. Marco está concentrando los minutos en 7 jugadores. Lo hace sobre todo en las segundas partes, mientras que al principio del partido aún encuentra momentos en los que meter a la segunda unidad.
Windler: Es un cuatro todavía más abierto que Fernando, al menos de momento, por lo que su presencia también ayuda a desequilibrar el juego hacia el perímetro (hasta el punto de que todavía no ha tirado de 2). En defensa tiene buena actitud pero sufre ante interiores más potentes.
También en la posición de cuatro estamos empezando a ver cosas nuevas, como Trist al lado de Cabanas. No parece funcionar muy bien, sobre todo si delante tiene a un jugador muy móvil. En ataque cuesta encontrarles, cuando están justos y se ven desajustes que no aparecen cuando la configuración es la habitual con Kevin.
Breogán
Se plantó en el partido como lo ha hecho tantas veces este año: con bajas decisivas. Samb es importante, porque es un contrapunto en un juego interior bastante “interior”, pero lo es aún más la ausencia de Dani López. Buenos minutos de Álex Lopez en el uno, donde quizás podría tener sitio más arriba: buen defensor, tiro correcto, capacidad física. Quizás necesitaría que alguien apostara por él ahí de forma clara, como en su día se hizo con Forcada (jugador bastante distinto pero que nos sirve de ejemplo).
También por fuera, Xavier omnipresente, como lo ha estado desde su llegada. Se juega muchos tiros y es evidente que debe hacerlo, aunque el domingo no fuera el mejor ejemplo (mejorable selección de tiro). Quizás lleva una velocidad más que el resto del equipo; en Burgos estaba más pausado, aunque no era ni la misma plantilla ni la misma situación. Ayer vimos la versión que gusta de Matulionis: muchas esperanzas en que esta temporada fuera la suya y por el momento no las estaba cumpliendo. El domingo fue el jugador que llama a las puertas de la ACB: cómodo por dentro, agresivo de cara al aro y con un muy buen final en el tiro de tres. ¿Quizás su juego sube sin Samb? El eterno dilema: cuatro abierto, tres alto, coexistencia…
Por dentro: no hay un cinco. Ni lo hay ni parece que lo vaya a haber. Ofoegbu no es la guinda del pastel ni mucho menos el heredero de McGhee. Tampoco merece la pena darle muchas más vueltas a lo que pudo ser y no fue. Ortega y Wright harán de 4,5 en función de las necesidades y les puede valer. A Ortega hay que hacerle una mención aparte. Atrae el juego de Breogán casi tanto como Xavier. Sus números este año lo atestiguan. El domingo empezó regular, pero acabó como un martillo. Además empuja al equipo y mejora a sus compañeros incluso desde el banquillo (alguna instrucción útil le vimos dar a Wright, como que hiciese faltas sobre Trist, bastante flojo en el tiro libre).
Si ni con las bajas de Samb y Dani López hubo sitio para Rakocevic y Ofoegbu, parece que Fraga se la va a jugar con ocho jugadores. Respecto al entrenador, muy a destacar la gestión de los interiores. Se quedó sin Uclés por faltas, pero supo manejar las piezas para mantener la tensión defensiva.